Por @Alvy — 13 de Septiembre de 2021

Charles Babbage | The Royal Mint

The Royal Mint, que es el nombre de lo que viene siendo la «casa de la moneda» del reino unido, ha anunciado el lanzamiento de unas monedas de coleccionista en honor de Charles Babbage, el matemático y «padre de la computación moderna». Es una figura tan histórica y épica para los informáticos como el mismísimo Alan Turing, con la diferencia de que Babbage se adelantó un siglo a Turing, aunque no a sus homenajes en monedas y billetes.

Las monedas de Charles Babbage son de 50 peniques en oro, plata y «material brillante»; su precio varía entre las 10 libras (unos 12 euros) la más barata y 1.000 libras (unos 1.250 euros) la de oro, de la que sólo se fabricarán 250 unidades. Para que luego digan de las locuras de los coleccionistas, las criptos y los NFTs: la escasez y el ansia de coleccionismo hará sin duda que estos precios se disparen.

El diseño de las monedas en sí precioso y muy cuidado: por un lado está el tradicional perfil de la Reina de Inglaterra y por el otro algo que recuerda a los intrincados mecanismos de la máquina diferencial de Babbage y su tornillería. Además lleva impreso el número 2122175. ¿Qué significa? Parece una fecha, pero no lo es. Piénsalo un poco… La solución, al final de esta anotación.

La forma de anunciarlo además ha sido muy simpática, con la cuenta de la @RoyalMintUK preguntando a los colegas de @BletchleyPark (los rompecódigos) si un código binario que habían preparado para la ocasión lo habían «convertido» correctamente. La respuesta ha sido afirmativa: Charles BabbageUn pionero de la computación, tal y como puede verse con cualquier conversor binario-ASCII con el texto de los tuits.

La moneda por cierto conmemora el 150 aniversario del fallecimiento de Babbage (1791-1971) y en las elegantes cajas en que se venden –y ojo con esas tarjetas de crédito, que las carga el diablo– se incluye un libreto que describe algunas de las invenciones más reseñables del insigne pionero.

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{Solución: 2122175 se corresponde con la palabra BABBAGE escrita en un sencillo cifrado de sustitución numérica-alfabética: 1=A, 2=B, 3=C… etcétera. Es interesante que se pueda hacer esta conversión sin problemas con los números del 0 al 9 porque la letra más «alta» de la palabra, la G, equivale al 7, que es menor de 9, que sería el máximo posible para utilizar un sólo dígito por letra. ¡Casualidades!}

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Por @Alvy — 12 de Septiembre de 2021

Nuclear War Survival Skills

Nuclear War Survival Skills (1987) es un libro clásico de Cresson Kearny con prólogo del físico Edward Teller, padre de la bomba H, que está disponible en la web en PDF. Y por aquello de que trata sobre ataques nucleares y supervivencia en tiempos de apocalipsis –aunque su primera edición está fechada hace treintaypico años– tiene su gracia echarle un vistazo.

Entre otras cosas cubre estos curiosos temas y muchos más:

  • Los peligros de las armas nucleares: mitos y realidades
  • Preparación psicológica
  • Comunicaciones
  • Refugios de protección, ventilación y refrigeración
  • Agua, comida, luz y medicinas
  • Medidores de radiación
  • Preparativos mínimos pre-crisis

Nuclear War Survival Skills

Algunas páginas son un tanto estrambóticas –vistas hoy en día– como una que detalla la geometría de las trincheras, el impacto de la lluvia de partículas radiactivas y su absorción según la forma del terreno. Al igual que esa hay muchísimas más con gráficas sobre las dosis de radiación, distancias de seguridad y patrones de dispersión.

Nuclear War Survival Skills

Mi parte favorita es, por supuesto, la que habla de los refugios y búnkeres donde en caso de un evento tan apocalíptico la gente pasaría sus días como «jugando a las casitas». Porque desde luego con latas de lentejas, arcos, flechas de madera y chubasqueros de plástico ligero muy lejos no se llega, por no hablar de que quedarían pocos bichos que cazar (a menos que te gusten las cucarachas). También se habla de otras medidas preventivas muy propias del survivalismo, como el racionamiento de los alimentos o los libros y medicinas que convendría tener a mano y mucho más. Un poco como el ¿Qué tres cosas te llevarías a una isla desierta? pero a lo bestia.

En total son unas 320 páginas llenas de información de otra época, donde el prólogo comienza hablando de «los rusos» como encarnación de todo mal y donde aunque muchos de los consejos están desfasados, son obsoletos o inútiles no está mal ver cómo se contemplaban en aquella época.

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Por @Alvy — 11 de Septiembre de 2021

RemoteOK index.php — VS Code

Tras esta pantalla de un editor de código fuente se esconde una realidad más interesante: ofertas de empleo de tecnología para leer de forma disimulada mientras estás en el trabajo. La idea es, digámoslo claro, doblemente malévola porque si algo fastidia a los jefes es que la gente pierda el tiempo en horas de trabajo, pero es que además perderlo buscando otros trabajos roza la perfección y apunta a fría venganza.

Se puede acceder a ella a través de RemoteOK: index.php (el nombre del «invento» es simplemente index.php) y muestra un listado dentro del código donde se puede ver el tipo de trabajo, la ubicación y cuánto tiempo hace que se subió la oferta… además de montón de enlaces, menús y botones falsos.

Como bonus las ofertas tienen enlaces y se pueden ver en modo Word, Google Docs además de VS Code (y el HTML normal y corriente, claro). Quien está detrás es la gente de Remote.io, un servicio de búsqueda de empleo y teletrabajo donde además aparecen listados con los salarios y todo es bastante abierto y transparente.

Si te parece raro que la gente busque trabajo estando trabajando es que vives en otro mundo. Recuerdo un sitio, hace décadas, donde los técnicos de la empresa hicieron unas estadísticas sobre el proxy/caché y se sorprendieron al ver que entre las páginas web más visitadas por la gente de la oficina estaba la web de Infojobs. Esto supuso un gran WTF para los jefes, que pensaban que la plantilla vivían en un mundo idílico. Y es que en trabajo las cuestiones de fidelidad son muy relativas: la empresa te puede mandar a casa en cualquier momento y por cualquier razón, de modo que hay quien considera que toda contramedida es en justicia perfectamente válida.

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Por @Wicho — 26 de Agosto de 2021

Certificado COVID Digital de la UE en WalletEsto es ya de hace unos días, pero por si no lo habéis visto, y en aras de la utilidad de Microsiervos como servicio público, lo recogemos aquí: ya se puede incluir el Certificado COVID Digital de la UE en Wallet o Passbook de forma oficial. Que lo de que el certificado naciera inicialmente sólo en forma de PDF a estas alturas del siglo XXI tiene su telita.

Para conseguirlo basta con ir a la página de solicitud. Eso sí, después de identificarte con tu certificado digital o con Cl@ve y rellenar los datos que te pide asegúrate de marcar la opción «Solicito recibir el certificado también en formato Wallet o Passbook», que lógicamente no está activada por defecto. Tendrás que escoger el idioma –aunque esto debería dar igual porque se supone que leeran el QR del certificado con una aplicación en el idioma que sea– e introducir el número de teléfono en el que quieres recibir el mensaje con el enlace para la descarga en Wallet/Passbook.

Opción para solicitar el certificado en Wallet o Passbook

Al cabo de un rato, dependiendo de la carga del sistema, aunque en mi caso fue prácticamente instantáneo, recibirás un SMS con el enlace en cuestión que te permitirá obtener una copia del certificado que podrás añadir a Wallet o Passbook. También lo recibirás en el correo electrónico indicado.

Es un proceso rápido, sencillo, e indoloro… o casi, porque por algún motivo que se me escapa aunque te hayas identificado con el certificado digital es necesario que tengas instalado AutoFirma en el Mac para completar la solicitud. Así que no podrás hacerla desde un iPhone o un iPad. En cualquier caso a mí me funcionó a la primera con Safari 15 corriendo en la beta pública de macOS Monterey, así que no deberías tener mayores problemas.

Por lo que he podido comprobar funciona sin problemas, aunque también lo hace el certificado que me había medio hackeado con MakePass de Pedro Vieito.

Eso sí, en la inmensa mayoría de los sitios en los que he tenido que mostrarlo podía haber llevado el certificado de Rita La Cantaora porque no me pidieron nada que confirmara mi identidad o que demostrara que yo soy la persona a la que hace referencia el certificado que estaba mostrando; sólo en un restaurante me preguntaron mi fecha de nacimiento para ver si coincidía con la que sale en el certificado. Por si me pillaban despistado, que tampoco es difícil haberla memorizado si quieres hacer trampa.

En cualquier caso toda una comodidad frente a llevarlo en formato árboles muertos o como una captura de pantalla o un PDF perdido en alguna carpeta del móvil por la rapidez de acceso que proporcionan Wallet o Passbook. Y si eres de Android, no desesperes; también tienes opciones para llevar el cerfificado en tu móvil.

(Gracias por el aviso, Jorge).

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