Por @Wicho — 7 de Septiembre de 2012

Aunque a regañadientes el mundo editorial español está dándose cuenta de que el libro electrónico ha llegado por fin y que esta vez está aquí para quedarse, así que desde hace unos meses la oferta se ha ido multiplicando.

Desde noviembre del pasado año uno de los nuevos jugadores en este campo es la Casa del Libro, un nombre de sobra establecido en la venta de libros de papel en el MundoReal™.

Su entrada en el mundo del libro electrónico ha sido mediante el Tagus táctil, que hemos tenido la oportunidad de probar gracias a una unidad que nos prestaron durante unas semanas; estas son mis impresiones.

El hardware

El Tagus táctil es en realidad un lector de la marca BQ, en concreto un bq Avant 3 como el que en su día lanzaron Movistar y FNAC, adaptado a la marca de la Casa del Libro con un logotipo en la parte inferior y en su firmware.

Se trata de un dispositivo de 154 × 125 × 10,9 milímetros y 244 gramos de peso, lo que lo hace ligeramente más ancho y corto que un Kindle 3.

Tagus táctil

Está equipado con pantalla táctil de 6 pulgadas con una resolución de 800×600 y 16 niveles de gris, conexión Wi-Fi, y memoria interna de 2GB ampliable mediante tarjetas microSD.

En la parte derecha del frontal presenta un generoso botón de avance y retroceso de página, un botón para volver atrás, un botón para abrir el menú principal, un botón de refresco de pantalla, y un botón de encendido y apagado.

Lamentablemente el botón de refresco de pantalla es muy necesario, pues se forman imágenes fantasma en muy poco tiempo, como por ejemplo se ve en esta foto, en la que se ve la imagen fantasma del diálogo de carga del libro y del menú de libros albergados en el Tagus, que solo habían estado a la vista unos segundos:

Imagen fantasma en la pantalla del Tagus
Imagen fantasma en la pantalla del Tagus

El canto inferior alberga la ranura para tarjetas microSD, el conector para auriculares, y el puerto micro USB para conexión al ordenador y carga de la batería, que tiene autonomía para unos 8.000 cambios de página, aunque el uso del Wi-Fi rebaja su duración; entre estos dos últimos hay un indicador luminoso que indica que se está cargando o que está conectado al ordenador.

La parte superior del anverso alberga el botón de reinicio, que para evitar que se pulse por accidente es de los que hay que pulsar con la punta de un bolígrafo o similar.

En cuanto a formatos, soporta pdf, epub, fb2, mp3, y archivos que incorporen el DRM de Adobe.

En uso

La pantalla táctil del Tagus está pensada para ser el principal interfaz de este con el usuario, y como tal está dividida verticalmente, aunque de forma virtual, en tres partes iguales.

Con un toque ligero la de la izquierda retrocede una página, la de la derecha la avanza, y la central abre el menú de lectura, que da acceso al índice del libro, a los metadatos de este, a las notas y marcadores, a búsquedas en Google y la Wikipedia, a las opciones de cambio de tamaño y tipo de letra, o a saltar a una página determinada.

Manteniendo presionado el dedo sobre una palabra se abre el «menú extendido de lectura», que da acceso a los diccionarios de la RAE (español-español), de Oxford (inglés-inglés) y al
Semantix (español-inglés e inglés-español) , a la opción de añadir una nota, de resaltar un segmento, o a buscar dentro del libro.

Cogerle el truquillo a la diferencia entre un toque corto y un toque largo no es evidente, sobre todo al principio, por lo que es de agradecer que el Tagus incorpore también los ya mencionados botones físicos de avance y retroceso de página, aunque al tenerlos sólo en el lado derecho no son fáciles de alcanzar según tengas agarrado el lector.

El mayor problema del Tagus, con diferencia, es que su procesador, un ARM9 a 533 Mhz, se queda bastante escaso, con lo que los tiempos de respuesta son bastante malos, por no hablar de unos incómodos refrescos de pantalla que hace cuando estás tomando una nota:


Un repaso a las funciones principales del Tagus de la Casa del Libro. La música es Birds del álbum Flight 5104, A Chilled Experience Vol.2 de A.K.1974, aunque le faltó un pelo para ser Turbulence del mismo álbum.

