Por @Alvy — 13 de Mayo de 2015

Me pareció muy simpática esta pieza de National Geographic sobre las instalaciones de Iron Mountain, Inc. en una mina abandonada de Pensilvania. Un sitio que bien podría pasar por ser la guarida de algún grupo de malosos de 007, por el búnker del Norad o por el archivo donde se guardan los expedientes X.

En realidad es un gran archivo donde preservar película fotográfica, y allí se almacenan miles de los originales de los estudios de Hollywood y de productoras como la propia National Geographic. En su interior están, por ejemplo, las cintas originales de Jane Goodall y sus amigos los chimpancés, preservados en grandes estancias en las que se conservan a la temperatura y la humedad adecuadas. También están los miles de fotografías del archivo histórico Corbis que adquirió Bill Gates hace años, protegidas bajo 70 metros de roca.

El lugar es espacioso; no es agobiante como se podría pensar sino que siguió la filosofía de «ya que lo vamos a construir y tenemos mucha montaña, hagámoslo a lo grande». Muchas salas requieren poco más que la temperatura ambiente aunque para otras se utilizan 26 generadores que ajustan con un sistema de aire acondicionado las condiciones ambientales, junto con humidificadores. Para ir de un lugar a otro se utilizan cochecitos eléctricos.

Dicen en la explicación que este tipo de lugares procede de la época de la Guerra fría, cuando toda familia de bien debía estar preparada para elfin del mundo teniendo a mano un lugar resguardado en el que protegerse en caso de ataque nuclear. Ayuntamientos y administraciones locales rescataron algunas minas abandonadas para crear en ellas lugares en los que proteger a cientos de personas, aunque su estado de conservación actual varía mucho de unos sitios a otros: el coste no es barato y guerra fría ya no hay mucha.

Con el paso del tiempo fueron las compañías privadas quienes adquirieron algunas de estas instalaciones obsoletas para darles un uso más moderno como instalaciones de alta seguridad para todo tipo de objetos físicos, incluyendo fotografías, papel e incluso servidores de Internet.

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