Por @Alvy — 8 de Noviembre de 2019

Routes of Imperial Airways / recreación de Max Roberts / TubeMapCentral.com

Este plano de ciudades conectadas por líneas aéreas es una modernización de un original de la Imperial Airways recreado por Max Roberts, un entusiasta de los planos y mapas del metro y autor de Tube Map Central. Se puede ver al completo en alta resolución en este PDF:

Es sabido que la Imperial Airways fue la primera aerolínea comercial de largo alcance del Reino Unido. El plano muestra hasta dónde se extendían sus dominios y los de sus «aerolíneas asociadas»; básicamente Europa, Asia y África.

El mapa comienza por Londres arriba a la izquierda. Llegaba a Budapest, París, Roma y Atenas. De Alejandría partían líneas hacia Asia, llegando a Nueva Delhi (Indian Trans-Continental) y Bangkok. En Penang se dividían hacia Hong Kong y Australia (Quantas). Por África también recorrían multitud de ciudades, llegando hasta Ciudad del Cabo.

Un detalle interesante es que los diversos tipos de líneas dobles, de rayas, punto, rojas y negras indican la frecuencia de los vuelos, si las aerolíneas son la Imperial o las asociadas e incluso las líneas «en proyecto».

Airline Maps: A Century of Art & Design

Este mapa y otros están en el apetecible libro Airline Maps: A Century of Art & Design, del propio Max Roberts junto con Mark Ovenden, editado por Penguin Books. Contiene con carteles antiguos, diagramas y muchas historias. Un libro de esos para remontarse al pasado y dejar volar la imaginación.

(Vía Tim Dunn.)

Relacionado:

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear
Por @Wicho — 22 de Octubre de 2019

Portada de 10 cosas que vuelan por Joaquín Sevilla

Joaquín Sevilla es físico. De ahí su interés en cómo funciona el mundo que nos rodea. Pero Joaquín conserva la curiosidad de un niño, lo que le permite encontrar cosas de las que maravillarse en un posavasos sucio, preguntarse por qué los relojes de pared siempre se paran a la misma hora, o encontrar la relación entre los cogollos de Tudela y las matemáticas. Aunque también reflexiona sobre cosas más profundas como por ejemplo los males de la ciencia.

Pero en 10 cosas que vuelan saca de nuevo su lado más travieso y mientras nos propone la construcción de diez artilugios capaces de volar de distintas formas –todos ellos se pueden hacer con cosas que normalmente hay en casa– aprovecha para hablarnos de ciencia, tecnología y alguna que otra curiosidad.

Aerodeslizador con CD

Incluye enlaces a contenido extra que podrás encontrar en Internet mediante códigos QR y una bibliografía por si quieres volar un poco más. Está ilustrado por JR Mora, Guillermo y Miguel Sevilla Montero.

Un libro entretenido –y que se lee pronto– para cacharrear con los más peques… o para aprender cosas sobre cacharros que vuelan aunque no seas tan peque.

Como los demás libros de la colección Ciencia infinita está publicado con una licencia de cultura libre, lo que quiere decir que puedes descargar los capítulos en PDF de la página del libro y usarlos de la manera que te parezca oportuna siempre que cites al autor, que no los uses de forma comercial, y que si alteras o transformas la obra mantengas la licencia. Al estilo Creative Commons, vaya.

Claro que si lo compras estarás compensando al autor, los ilustradores y a la editorial por haber hecho el esfuerzo de escribirlo y publicarlo y a las librerías por tenerlo en sus estantes.

Aunque de todos modos todo el mundo sabe que…

Cómo vuelan los aviones

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear
Por @Wicho — 2 de Octubre de 2019

Portada de Del mito al laboratorio de Daniel Torregrosa

Desde hace años Daniel viene publicando en su blog una serie de anotaciones que explican la relación entre distintas mitologías y la ciencia, el por qué de los nombres escogidos para nuevos descubrimientos e invenciones.

Del mito al laboratorio recoge esa idea e incluye 56 nombres –ya sean de diosas o dioses o de otros personajes– salidos en su mayoría de la mitología grecorromana, aunque hay algunos de la nórdica y otros de origen variado, y explica tanto la historia de los personajes como su relación con la ciencia. Así elementos químicos, naves espaciales, dinosaurios, asteroides, por citar algunos ejemplos, pasan por las páginas del libro para que sepamos de dónde viene su nombre y por qué tienen ese nombre y no otro.

No es un libro que haya que leer del tirón de principio a fin, aunque ciertamente se puede hacer así, sino que se puede ir leyendo por entradas y sin ningún orden especial más allá del que dicte nuestra curiosidad al ver el índice o el azar al abrirlo sin mirar, siempre aprendiendo un poquito con cada entrada, lo que es muy de agradecer.

Ciencia y cultura clásica juntas en un libro. Quién lo iba a decir (léase esta última frase en tono irónico).

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear
Por @Wicho — 28 de Septiembre de 2019

Los testamentos por Margaret Atwood

En Los testamentos Margaret Atwood nos lleva de vuelta a Gilead unos 16 años después de los hechos del final de la segunda temporada de la serie, aunque incluye también algunos flashback. Esta nueva novela es consistente con lo que se cuenta en la serie. Y si quieren que siga siendo así condiciona el desarrollo de la cuarta temporada y de otras que pudieran venir.

La historia está contada desde el punto de vista de tres mujeres –una de ellas una improbable heroína que en realidad se mueve en una zona gris de la moralidad– que se van entrelazando poco a poco a lo largo de la novela hasta que al fin queda todo claro… siempre que no lo hayas visto venir antes. Un cuarto personaje muy importante pero no protagonista es también una mujer. El el universo de Gilead el relato se sitúa en el momento en el que el régimen empieza a tambalearse, aunque aún está lejos de su fin.

Pero lejos del profundo impacto que me causó en su momento El cuento de la criada esta continuación me ha parecido poco más que una novela de espías no muy bien resuelta que termina como con prisas para que la autora pueda pasar a otras cosas.

Así que, lamentablemente, porque la esperaba con muchas ganas, me ha parecido bastante prescindible.

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear