Por @Wicho — 8 de Noviembre de 2003

Dude-Where-Is-My-CountryDude, Where's My Country? Michael Moore. Warner Books, octubre de 2003. Inglés. 249 páginas. Después de Stupid White Men, Michael Moore vuelve a la carga y no deja títere con cabeza. Empieza por plantear siete preguntas a George de Arabia acerca de sus relaciones con la familia real saudí y por qué se permitió a varios miembros de ésta abandonar los Estados Unidos en los días inmediatamente posteriores al 11/S, cuando había posibilidades de que pudieran aportar información al respecto, acerca de sus relaciones comerciales con los talibanes mientras fue gobernador de Texas y con la familia de Bin Laden durante los útimos 25 años, su extraña reacción en los momentos iniciales tras el ataque terrorista del 11/S, y la extraña manía que les entró de culpar a Saddam Hussein del ataque cuando la mayoría de los que lo llevaron a cabo eran ciudadanos saudíes.

Continúa con las mentiras que Bush y su gabinete intentan -y en gran medida consiguen- hacer creer a los americanos para justificar su guerra contra Iraq:

What is the worst lie a president can tell?«I did not have sexual relations with that woman, Miss Lewinsky.»Or-«He has weapons of mass destruction -the world's deadliest weapons- which pose a direct threat to the United States, our citizens and our friends and allies.»
Y después denuncia la táctica que utiliza el gobierno americano de mantener permanentemente asustada a la población para que esta se muestre dispuesta a dejarles las manos libres a la hora de atropellar las libertades civiles y de actuar, como poco, como el matón del barrio en su política internacional, de tal forma que el país y su actitud no resultan reconocibles para muchos de sus habitantes.

Moore argumenta que esta guerra contra el terror en realidad les ha venido de perlas a los plutócratas estadounidenses para tapar los enormes escándalos económicos y prácticas empresariales dudosamente defendibles que han salido a la luz en los últimos años y que no han sido investigadas en absoluto o con una mínima seriedad, por no hablar de recortes de impuestos que han beneficiado fundamentalmente a los más ricos, hechos que en su conjunto han contribuído a que la clase media se vaya viendo cada vez más reducida y empobrecida y que los ricos sean cada vez más ricos.

De todos modos, el autor no pierde la esperanza y expresa su convencimiento de que el pueblo americano en realidad está formado por gente decente con ideas liberales (aunque el término haya adquirido un cierto caracter peyorativo en la sociedad americana gracias a la labor de zapa de los republicanos) a la que pide que se movilice para conseguir derrotar a Bush en las elecciones del año que viene y conseguir apartar del poder a esta camarilla cuyo único interés es su propio beneficio.

Sería fácil intentar ignorar lo que cuenta el libro argumentando que la intención del autor es ir contra Bush a toda costa y que no es objetivo, pero es que a pesar de lo enfadado que está, Moore escapa de una postura radical y reconoce que los republicanos han hecho algunas cosas bien a la vez que la emprende con los demócratas por su inefectividad y sus errores pasados, lo que en mi opinión da más credibilidad al libro y lo hace más preocupante. Además, al final del libro hay numerosas referencias para comprobar la información que en el se da.

En definitiva, un libro muy recomendable, no especialmente por su calidad literaria, sino por lo que tiene de revelador acerca de cómo están las cosas en los Estados Unidos en estos momentos.

Por cierto, en el libro hay varias referencias a Tony Blair y a lo que se le puede haber pasado por la cabeza para decidir apoyar a Bush, mientras que José María Aznar no aparece por ningún lado, y cuando Moore menciona a España es para decir que sólo un 13% de la población estaba a favor de la intervención militar, y eso suponiendo que esta tuviera el respaldo de la ONU.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear