Por @Alvy — 24 de Febrero de 2021

Este gigantesco laberinto de nieve y hielo está excavado tras una nevada de más de dos metros de altura en Manitoba, Canadá. El año pasado ya les dieron el título oficial de «Laberinto de nieve más grande del mundo» y este 2021 han repetido, con uno que es casi el doble de grande que el año pasado. Tiene un poco aspecto de Laberinto de «el resplandor», aunque da menos miedo.

El laberinto mide en total unos 5.300 metros cuadrados (73 por 73 metros) y sus orgullosos propietarios cuentan que tardaron 6 meses en construirlo con excavadoras, pico y pala. Los pasillos son anchos, por aquello de que cuando entre la gente pueda guardar la «distancia social», aunque como dicen irónicamente en la crónica «Es un poco raro salir de un confinamiento para meterse en otro»:

Quienes se han entretenido en su construcción son por cierto propietarios también –en otras temporadas– de uno de esos laberintos gigantes en maizales, con los que también han conseguido algún récord y que resultan notablemente más complicados que este por el tamaño, más que otra cosa.

(Vía Inside edition.)

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Por @Alvy — 19 de Febrero de 2021

I Miss My Bar - Recreate Your Favorite Bar's Atmosphere

IMissMyBar.com es una página web que recrea los sonidos y atmósfera de un bar, al mismo tiempo que permite escuchar listas de «música de locales» procedentes de Spotify. Básicamente son sonidos que te hacen compañía.

En la página sólo se pueden hacer dos cosas: utilizar el reproductor de música en la izquierda (donde se ven los títulos de las canciones y los nombres de artistas) y mezclar con sonidos ambientales de la derecha. Entre otros hay:

  • Barman trabajando
  • Gente hablando
  • Salón lleno
  • Lluvia sobre la ventana
  • Ambiente nocturno
  • Servicio de bebidas
  • Ambiente de la calle

Dicen sus creadores (Maverick) que vienen bien para ponerlo de fondo en la oficina o en las reuniones informales de Zoom. No es lo mismo, ni siquiera remotamente parecido, a estar en un local de verdad, pero es algo. Al menos hasta que se levante el toque de queda y se pueda volver a salir de bares, cervezas y copas por ahí.

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Por @Alvy — 15 de Febrero de 2021

Cross-Writing: When People Wrote Across the Page to Save Paper | Endpaper: The Paperblanks Blog

Me crucé con este curioso artículo sobre el cross-writing, algo que a falta de otra traducción podríamos llamar simplemente «escritura cruzada». No es que sea un código secreto ni nada así, es simplemente escritura manuscrita, lo que hoy llamaríamos un life hack, para ahorrar papel y gastos de envío en el correo postal.

Según cuentan la escritura cruzada era algo relativamente habitual en el siglo XIX por varias razones; principalmente porque el papel era mucho más caro que hoy en día y también por los astronómicos gastos postales de los envíos (que podían variar mucho por peso o por tamaño, más que ahora). Además de escribir por ambas cartas los remitentes podían simplemente girar 45 ó 90 grados el papel y seguir escribiendo con el mismo tamaño de letra.

El resultado parece un poco ilegible –en parte por la letra cursiva– pero dicen que si acostumbras el ojo se entienda fácilmente porque el cerebro aprende a ignorar la escritura perpendicular. Yo recuerdo haber visto alguna vez algo similar con texto escrito en letra más pequeña en el hueco del interlineado, a veces con tinta de otro color, a veces girando el papel 180 grados.

Cross-Writing: When People Wrote Across the Page to Save Paper | Endpaper: The Paperblanks Blog

En el artículo se dice que Henry James, Jane Austen y hasta el mismísimo Charles Darwin usaban este hackeo postal [por desgracia los enlaces están mal]. Aunque esta técnica se parece un poco a la de los palimpestos la diferencia es que esto se hacía desde el principio al escribir una carta, diario o notas de campo; en los palimpestos la escritura original se borraba para reutilizar el mismo papiro, lo cual es ligeramente distinto.

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Por @Alvy — 11 de Febrero de 2021

Bill es sabio. Y como hace cinco años predijo que no estaríamos preparados para la próxima pandemia (2015) y acertó de pleno, Derek de Veritasium le ha hecho una minientrevista realmente interesante y ultracondensada, donde cada frase es una perla de sabiduría. Son poco más de diez minutos con mucha chicha.

Para empezar Bill Gates recuerda que no sólo no estábamos preparados para una pandemia de las dimensiones de la Covid-19; tampoco hemos invertido de momento lo suficiente en estarlo para la próxima. El principal problema ante estas situaciones está en nuestra incapacidad como sociedad para planificar y actuar a largo plazo: peligros como los terremotos o las grandes pandemias (por no hablar de algún meteorito de vez en cuando) no nos preocupan demasiado y apenas hacemos nada para prevenirlos. Nos comportamientos como si nunca hicera falta invertir en una póliza de seguro.

En cuanto a los futuros desastres a medio-largo plazo, los que Bill tiene en mente son:

  • Los efectos del cambio climático, que serán peores y con muchos más muertos que esta pandemia.
  • El bioterrorismo, donde alguien quiere hacer verdadero daño puede fabricar un virus de características tan letales como las de una pandemia global por un coste relativamente bajo.

Al respecto, y como ya nos tiene acostumbrados, Bill recomienda leer algunos libros de Vaclav Smil, como Numbers Don't Lie: 71 things you need to know about the world donde se ponen cifras a muchos riesgos comunes, se analizan y se estudia cómo evitarlos. Las formas de esquivar desastres como futuras pandemias son principalmente dos: el trabajo de campo y la investigación y desarrollo (I+D). Esto incluye madurar las técnicas de mRNA para poder fabricar vacunas más rápidamente, que sean más baratas y más estables; mejores tratamientos y anticuerpos. Y también más máquinas y tests de diagnósticos y logística para poder realizar de millones de pruebas PCR al día.

La parte final de la entrevista está dedicada a la desinformación en Internet, lo cual tiene un punto gracioso porque Bill ha sido blanco de muchos ataques de ese tipo. Tanto Derek como Bill se lamentan de que se utilice para confundir aunque a la vez Internet sea un recurso educativo impresionante. El asunto es que aunque es fácil diferenciar la información con fundamento de la «conspiranoica» hay un área gris en el que es complicado incluso para los expertos definirse; de hecho Bill se extraña de que no exista una forma mejor de separar lo factual de lo fake, ya sea con comités de expertos o de otras formas.

Derek en cambio lo tiene claro: ante chorradas como la de los negacionismos, conspiracionistas o terraplanistas simplemente dice que la experiencia le ha enseñado que no merece la pena ni mencionarlos ni hablar de ellos: simplemente, no. Nadie de los que sostiene esas locuras va a cambiar de idea, sino sólo reafirmarse así que le queda claro: no merece la pena.

Algo importante, aunque a Bill le hayan preguntado por estas predicciones y la última la clavó, recordemos que no siempre acierta.

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