Por @Alvy — 22 de Enero de 2015

Sound Blaster Roar

La gente de Creative tuvo la amabilidad de hacernos llegar para pruebas su altavoz Sound Blaster Roar, uno de los mejores modelos de su repertorio y al que califican como «probablemente el más completo». Y ciertamente que es así: el gadget protagonista es una caja compacta, versátil y con una potencia notable, que se instala en cualquier equipo en minutos sin problemas y también sin hacer daño al bolsillo. En dos palabras: la caña.

Las pruebas las hice principalmente con mi MacBook Air y un teléfono Android de gama baja. Normalmente estos equipos tienen altavoces internos suficientes (los de la pantalla externa que utilizo son realmente pobres), pero al cambiar hace unos meses del Air 13" a 11" perdí esa calidad de sonido; la del teléfono tampoco es que sea gran cosa. Así que habitualmente lo conecto a algún altavoz exterior que proporcione más volumen y mejor de fidelidad. Mi solución durante las pruebas ha sido dejar el Roar emparejado por Bluetooth de modo que nada más llegar a la oficina todo el sonido pasara a ser dominado por el altavoz externo.

El acabado externo del Roar es un diseño discreto y funcional que bien podría pasar por los de Braun en los gloriosos años 60. El material: un rígido y resistente metal con suaves botones de plástico agradables al tacto y luces integradas que lo convierten en un encantador «ladrillo» que se puede mover sin miedo, y donde los clics funcionan a la primera. En la parte trasera, las clavijas de conexión y botones estilo MP3 completan sus funciones. Algo que se echa de menos: un indicador visual del nivel de volumen, que se controla con dos botones +/-.

Internamente el Roar lleva dos amplificadores (uno para frecuencias altas y otro para bajas) y un subwoofer; cinco altavoces de altos/bajos y medios/bajos dispersan el sonido en todas direcciones. Se puede jugar con todos estos controles para lograr la máxima fidelidad. Y dispone de modos especiales para mejorar la fidelidad o la potencia (ej. para una fiesta), a gusto del usuario. Sin ser un experto en sistemas de sonido sí que sé comparar lo que oigo con unos y otros en la misma instalación y puedo asegurar que el resultado final es que el Roar es de los mejores sonidos que he podido oír en un equipo de este tipo.

Sound-Blaster-Roar-Micro-Sd

La conectividad del Roar es notable y se pueden usar muchas opciones: Bluetooth, NFC de un toque, USB, microUSB, Auxiliar e incluso una ranura MicroSD. Puede funcionar tanto conectado como de forma autónoma con solo insertar una tarjeta con archivos MP3, WMA o WAVs, que se controlan desde unos botones de reproducción. También incluye una grabadora de audio ambiente.

Por si fuera poco el Roar también se puede emparejar con el teléfono para convertirlo en un manos libres; algo ideal para reuniones y multiconferencias, por ejemplo. La calidad de audio y del micrófono permiten una conversación completamente sin problemas (y mucho mejor que con el manos libres del teléfono). Como bonus, incluye la posibilidad de grabar la conversación completa con solo tener una tarjeta microSD insertada y pulsar el botón rojo de grabación en cualquier momento.

Para terminar con los tecnicismos, decir que la batería de 6.000 mAh puede hacerse durar horas y horas (aunque en mi caso lo he tenido siempre conectado a la red eléctrica) y que cuenta con algunos modos especiales como el ahorro de batería, la reproducción «antes de irse a dormir» y un botón «Roar» bien visible que equivale a la idea «¡Más madera!»

Para mi gusto este es sin duda uno de los altavoces más potentes y completos que he probado. La caña de España, dicho claramente. Su precio actual recomendado es de 150 euros, adecuado para los amantes de la tecnología e incluso como regalo (o auto-regalo) para alegrar el día. Los Roar no son unos altavoces de esos de usar-y-tirar sino más bien todo lo contrario: un modelo destinado a envejecer bien y convertirse en un clásico.

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