Por Nacho Palou — 23 de Marzo de 2009

Bessa III - Voigtlader 667

Si, película de formato medio (6x6 ó 6x7).

Aunque después de todo igual la película no está tan muerta como parecía, al precio de casi 2.000 euros (a la venta a partir de mayo) tampoco está entre el común de los mortales.

La Bessa III de Voigtländer viene con un objetivo de focal fija de 80 mm que se recoge con fuelle.

(Vía f/1.0.)

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8 comentarios

#1 — PdMatos

Una maldita belleza...

#2 — jose

¡Dios mío! ¡Un fuelle!

Bendito instrumento fotográfico que nos recuerda que captar una imágen tal y como lo hacemos es tan sencillo como construir una cámara oscura con una abertura para que la luz se proyecte, invertida, sobre la pared del fondo y allí "capturarla".

#3 — david

Quizá para la mayoría de europeos, y más concretamente españoles, esta noticia se hace un tanto extraña. Pero en todo el mundo todavía existe un gran cultura fotográfica sobre la película. Por ejemplo en Japón se lanzan cámaras de carrete habitualmente, y Fuji lanza nuevas peliculas. hace poco Kodak presentó su nueva película Kodak Ektar, en formato 120. Realmente la película nunca ha estado muerta, lo que pasa que la incultura del digital ha hecho mucho daño a la cultura fotográfica que otros países se han preocupado por mantener. Basta salir de España, y en Alemania o Francia es bastante común encontrar laboratorios y tiendas de material fotográfico "analógico" fácilmente.

Por cierto, que esta cámara ha sido desarrollada enteramente por Fujifilm, y en Japón se distribuirá bajo su marca. Pero en Europa, por un tema de derechos de distribución, lo hará bajo la marca Voigtlander. Pero ambas son la misma cámara.

A ver el amigo José Luis lo que tarda en traerla a fotocasión, y a ver a qué precio, que los hay que se aprovechan pero bien del tirón que todavía tiene la película.

#4 — david

y por cierto, que 2000 euros no me parece tan alejado para el "común de los mortales"... ese que se gasta 1500 en una eos40d o una nikon d90 que no le llegan ni a la suela de los zapatos a estas cámaras.

y es que estamos hablando de cámaras cuyo equivalente en digital está en torno a los 20.000 euros.

#5 — Sergio

La cámara a parte de ser muy bonita (todo hay que decirlo) le da francamente muchas vueltas a otras cámaras que, como bien han dicho por ahi, también valen lo suyo.

Sobre el tema de la película... yo personalmente utilizo frecuentemente tanto instántanea (tanto Fuji como Polaroid), y película de 35mm convencional (Fujichrome, Agfapan...) y no tan convencional... infrarroja -como Kodak HIE y SFX200... así que la película para mi no ha muerto.

Desde luego.

Un saludo, y felicidades por el blog.

#6 — eduardo

La película, no solo no está muerta, si no que entre los profesionales más exigentes sigue bien vivita y coleando. Hoy por hoy, el rango tonal y de definicion de la película, queridos afoteadores digitales, sigue siendo muy superior al de cualquier sensor.

Lo que ya no tiene la película, eso es cierto, es ingentes inversiónes en marketing y en publicidad, ni un coro de poetas de lo moderno que se pasen el día cantando sus presuntas bondades.

La besa III, ¡ah, si!, una maravilla. Menos mal que todavía quedan marcas interesadas en este arte y no solo en vender a espuertas.

#7 — cosmopolitasur

Mmmmm...

No voy a ser yo quien diga que la película esté muerta (sobre todo después de haberme comprado una Lubitel) pero cada vez más, conseguir película de 120mm se está convirtiendo en una odisea digna de un guión de Indiana Jones V: La X marca la tienda con película.

Así que, lanzarse ahora a por una cámara de esas características sin tener asegurado el tema de suministros me parece, cuanto menos, arriesgado.

#8 — Nacho

La película se considera casi muerta a efectos del público general, que al fin y al cabo es el grueso del mercado - un poco como en su día el vídeo beta, que aunque estaba desaparecido para el público en cambio seguía y sigue utilizándose en entornos profesionales.

En cuanto al precio, no es comparable lo que supone tener una D90 o una Bessa III para un persona normal, desde el punto de vista puramente práctico y de utilidad.

La cuestión artística o no que menciona sacásticamente eduardo no tiene nada que ver con el soporte -aunque todo depende de lo que se considere arte.