Por @Alvy — 24 de Noviembre de 2021

Mobile Phone Museum | Mobile Phone Museum

Igual que existen museos para los juguetes, los alambres o los inodoros, el tiempo ha querido que a Ben Wood se le ocurriera fundar el Museo de los teléfonos móviles. Allí más de 2.000 terminales muestran la evolución de estos gadgets en las últimas décadas. Por desgracia en estos tiempos de Covid no han podido organizar exposiciones presenciales, pero la idea es que pueda ir haciendo las rondas por distintos lugares para llegar a todo el mundo, incluyendo colegios y otros espacios tecnológicos tradicionales.

Mobile Phone Museum | Mobile Phone Museum

Ya solamente mirar el catálogo completo es una maravilla, con modelos de marcas conocidas, especialmente muchos Nokia, Ericsson, Morotola y Sony. Hay Blackberries y Palms, modelos de NEC, LG y Panasonic e infinidad de otras marcas totalmente desconocidas: Xelibri, Dancall, KDDI… También están organizados por colecciones: los superventas, los primeros modelos de cada marca, los «teléfonos de James Bond» y cosas así.

También tienen una página dedicada a los más buscados: modelos de marcas desconocidas (o no tanto) que por alguna razón resultan especiales, ya sea por tratarse de ediciones limitadas, versiones que no tuvieron mucho éxito o porque estuvieron muy poco tiempo en el mercado. El museo admite donaciones y tiene una lista de donantes como agradecimiento.

Hay más información sobre todo lo que hacen en su blog y en su cuenta de Twitter, @Phone_Museum.

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Por @Wicho — 22 de Noviembre de 2021

El Dreame L10 ProMe han prestado un aspirador robot con mopa –o robot aspirador con mopa, no sé si tanto monta, monta tanto– Dreame L10 Pro para probar. Aunque hace años que existen estos productos es el primero que pruebo. Y ahora me pregunto por qué.

Se trata de un dispositivo de 35 centímetros de diámetro por 9,68 de alto, incluida la «torreta» de sensores, y un peso de 3,7 kilos. Está disponible en blanco o en negro. Tiene una potencia de succión de 4.000 pascales, que bastante elevada para este tipo de cacharros, y un depósito de polvo de 570 ml con un filtro HEPA capaz de retener partículas de 0,3 micras para arriba.

Ponerlo a andar es extremadamente sencillo. Basta con retirar las protecciones con las que viene de fábrica, instalar el cepillo lateral, que encaja con un clic, y ponerlo a cargar antes de usarlo la primera vez. La base de carga ha de estar en algún lugar en el que tenga medio metro libre a los lados y un metro y medio delante. Y eso es lo más complicado de la puesta en marcha. La base, que mide 13×8×10 centímetros más la solapa sobre la que aparca el robot, es minúscula comparada con otras que he visto para este tipo de dispositivos. Una vez cargada la batería basta con mantener pulsado tres segundos el botón de encendido para que se active y luego una pulsación breve del botón para que eche a andar.

El L10 Pro es capaz de funcionar en este modo sin necesidad de hacer nada más. Irá construyendo un mapa de las habitaciones usando sus sensores LiDAR y sus sensores 3D. Los dos tipos de sensores funcionan perfectamente a oscuras. Para ello recorre primero las paredes para delimitar su perímetro y luego el interior en una trayectoria en forma de S para cubrir toda la superficie. Gira sobre si mismo para acercar todo lo posible el cepillo lateral a las esquinas y que así quede la menor superficie posible sin alcanzar.

Seguir leyendo: «Probamos el robot aspirador con mopa Dreame L10 Pro… y lo hacemos funcionar con HomeKit»

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Por @Alvy — 13 de Noviembre de 2021

Author Clock

Este curioso reloj llamado Author Clock está triunfando en Indiegogo, donde ya parece haber recaudado más de un millón de euros para que se pueda fabricar. Es tan simple como lo que parece: un reloj que marca la hora con citas literarias, una para cada minuto del día.

