Por Nacho Palou — 10 de Febrero de 2009

Me ha encantado el término Barbecho fotográfico acuñado -o no, pero ahí es donde lo he leído por primera vez- por Bruno Abarca en Xataka Foto.

Se denomina barbecho fotográfico al periodo de tiempo que dejamos pasar entre la toma de la fotografía y su selección, procesado y publicación. Durante el periodo de barbecho, las capacidades técnicas y creativas del fotógrafo se van desarrollando, así como su experiencia. El barbecho fotográfico tiene como objeto evitar que grandes fotografías queden enterradas en nuestro disco duro por no saber reconocerla entre otras mediocres, o evitar que la destrocemos con un procesado del que más adelante, cuando sepamos más, nos podamos arrepentir.

Efectivamente, hay fotos que tienen más arreglo o al menos no parecen tan malas tras unos meses o años de reposo en el disco duro.

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3 comentarios

#1 — Yon Pol

Honestamente, es una actividad que practico todo el tiempo, inclusive es probable que termino subiendo o mirando una foto vieja, dejando de lado la actual o más reciente.

#2 — Juan Ignacio Guldman

En general, me inclino por guardar la mayor parte de mis fotos, ya que en la medidad que uno va aprendiendo mas sabe que eventualmente tal o cual foto le podria servir. Nuestra perspectiva de las cosas es dinamica y depende de muchos factores lo mismo pasa al mirar una fotografia. Creo que el barbecho es algo muy apropiado.

#3 — Javier

Pues si, la verdad es que la palabra barbecho ya tiene su gracia de por si, y también creo que es una muy buena práctica. En mi caso, prefiero conservar siempre los originales e ir guardando aparte aquellas que quiero modificar, subir o incluir en alguna colección con los correspondientes retoques y versiones. Es necesario más espacio en disco pero supone más control sobre tu colección de imágenes.