Por @Wicho — 26 de Enero de 2023

Los Pebble Pro sobre un fondo blanco con su parte inferior iluminada en rosa/moradoHe estado probando unos altavoces Creative Pebble Pro que me han prestado. Son como el primo de Zumosol de los Pebble que llevo usando ya unos años, y cuestan como tres veces más. Pero las mejoras en calidad de sonido y, sobre todo, conectividad, creo que hacen que merezcan la pena.

Igual que los Pebble –por eso son de familia– los Pro tienen forma esférica, aunque la base es aplanada y con una superficie para que no rueden y no se muevan. En el frontal tienen otra superficie plana inclinada 45 grados en la que se alojan los controladores de 2,25 pulgadas. No tienen subwoofer, pero en la parte trasera tienen otro controlador para bajos que más o menos suple su función.

Miden 123×123×118 mm. El altavoz derecho pesa 415 gramos; el izquierdo se queda 365. Están disponibles en verde oscuro o en verde oscuro con las superficies inclinadas en negro.

El caso del altavoz derecho, aparte del controlador, en el frontal tiene los mandos de volumen, selección de entrada, control de la iluminación, y un LED que indica qué fuente de entrada está en uso. Tiene, además, en su lado inferior derecho, sendos conectores para auriculares y micrófono (de tres y cuatro polos) por si quieres usar cualquiera de esos dispositivos y por lo que sea los conectores correspondientes del ordenador no te quedan a mano. Si usas Windows está puedes usar las opciones SmartComms de la aplicación de Creative para sacarle más partido a los Pebble Pro en tus llamadas en línea. En la parte inferior de la parte trasera tiene un conector estéreo de 3,5 mm, un conector UCB-C para entrada de audio, y otro conector USB-C para alimentación. De ahí sale también el cable que lo une al altavoz izquierdo. Ese cable mide 1,8 metros. Como es fijo marca la distancia máxima a la que podrás colocar un altavoz de otro.

En la caja vienen cables USB-A a USB-C y USB-C a USB-C de 1,5 metros y un cable con conectores estéreo macho de 3,5 mm de 1,2 metros. Pero nada te impide sustituirlos por otros más largos si así lo necesitas.

En las tripas de los Pebble Pro, según el fabricante, hay sendos amplificadores digitales con procesamiento de audio integrado de nuevo diseño que mejoran el sonido de sus predecesores. Claro que tampoco iban a decir otra cosa. Los controladores, aunque son del mismo tamaño que los de lo Pebble 3, también están rediseñados. Según el fabricante ofrecen «un rendimiento de audio más alto y claro que suena más allá de su físico, y un rendimiento de graves 3.5 veces más rico y profundo». A mí me parece que suenan bastante bien. Desde luego mejor que los Pebble que venía usando e infinitamente mejor que los altavoces incorporados del monitor que tengo ahora mismo sobre la mesa de mi despacho.

La potencia de los altavoces es de 10 W RMS en total con una potencia de pico de hasta 20 W si los alimentas a través del puerto USB del ordenador. Aunque si conectas un alimentador PD de 30 W o más al puerto USB-C de alimentación la potencia llega a los 30 W RMS totales y 60 W de pico. Como los uso en el trabajo su potencia es más que suficiente para mí aún conectados al puerto USB de mi portátil; no quiero que la compañera que ocupa el despacho de al lado venga a protestar aunque nuestros gustos musicales sean parecidos. Aunque creo que si les conectara un alimentador propio los bajos ganarían algo.

Se conectan a todo

En cualquier caso a mi modo de ver la gran ventaja de los Pebble Pro, aparte de las mejoras en el sonido, es el aumento en opciones de conectividad. Mientras que los Pebble sólo ofrecían una entrada estéreo de 3,5 mm; los Pro, además de mantener esa entrada, añaden audio USB y Bluetooth 5.3, con sus mejoras de calidad y estabilidad asociadas. Eso sí, no he encontrado que soporten el codec APTX que permite transmisión de audio sin perdida vía Bluetooth. Con todas esas opciones de conectividad los puedes conectar a prácticamente cualquier cosa, no sólo a un ordenador. Como mucho, si el dispositivo al que los quieras conectar no tiene un puerto USB, tendrás que comprar un alimentador USB.

Un detalle final de los Pebble Pro es que sus bases incluyen unos anillos LED que van cambiando de color según los usas. Aunque afortunadamente puedes desactivarlos porque para mí es una función que no sirve para nada. Claro que para gustos colores.

En fin, que si buscas unos altavoces que no ocupen mucho, con muchas opciones de conectividad, y un sonido más que razonable para su tamaño, por unos 80 euros los Pebble Pro me parecen una opción a tener en cuenta.

