Por @Alvy — 1 de Octubre de 2019

Dustin Farrell es un fotógrafo y «cazador de tormentas» que publicó este vídeo recopilatorio con las mejores tomas de su trabajo de los últimos dos años, comprimidas en un videoclip de tres minutos y medio. Es una espectacular combinación de time-lapses, rayos y nubes que además puede verse a alta calidad (4K) con estupendo sonido, todo ello grabado con una Phantom Flex 4K de alta velocidad.

Según cuenta el truco es estar atento a cuando aparecen los rayos para guardar el contenido que la cámara está grabando a alta velocidad (1.000 fotogramas por segundo). Conseguir la luz apropiada es otro cantar porque no resulta nada fácil; la apertura es ƒ1,4 con lentes Zeiss Otus de 28, 55 y 85 mm, según las tomas.

Las imágenes que se ven en la recopilación fueron grabadas a lo largo de dos años, en los que Farrell recorrió unos 56.000 kilómetros en coche. Ocupan unos 30 terabytes y para crear el vídeo empleó unas 300 horas de edición y ajustes de color. Un trabajo envidiable. La primera parte del vídeo, de hace más años, puede verse también en su Vimeo: Transient.

(Vía The Kid Should See This.)

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Por @Alvy — 4 de Septiembre de 2019

BurningMan2019_

En Bored Panda han recopilado 151 fotografías del Burning Man 2019. Para quien no lo sepa, se trata un evento peculiar en mitad de ninguna parte, a 200 km de Reno (Nevada), un lugar en el que si aterrizara un ovni nadie se extrañaría. Es algo medio musical medio musical artístico medio comunal, a camino entre el «quememos cosas» de las fallas de Valencia y Woodstock, que congrega por igual a hippies y pijos/influencers y que parece un híbrido entre Mad Max y las planicies de algún lejano planeta de Star Wars.

Burning Man / IsThisReal

Para quien quiera hacerse una mejor idea de cómo es la cosa y reirse un rato, una de las formas más divertidas puede ser el primer episodio de la séptima temporada de Malcom in the Middle (7x01) titulado precisamente Burning Man, en el cual la familia va a pasar unos días al desierto con su autocaravana. Con la participación estelar de Rosanna Arquette, por cierto. Además de eso en YouTube hay miles de vídeos de todas las ediciones, a cuál más llamativo.

{Fotos: BurningMan2019_ + IsThisReal @ Instagram}

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Por @Alvy — 25 de Agosto de 2019

Este videoreportaje de Emeric’s Timelapse habla sobre un proyecto fotográfico planificado para durar 30 años, que de momento lleva en activo 4 años y 37 días. Día tras día. Joseph DiGiovanna, el protagonista de la historia, fotografía directamente desde la ventana de su apartamiento el skyline de Manhattan, para luego procesarlo pacientemente fotograma a fotograma.

Nubes, amaneceres, atardeceres, edificios en construcción… todo queda grabado. Lo que empezó siendo una foto cuadrada para subir cada mañana a Instagram acabó convirtiéndose casi en una obsesión, según DiGiovanna. El tipo de proyecto para gente de paciencia, como el del tendero Auggie Wren que fotografiaba cada mañana a la misma hora desde la esquina de su tienda en Smoke… pero a lo grande.

Un timelapse de 30 años de los rascacielos de Nueva York / Joe DiGiovanna

El intervalo entre fotografías que utiliza son 30 segundos, más que nada «porque ni los discos son infinitos ni el presupuesto es infinito». En total son 2.880 imágenes diarias que equivalen exactamente a 2 minutos de contenido (a 48 fps).

A lo largo de este tiempo ha utilizado varios tipos de cámaras: Canon, GoPro, Sony… todo meticulosamente montado sobre trípodes y con un intervalómetro especial que ha construido él mismo con Arduino, además de Capture One y After Effects y TimeLapse 5 como software. Últimamente tiene más de una cámara apuntando a diversos lugares. El MacBook Pro donde se procesa todo sigue siendo el mismo.

La supercolección de fotografías permite a cualquiera buscar un día significativo en los últimos años y recordar cómo estaba la ciudad en aquel día, en aquel preciso minuto. Entre las curiosidades se incluye el reciente día en julio de 2019 en el que hubo un gran apagón en Manhattan; las fotos recogen cómo la ciudad se apaga completamente y luego poco a poco va recuperando la luminosidad.

DiGiovanna lleva ya más de 4 millones de fotografías acumuladas desde la misma ventana. El proyecto está previsto que finalice en 2045. Pero confiesa que le gustaría que en realidad durara para siempre.

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Por @Alvy — 6 de Agosto de 2019

En este vídeo de Vox Media se puede ver cómo funciona el proceso de coloreado de las fotografías astronómicas. A diferencia del coloreado de fotografías en blanco y negro antiguas en este caso tiene un poco más de ciencia que de arte, aunque a veces hay que recurrir a fórmulas ingeniosas que muestran un poquito más allá de lo que el ojo vería.

La primera forma de colorear una foto en blanco y negro es separar las longitudes de onda de las imágenes: larga, media y corta. Asignando a cada una de estas bandas los colores aproximados con los que se corresponden en el espectro visible se obtiene al combinarlos lo que se llama una imagen en «colores reales». No son literalmente reales sino tan solo «cómo se vería la imagen con nuestros ojos si fueran tan poderosos como un telescopio». El ejemplo de Saturno y Júpiter es muy esclarecedor, además de que son imágenes a las que estamos muy acostumbrados.

Con objetos más lejanos como las nebulosas y galaxias se utiliza otra técnica, llamada filtrado de banda estrecha que básicamente busca la luz que emiten el hidrógeno, el azufre y el oxígeno, elementos muy comunes en estrellas y nebulosas. Si se colocaran sobre el espectro visible tal cual no se distinguiría gran cosa, de modo que se separan en lo que se denomina orden cromático y entonces quedan más separados, como colores diferenciados. Eso no sólo proporciona más información, sino que queda más bonito.

La misma técnica se puede utilizar con bandas de infrarrojos o ultravioletas, y en este caso las escalas cromáticas son un poco diferentes. Obviamente estos métodos ya no muestran colores «reales»: son forma de colocar datos como si fueran colores, de modo que se parecen más a un mapa coloreado que a otra cosa. Pero en cierto modo, sí que representan los datos de la realidad.

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