Por @Alvy — 2 de Abril de 2019

En este vídeo de Wired de la serie Almost Impossible («Casi imposible») examinan lo complicado que resulta en baloncesto mejorar los porcentajes de tiros libres más allá de cierto punto. En la NBA el promedio es del 70 por ciento y tan solo los mejores llegan al 90%. Plantearse llegar al 95% en la práctica es simplemente imposible.

En el vídeo salen Steve Nash, que tiene un porcentaje del 90,43% en su carrera (3.060 de 3.384 tiros libres convertidos), Elena Delle Donne de la WNBA que tiene un 93,4% y Bob Fisher, que no ha sido jugador profesional pero practicó mucho y llegó al 99% en condiciones que no eran de competición, incluyendo muchos récords Guinness curiosos, como el del vídeo de 33 aciertos en 30 segundos.

Las complicaciones de la ciencia de los lanzamientos de tiros libres, sobre cuya física se han escrito innumerables trabajos, incluyen que dependiendo de la persona el mejor ángulo de lanzamiento varía entre 42 y 53 grados («ángulo de menor esfuerzo») y hay que saber encontrarlo. Luego están la velocidad y la rotación hacia atrás. La clave es que el ángulo de lanzamiento varíe lo menos posible, y mientras que Nash es capaz de que no oscile arriba y abajo más de 4 grados para un mero aficionado como el redactor de Wired 20 grados o más es lo típico.

A todo esto hay que añadir las «presiones psicológicas» que también se explican en el vídeo y que son muy variadas. Pero obviando éstas, la forma de mejorar es clara: aprender primero la técnica correcta y practicar, practicar y practicar. Fisher dice que practicaba más de 100 tiros diarios, Nash 10 antes de comenzar cada partido, en los intermedios e incluso (sin balón) un par de veces antes de lanzar.

HomeCourt

En el vídeo mencionan HomeCourt que es una app que mediante reconocimiento de imágenes sirve para llevar las estadísticas de los lanzamientos durante el entrenamiento: detecta la posición de la persona sobre la pista, va anotando si los tiros han entrado o no y calcula los ángulos y velocidades. Las reseñas de la app son bastante… desiguales, eso sí, probablemente porque se trata de una primera versión con bastantes limitaciones, pero como idea para quienes vayan a entrenar desde luego es estupenda y este tipo de apps tienden a mejorar con el paso del tiempo.

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Por @Alvy — 29 de Marzo de 2019

Me ha encantado este segmento de los Cazadores de Mitos en Science Channel donde intentan comprobar si –como en las películas– sería posible montar una barricada inexpugnable detrás de una puerta con lo que haya a mano, básicamente muebles diversos y cosas que puedan encontrarse por ahí. El mito queda derribado, aunque algunas técnicas lo sitúan finalmente en la categoría de «plausible».

El asunto es que todo depende de varios factores, entre ellos la resistencia de la puerta en sí, el número de muebles y su peso, lo rápido que se actúe e incluso el rozamiento con el suelo (no es lo mismo que sea de madera que de moqueta, por ejemplo). En las pruebas Rachel, Valerie y Jesse tienen 45 segundos para intentar protegerse con los muebles del decorado; compiten contra un mastodonte llamado Big Tommy que arrastra con todo a su paso. En la primera prueba no tiene ningún problema, la atraviesa cual afable testigo de Jehová a la hora de la siesta.

La mejor técnica resulta ser apilar pero con inteligencia, de modo que los muebles lleguen a hacer tope contra la pared opuesta… Por tanto el asunto también depende del tamaño de la habitación y su geometría. Desde luego yo no recuerdo haber visto esto en ninguna película de Hollywood, donde las barricadas se ven siempre bastante endebles. ¡Pero añaden emoción! Quizá de ahí la explicación de su «popularidad».

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Por @Alvy — 28 de Marzo de 2019

2:00 a 3:00¡Hacia la luz Carol Anne! Ya estamos en pleno cambio de hora de primavera, lo que nos lleva inexorablemente hacia la luz o más bien al llamado horario de verano: toca adelantar una hora el reloj en la madrugada del último domingo de marzo.

Así, en la noche del sábado al domingo, madrugada del próximo día 31 de marzo de 2018 a las 2:00 serán las 3:00. Dormiremos una hora menos –o no– pero disfrutaremos más en los meses venideros –o tampoco– porque todo depende de a quién preguntes.

Ya sabemos que es difícil llegar a un consenso acerca de si es mejor el horario de verano o el de invierno. El año pasado se debatió bastante e incluso ha habido encuestas entre la población. De momento el Parlamento Europeo ha votado mayoritariamente a favor de terminar en 2021 con los «cambios de hora» –haciendo caso a un 80% de los participantes en una encuesta, que fue tan solo el 0,19% de la población– pero cada país podrá elegir cuál prefiere.

En el previsible caso de que se suprima según las encuestas informales parece que en España ganaría el horario de verano frente al de invierno. Pero como todavía quedan dos años hay tiempo más que de sobra para que se vean campañas a favor de una opción y otra. Ya se sabe: #TeamVerano #TeamInvierno.

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Por @Alvy — 28 de Marzo de 2019

En este magnífico vídeo de 360° de ActionKid105 se puede ver cómo es una visita Vessel, también llamado la escalera de Hudson Yards, es una curiosa y reciente «estructura» erigida en las orillas del Hudson en Manhattan, a la altura de la calle 30 oeste. Tiene 16 plantas y alcanza los 46 metros de altura, que son básicamente «todo escaleras», un poco al estilo escheriano –interminables y casi infinitas– pero en colores metálicos. En total hay 2.500 escalones y 80 plataformas. Todo muy instagrameable.

The Vessel / hudsonyardsnewyork.com

La entrada a este supermirador se abrió hace un par de semanas y desde entonces ha sido bastante criticada: desde por su política relativa a las fotografías y vídeos de los visitantes –de los cuales los propietarios se querían «reservar los derechos», aunque finalmente desistieron– a su ubicación en un sitio en el que no hay muchos espacios públicos.

No está muy claro cuánto ha costado construir esta estructura, pero dicen que entre 75 y 200 millones de dólares. Tan pronto como se conocieron los planes y diseños surgieron los paralelismos con la Torre Eiffel de París: allí tampoco gustó cuando se instaló (resultaba artificial, fuera de lugar y «horrenda» según los habitantes de la ciudad) pero el tiempo lo cura todo.

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