De todos modos, igual mi uso de los lectores de libros electrónicos no es muy estándar, pues tomo muchas notas para luego hacer la reseña o para alguna charla que pueda estar preparando; igual si lo usas solo para leer esto es menos apreciable.

En cualquier caso, he grabado este vídeo para comparar la velocidad de paso de página de un Tagus con la de un Kindle 3:


Procuré pulsar los botones de ambos a la vez

El ecosistema

De todos modos, en la Casa del Libro se han dado cuenta de que a estas alturas un lector de libros electrónicos por si solo no sirve de mucho, así que el Tagus forma parte en realidad de un ecosistema que incluye un lector web y aplicaciones para Android e iOS.

Lector web de Tagus
Lector web de Tagus

De hecho fue el retraso en la salida de estas aplicaciones las que retrasaron la publicación de esta reseña, pues quería poder probarlas también.

Gracias a este lector web y las aplicaciones citadas se puede acceder a los libros comprados en la Casa del Libro, para lo que obviamente hay que tener una cuenta –gratuita– allí, en cualquier ordenador o en cualquiera de esos dispositivos, y añadirles notas, marcadores de página, resaltar secciones, etc.

El problema es que, al menos para iOS las aplicaciones dejan todavía mucho que desear.

Tagus en iOS
Tagus en iOS

Aparte de ser bastante lentas presentan numerosos fallos, como por ejemplo el que las notas se quedan bloqueadas y no deja editarlas ni añadir más, aunque aparentemente sí y no lo descubres hasta que quieres volver a ellas y ves que no las ha modificado ni guardado.

Pero más grave es el hecho de que la posición de lectura no se sincroniza de una forma consistente, con lo que es difícil saber si el libro va a estar en la posición en la que lo dejaste si cambias de dispositivo.

Y lo peor es que la sincronización de posición leída no funciona en el Tagus táctil, algo en lo que están trabajando.

Además, aunque hablan de la posibilidad de crear tu propia biblioteca de ebooks los únicos que se pueden gestionar a través del ecosistema Tagus son los adquiridos en la Casa del Libro.

Los añadidos en local a este se quedan en este, al menos de momento y a expensas de que la Casa del Libro consiga renegociar esto con las editoriales.

Y aunque parece que se pueden añadir libros a la biblioteca mediante el interfaz web, lo que permite esta función es algo así como decir que tienes ese libro y te gusta o que te gustaría leerlo.

Para acabar, el ecosistema Tagus incluye conexiones a Hotmail, Gmail, Twiter, Yahooo y Facebook para encontrar contactos con los que compartir «intereses, grupos, libros y autores», pero yo no he podido encontrar a ninguno de mis contactos de Facebook ni de Twitter que estuviera registrado en la Casa del Libro para poder probar estas funciones, lo que me parece my significativo.

Conclusión

Con un precio de 119 euros el Tagus táctil da acceso a más de 60.000 libros según la cifra que dan desde la Casa del Libro.

Pero tiene el problema de que se enfrenta a un competidor formidable como es Amazon.

Amazon vende el Kindle Touch por 129 euros, que también tiene sus cosillas como comentaré en la reseña que publicaré en breve, pero es un lector que tiene un procesador lo suficientemente rápido como para no desesperarte.

Y eso por no hablar del Kindle a pelo, recién renovado, que por 79 euros no ofrece pantalla táctil pero que tampoco se echa en falta a menos que pretendas tomar muchas notas.

La principal desventaja de Amazon es que ofrecen un catálogo de sólo 8.000 libros, aunque también habría qué ver qué incluyen los 60.000 de la Casa del Libro.

Además, no hay que olvidar que tanto en el Tagus como en los Kindle se pueden añadir libros directamente sin pasar por el vendedor, con lo que la importancia del tamaño del catálogo es relativa, y que con el Kindle se puede acceder a estos libros adquiridos en otra parte desde la cuenta de Amazon y por tanto desde otros dispositivos.

Así, hoy por hoy me parece mejor compra un Kindle como lector de ebooks con acceso a una plataforma de contenidos, aunque mi impresión es que la plataforma Tagus es una buena idea a la que le falla la ejecución por las prisas, estaría dispuesto a apostar que a causa de la llegada de Amazon a España, y que habrá que esperar a que actualicen tanto el lector como las aplicaciones para darle una segunda oportunidad.

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