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The Year 1000

The Year 1000The Year 1000: What Life Was Like at the Turn of the First Millennium : An Englishman's World. Robert Lacey. Back Bay Books. 1999. ISBN: 0316558400. Inglés. Algunos capítulos de ejemplo: The Year 1000.

Este libro describe cómo era la vida de la gente normal y corriente el el año 1000, el final de la Alta Edad Media. El autor utiliza como apoyo un calendario de la época, conocido como el Julius Work Calendar donde los textos e imágenes dan algunas pistas sobre cómo era la vida por aquel entonces, en la región de la Inglaterra actual. (Como dijo Nacho: esperemos en el año 3000 los historiadores no hagan lo mismo con el Calendario Michelin ;-).

El libro es bastante ameno y está lleno de curiosidades. La gente se vestía más o menos como en Los Caballeros de la Mesa Cuadrada. No había cremalleras. No había botones. Eran de la misma estatura o incluso más altos que en la actualidad, aunque con una esperanza de vida bastante menor. Sus dentaduras eran perfectas, gracias a una alimentacion más sana que la actual. Su vida cotidiana consistía en trabajar de sol a sol, normalmente en el campo. Prácticamente todo el mundo era esclavo, aunque no «esclavo» en el sentido actual. Si no «pertencías» a alguien, no tenías tierras ni forma de vivir. No tenías protector. Si tenías algunas tierras pero había época de hambruna o enfermabas, no existían la Seguridad Social ni los seguros, de modo que estabas condenado junto con tu familia a una muerte segura. Lo mejor era entonces «ofrecerse» a alguien y pertenecerle como siervo. Esa situación era la más normal entonces para la mayor parte de la gente.

La agricultura sobre todo, aunque también la caza y algo de pesca eran las formas de ganarse la vida. En Inglaterra arrancaba también el comercio de la lana. Los animales de granja eran más pequeños: 1.000 años después las enormes y productivas vacas, ovejas, bueyes y caballos son el producto de una selección artificial llevada a cabo por el hombre. El dinero en forma de monedas comenzaba su andadura «seria» en Inglaterra: los reyes permitían acuñar moneda a ciertos especialistas en cada región. Casi nadie sabía leer. Era algo resevado a nobles y monjes principalmente. Los monjes se dedicaban a copiar libros en latín y griego, se aprendía copiando a los clásicos y apenas había trabajos originales. El intercambio de libros entre conventos y nobles era la forma en que se transmitía la cultura, además de la tradición oral.

Los dos detalles que más me llamaron la atención del libro fueron:

Era un mundo absolutamente dominado por la religión. La vida era bastante dura y la religión era el único escape: creer en algo mejor, en una vida donde todos fueran iguales dado que en la tierra obviamente no lo eran. La vida de los Santos era muy importante. Habían hecho grandes cosas. La gente los veneraba y conocía todos los detalles de sus historias. Utilizando el calendario, cada día era para la gente todo un acontecimiento sobre el Santo correspondiente. Según el autor, la popularidad de los Santos podía ser la misma que actualmente tienen las estrellas de los culebrones de televisión o del Operación Triunfo de turno: la gente no tenía mucho más de lo que hablar ni a a quien idolatrar, de modo que eran «la conversación de cada día» a falta de algo mejor.

Pueblos enteros «alucinaban» durante meses (literal). Julio era el primer mes de la gran cosecha: tenía que darse bien que se pudieran recoger alimentos para mantener a los animales, que debían sobrevivir el invierno, y esperar a la cosecha de alimentos apropiados para las personas. Si la cosecha era mala, era el momento más crítico del año para mucha gente: muchos debían soportar varios meses de hambre. La diferencia entre ricos y pobres se acentuaba. Los pobres acababan comiendo lo que podían de las cosechas perdidas, en ocasiones trigo y centeno en mal estado, infectado por hongos. Se sabe ahora que esos hongos contenían cierta variante de LSD, la droga de moda de los 60, que les producía fuertes alucinaciones. Alucinaciones en masa. Pueblos enteros quedaban «hechizados» con el «pan de la locura» como se llamaba. Pasados esos meses, la vida volvía a la normalidad.

The Year 1000 contiene muchas más historias: el papel de las mujeres, cómo era la Guerra entonces -la mejor forma de sobrevivir era no pelear, de modo que se rehuía el enfrentamiento todo lo posible, y las influencias políticas eran más parecidas a lo que serían las técnicas de la Mafia que otra cosa- y muchos aspectos más realmente curiosos y a veces sorprendentes. Unas cuantas historias entretenidas de leer.

9 comentarios

#1 ping banpiro

No se puede hacer a la gente feliz por ley. Si le dijeras a un puñado de gente hace doscientos años: "¿Serías feliz en un mundo en que los cuidados médicos fueran ampliamente disponibles, las casas estuvieran limpias, te trajeran la música, las vistas y las comidas de todo el mundo a casa a bajo precio, viajar incluso 200 km. fuera fácil, el nacimiento no fuera normalmente fatal para la madre o el niño, no tuvieras que morir de caries y no tuvieras que hacer lo que te dice el cura", pensarían que estabas hablando de la Nueva Jerusalén y dirían: "Sí".

Cita de Terry Pratchett

#2 ping Freeddie

Yo creo que todo eso lo describe bastante bien el libro "Los Pilares de la Tierra".

#3 ping PAY

Es gracioso lo del lsd. Yo ya lo había escuchado en un documental, explicando que podría ser el origen de leyendas como la del hombre lobo, pues la "vista" de éstos coincide bastante bien con los años de malas cosechas. ¿Curioso no?

#4 ping Pikiki.com

"Sus dentaduras eran perfectas"

Por mucha dieta sana que tuvieran, sin una higiene dental adecuada los dientes se acaban arrancando o cayendo por culpa de las caries e infecciones.

Afortunado era quien después de los 30 años conservaba todos los dientes.

#5 ping Anonymous

Otro libro imprescindible es La vida cotidiana en el año 1000, de Edmond Pognon (Temas de Hoy, 1991), donde se destruye sin piedad el mito de "los terrores del milenio"

#6 ping Sapristi!

La variante del LSD debe de ser el ácido lisergico (que realmente es su principal activo) que se solía encontrar en el Cornezuelo del Centeno.

Robin Cook escribió una novela en la que achacaba el comienzo de los episodios de la brujas de Salem a este pequeño grano y su potente alcaloide.

#7 ping Alvy

Puede ser puede ser. Tambíen en el libro dice que una de cada cuatro o cinco "brujas" de Salem en realidad eran hombres – eso no es muy conocido.

#8 ping Monty Python

Claviceps purpurea es el hongo que contiene el precursor del LSD. Como es un vasoconstrictor un uso prolongado (como en el caso de los pobres medievales) conducía a necrosis de las extremidades y su inevitable amputación. Si es que las drogas son malas.

Otro mito que se cuenta es el uso de escobas por parte de las brujas. Se decia que estas untaban las escobas con Amanita muscaria y luego se untaban las mucosas vaginales con la escoba (ya que el efecto psicotrópico se absorbe mejor por las mucosas)y de este mito a que "volaran" con escobas.

#9 ping Alvy

hay que ver lo que se aprende en este blog ;-))