Por @Wicho — 31 de Diciembre de 2004

The-Dream-MachineThe Dream Machine. J. C. R. Licklider and the Revolution That Made Computing Personal. M. Mitchell Waldrop. Penguin Books, agosto de 2002. Inglés.

Aunque J. C. R. Licklider no es el autor directo de ninguno de los avances fundamentales en el campo de la informática, su trabajo desde la ARPA y otras instituciones sirvió para llevar adelante nuchos de los cambios que hicieron que el proceso por lotes con ordenadores mastodónticos diera paso a la informática interactiva y personal a la que hoy estamos acostumbrados, así que era de justicia que por fin se escribiera un libro acerca de su vida y trabajo.

No se trata, de todos modos, de una biografía exhaustiva, pues el libro se centra en cómo este psicólogo llegó a interesarse tanto en los ordenadores, y a verlos, a diferencia de muchos de sus contemporáneos, como una herramienta que tenía que convertirse en interactiva y personal, visión que dejó expresada en Man-Computer Symbiosis, uno de los textos que más a menudo se citan como claves en el desarrollo de la informática tal y como la conocemos en la actualidad, junto con As We may Think de Vannevar Bush y Computer Lib/Dream Machines de Ted Nelson.

Así, durante muchas páginas Licklider ni aparece en el libro, pues el autor va contando la historia de proyectos y desarrollos como el de Douglas Engelbart, PARC, y otros muchos que Licklider apoyó desde los diversos puestos que fue ocupando a lo largo de su vida, aunque eso no es obstáculo para que quede muy claro lo importante que resultó la labor de evangelización y apoyo a estos proyectos de Lick... Y lo desastre que resultó ser cuando su puesto implicaba actuar como gestor, ya que le horrorizaba este tipo de trabaja y lo iba dejando hasta que alguien más se encargaba de solucionarlo.

En definitiva, es un interesante libro lleno de anécdotas y que podría servir de estupendo punto de partida para ir indagando más en la historia de cada uno de los proyectos y avances que va relatando como la invención de ethernet, el desarrollo de los entornos gráficos, etc.

Este es, por cierto, mi libro número 22 de este año, así que me he quedado bastante lejos de leer 50 libros en un año.

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