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Por @Alvy — 23 de Enero de 2023

HP-15C Simulator - Homepage

Desde el departamento de simuladores míticos y viejunos nos llega este Simulador de Calculadora HP-15C, en forma de aplicación para Windows, Mac y Linux. Este modelo, que recordarán los más viejos del lugar que sean «de ciencias», era el tope de gama de las calculadoras científicas programables allá por los 80; se puso a la venta en 1982 por 135 dólares (400 dólares de hoy en día) y su reinado duró hasta 1989 y un poco más allá.

Entre otras cosas tenía una pantalla de 10 dígitos, 39 teclas y un procesador HP Nut 1LF5 con 4 niveles de stacks, 66 registros (que podían usarse como almacenamiento de datos o pasos de programas) y era programable: en total se le podían introducir unos 448 «pasos de programación» que es como se medían esas cosas en aquella época (en «pasos» o «líneas»). Además tenía todas las funciones aritméticas, trigonométricas, conversión de horas, minutos, segundos y coordenadas polares, sumatorios y cálculos estadísticas, regresión lineal, un solucionador de raíces, matrices y muchas cosas más.

En la página del simulador hay ejemplos de programas como uno para calcular factoriales gigantescos, simular el aterrizaje de un cohete lunar, un solucionador de sudokus y conversores de fechas.

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Por @Alvy — 8 de Enero de 2023

Una empresa llamada Shift Robotics lanzó hace tiempo un Kickstarter para financiar el desarrollo de sus zapatos-patines: los Moonwalkers. Son algo así como patines de cuatro ruedas –en realidad llevan 8+2 por cada pie– controlados individualmente y acompañados de sensores y giroscopio. El resultado es un caminar más natural, con la ventaja de ir rodando, como se ve en el vídeo.

Los patines se comunican el uno con el otro y gestionan de forma inteligente algunos gestos «con los pies» que puede hacer la persona que los lleva puestos: el modo caminar, el modo «bloqueo» para subir escaleras, etcétera. Además de eso, son «intuitivos»: si quieres rodar más rápido basta caminar más rápido, para detenerse, basta dejar de andar. Cuando llegas a cualquier sitio en el que hay un enchufe sacas un cable y a cargar, como si fueran un móvil o un portátil (una carga proporciona unos 9,5 km y 1,5 horas de autonomía).

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Según la página web de los inventores su velocidad puede ser 2,5 veces la del caminar normal (unos 10-12 km/h pues), se adaptan a cualquier tamaño de pie, llevan hebillas magnéticas para que sean más cómodos, ruedan sobre cualquier tipo de terreno (asfalto, terreno rugoso, etcétera) y hasta son una buena ayuda para subir pequeñas pendientes.

Aunque a primera vista parecen un poco mamotretos son mucho más pequeños que los primeros prototipos y parecen estar en fase de producción así que todo apunta a que llegarán a comercializarse a lo largo de 2023. En la página se pueden hacer pedidos anticipados; el precio normal parece ser unos 1.400 dólares.

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Por @Wicho — 6 de Enero de 2023


Iridium, la empresa que opera la constelación de satélites del mismo nombre que ofrece llamadas de voz usando unos teléfonos móviles especiales, y Qualcomm, el fabricante de los chips Snapdragon que se usan en múltiples teléfonos inteligentes, acaban de anunciar el soporte de mensajería vía satélite en teléfonos móviles que monten los chips de segunda generación o posteriores de Qualcomm. Es un servicio denominado Snapdragon Satellite.

Es un anuncio similar al de Apple con el iPhone 14 o al de Huawei con el Mate 50. Pero dado que hay múltiples marcas que usan chips Snapdragon, tiene el potencial de aparecer en teléfonos de distintos fabricantes. Eso sí, en principio en teléfonos de gama alta que incorporen el chip Snapdragon 8 de segunda generación. Aunque Qualcomm no descarta incorporar el hardware necesario a chips de gama más baja.

No necesitarán tener la enorme antena externa de los móviles Iridium porque los satélites de la constelación se hablan con ellos en la Banda L y los móviles ya incorporan antenas en esa banda para los servicios GPS. Aunque dado que la constelación Iridium tiene 66 satélites frente a los 24 de la de Globalstar la cobertura y disponibilidad de servicio debería ser mejor, sin necesidad de andar «pescando la cobertura» como pasa con el iPhone 14. O al menos con más facilidad para pillarla.

Eso sí, con Snapdragon Satellite no podrán hacer llamadas de voz; sólo enviar y recibir mensajes mediante una aplicación específica, enviar y recibir SMS, o quizás alguna versión limitada a texto de WhatsApp, por ejemplo. Eso sí, no funcionará a mucha velocidad sino que más bien será algo similar a las viejas conexiones GPRS.

Qualcomm dice que los primeros móviles Android en soportar la conexión a través de la red Iridium deberían estar en el mercado en la segunda mitad del año, aunque eso dependerá de los fabricantes. Y de que los fabricantes lleguen a acuerdos con las operadoras para ver en qué condiciones y con qué prestaciones dan el servicio.

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