Por @Alvy — 8 de Febrero de 2015

Kevin Kelly (CC) Christopher Michel @ Flickr

Stephen Dubner de Freakonomics entrevistó a Kevin Kelly (KK.org), uno de nuestros héroes de la tecnología, en un podcast que puede oírse y leerse transcrito al completo allí: Someone Else’s Acid Trip.

Kelly es conocido por ser uno de los primeros editores de Wired, pero también estuvo muy implicado en The Well, uno de los primeros BBS de los 80 que entre otras cosas ofrecía conexión pública a Internet. Tiene varios libros, incluyendo uno de corte fotográfico sobre sus viajes por Asia; destaca también Cool Tools (la web es genial) un proyecto que recopila con ayuda de los lectores las mejores herramientas de la actualidad en todo tipo de categorías, no con el fin de venderlas ni nada parecido, sino como forma de mostrar que existen, son útiles y pueden abrir todo un mundo de posibilidades a la gente.

Entre otras cosas Kelly cuenta en el podcast su fórmula para generar contraseñas, que comparte con sus asistentes de modo que todos pueden entrar a probar los nuevos servicios de Internet sin que las palabras clave sean siempre las mismas. También explica cómo abandonó la universidad en el primer año y se autoproclamó «graduado en estudios asiáticos» tras pasarse una temporada en Asia de mochilero durante la transición de aquellos países – algo que desde luego no le ha impedido llegar muy lejos en la vida.

Su historia personal se debate entre el futurismo y el hipsterismo al haber vivido plenamente la época de los 60 y los 70, colaborando en proyectos como el Whole Earth Catalog, una especie de revista de contracultura para los hackers de la vida – lo que hoy sería una mezcla de supervivientes, preppers y vídeos de bricolaje de YouTube. Le apasionan tanto las posibilidades de los últimos gadgets, la ciencia y la genética como algo tan tradicional como coleccionar corchos de botellas, «algo que en cada país es igual, por la forma, pero diferente por los materiales utilizados».

También explica que una de sus grandes pasiones es el futuro y qué será de la humanidad dentro de cientos o miles de años. A pequeña escala, por aquí le hemos mencionado hablando sobre el futuro de la web y en una estupenda charla sobre la tecnología a lo largo de la historia; su conferencia en la Long Now Foundation –que busca predecir qué sucederá de aquí a 10.000 años– es otra maravilla.

Si le preguntas a dónde le gustaría ir en una máquina del tiempo y qué respuestas al sentido de la vida querría encontrar responde que al futuro, «pero no más allá de 200 años», porque probablemente «estaríamos completamente perdidos». Su máxima aspiración sería «entender el futuro del Cosmos, para saber si realmente hay una trayectoria en lo que respecta a nuestro progreso y desarrollo.»

{Foto: Kevin Kelly (CC) Christopher Michel @ Flickr}

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