Naturalmente lo complicado es encontrar las 1.440 citas que hacen falta para que el reloj funcione a la perfección, pero suficientes libros y cuentos se han escrito como para que a estas alturas ya estén todas ahí. Una buena búsqueda en los archivos de bibliotecas y Google supongo que hace el resto. Sus creadores dicen que ya tienen más de 2.000, aunque naturalmente algunas obras serán más conocidas que otras, pero garantizan que están todas «para proporcionar momentos de inspiración a lo largo del día». Como curiosidad además tiene un modo «sin palabrotas» para hacerlo apto para todos los públicos.

El reloj está disponible en dos tamaños, en un curioso diseño retro con la caja de madera, pantalla de tinta electrónica, una rueda que sirve como mando para realizar diversos ajustes y una batería que dura entre 3 y 8 semanas (según el modelo) hasta la recarga. Su precio en la oferta prelanzamiento empieza a partir de los 129 dólares. Además, por cada reloj vendido plantan árboles, todo un bonus para un proyecto que ya es millonario.

(Vía Wwwhat's New.)

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Por @Alvy — 9 de Noviembre de 2021

DeviceMotion

Tommy Mysk ha publicado unas interesantes notas bajo el título iPhone Apps Can Tell Many Things About You Through the Accelerometer (Las apps del iPhone pueden contar muchas cosas acerca de ti mediante el acelerómetro) que explica algunos escenarios un tanto delicados. Allí se explica cómo el mero hecho de mover el móvil o llevarlo en el bolsillo puede afectar a la privacidad. Esto se debe a que en iOS cualquier aplicación puede acceder a esos datos; se considera algo básico que las apps sepan cómo está orientado el móvil y cómo se mueve; no hace falta darles permiso expreso como sucede con otros sensores (cámara, micrófono, etcétera).

Un posible escenario es este:

Te diriges al trabajo en autobús. Mientras está sentado, abres tu aplicación social favorita. Aunque es tu app favorita, no te fías lo suficiente como para compartir tu ubicación con ella. En la siguiente parada, otro pasajero sube al autobús. Se sienta y abre la misma app. Pero el pasajero comparte su ubicación exacta con la aplicación. En ese momento, si esa app está leyendo los datos del acelerómetro de tu teléfono y del teléfono del pasajero, puede calcular fácilmente que ambos teléfonos experimentan el mismo patrón de vibración. De hecho, ambos teléfonos van a registrar las mismas vibraciones: cuando el autobús arranca, se detiene y gira a izquierda o derecha. La aplicación sabe ahora que tanto tú como el otro pasajero estáis juntos en el mismo entorno, por tanto, en la misma ubicación. No te sorprendas si recibes una recomendación de la aplicación para añadir a este pasajero como amigo.

WhatsApp acelerometerEn los ejemplos se utiliza principalmente Facebook porque varias de sus apps sociales (Facebook, Instagram, WhatsApp) hacen un uso un tanto… ejem… peregrino de esos datos, que muchas veces se recopilan constantemente. Por ejemplo Facebook lo usa para detectar el gesto de agitar el móvil «cuando algo no funciona» para mostrar una ventana de ayuda. También se recopilan mientras se escriben mensajes directos en Instagram o en WhatsApp para crear un efecto 3D con el fondo de pantalla.

Hay otras apps que en cambio no parecen leer el acelerómetro sin una buena razón: el propio Facebook Messenger, Signal, Slack, Telegram, TikTok, Threema, Twitter y WeChat. El artículo explica cómo usar Xcode para comprobar el tráfico de datos de las apps de iOS, algo que sirvió hace tiempo para verificar las apps que están continuamente copiando los datos del portapapeles también sin razón aparente. Entre otros usos que dice que los expertos han dado a la motorización del acelerómetro está el cálculo aproximado de la frecuencia cardíaca, respiratoria e incluso una especie de grabadora de sonido –un tanto cruda, eso sí– a partir de los datos de las vibraciones que recoge el acelerómetro del terminal.

{Traducción de la cita: DeepL.}

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Un libro de @Alvy y @Wicho

Se suponía que esto era el futuro | un libro de Microsiervos, por Alvy y Wicho

Se suponía que esto era el futuro
Ciencia, tecnología y mucho más
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