Por @Alvy — 20 de Febrero de 2021

Moritz Sümmermann está trabajando en un software para experimentar con nudos en realidad virtual, llamado KnotPortal (en Beta). De momento funciona en Windows y pronto liberará el código. Está basado en su trabajo Nudos como Portales en Realidad Virtual, una lectura tan rara como interesante:

KnotPortal sirve para visualizar las superficies de los nudos según una idea de Bill Thurston con la idea de utilizar los nudos a modo de «portales a otros universos». Esta implementación permite a los usuarios explorar esos «portales de nudos» en una pantalla normal o en realidad virtual (VR), utilizando un visor que realiza un seguimiento de los movimientos de la cabeza. De este modo los usuarios pueden no sólo ver esos mundos de forma diferente, sino experimentarlos caminando a través de los portales.

En la página hay varios vídeos, algunos con la imagen superpuesta del usuario equipado con el visor de realidad virtual, otros con nudos de orden 2 o con «nudos retorcidos», variantes un tanto peculiares pero interesantes. Además de recordar obviamente a Portal también se parece a otros videojuegos que utilizan técnicas similares.

El tipo de rareza que resulta interesante por la combinación de matemáticas + tecnología y la facilidad de uso que proporciona un visor de VR.

Relacionado:

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear
Por @Alvy — 11 de Febrero de 2021

Esta pequeña y sencilla demostración de realidad aumentada en Mirage muestra cómo ver la sencilla placa de una Raspberry Pi a través de un móvil o unas gafas de realidad aumentada puede resultar muy educativo.

El software es un simple prototipo, con información muy básica de dos tipos: estática, tal y como el tamaño de la placa o los componentes y dinámica, como la temperatura, capacidad de la RAM, uso de la CPU, etcétera.

Esta otra demostración con una Raspberry Pi Pico es también interesante y muestra cómo se pueden entender de un vistazo cada una de las conexiones del microcontrolador, usando un código de colores.

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear
Por Microsiervos — 11 de Febrero de 2021

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco ha publicado un vídeo sobre la vida de June Almeida junto con un texto sobre sus logros y los de otras mujeres en los campos de la ciencia y la tecnología. Lo reproducimos aquí íntegramente porque es una iniciativa que merece todo nuestro apoyo.

Por Juan Ignacio Pérez Iglesias @Uhandrea

La rusa Julia Lermontova (1847-1919), quien acabaría siendo la primera doctora en química de la historia, hubo de salir de Rusia para poder estudiar una carrera científica. Recaló en Berlín donde, a pesar de haber sido reconocida como una científica brillante, no se le permitió asistir a clase ni trabajar en los laboratorios por ser mujer. Estudió de forma privada y finalmente pudo defender su tesis doctoral.

A la palentina Trinidad Arroyo Villaverde (1872-1959) el rector de Valladolid no le permitió matricularse para estudiar medicina, a pesar de estar permitido por ley. Tras recurrir su padre a los tribunales lo consiguió, y acabó doctorándose en Madrid.

La letona Lina Stern (1878-1953) hubo de emigrar a Suiza para cursar estudios universitarios por su condición de judía. En 1939 entró en la Academia de Ciencias de la URSS; fue la primera mujer que lo consiguió. Gracias a su trabajo se salvaron miles de vidas de combatientes soviéticos en la II Guerra Mundial. Su origen judío no dejó de representar un gran obstáculo para ella; fue encarcelada durante tres años y torturada en varias ocasiones. No obstante, consiguió sobrevivir y tras ser desterrada a Siberia y, más adelante, volver a Moscú, prosiguió su actividad científica.

La rumana Elisa Leonida Zamfirescu (1887-1973) tuvo que salir de su país y desplazarse a Alemania para estudiar ingeniería. Consiguió, no sin dificultad, ser aceptada en la Universidad Técnica de Berlín. En 1912 se graduó con honores, siendo denominada por el decano como «la más diligente de los diligentes». Ella fue una de las primeras mujeres ingenieras reconocidas de la historia.

June Almeida (1930-2007), la científica que protagoniza la historia plasmada en el vídeo «La historia de June Almeida» que publicamos hoy, acabó haciendo contribuciones significativas al conocimiento científico, a pesar de las dificultades que hubo de superar. Hemos escogido la biografía de June Almeida por razones que resultarán evidentes tras conocerla, pero ella, junto con Lermontova, Arroyo Villaverde, Stern, o Zamfirescu, son solo algunas de las mujeres que han destacado como científicas a pesar de los obstáculos a los que se enfrentaron y superaron.

Nos sumamos hoy, como cada año, a la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con la producción del vídeo «La historia de June Almeida» que sigue a estas líneas. Las mujeres citadas aquí y otras muchas -de cuyas vidas se puede tener conocimiento en Vidas científicas (en castellano) y en Emakumeak Zientzian (en euskara)- han realizado contribuciones muy significativas al conocimiento científico de la Humanidad. Son, por esa razón figuras inspiradoras para quienes consideran la posibilidad de dedicarse profesionalmente a la ciencia o, incluso, ya han iniciado ese camino.

Entre nosotros, el acceso de las mujeres a una carrera científica es cada vez más equiparable al de los hombres (no así a las ingenierías), aunque todavía en muchos países las mujeres lo tienen más difícil. Pero aunque hay cada vez menos obstáculos para que las mujeres hagan una carrera profesional en ciencia, su progresión hasta los más altos niveles del escalafón sigue estando limitada, como muestra la proporción entre hombres y mujeres en las posiciones de mayor responsabilidad y relevancia.

Las trayectorias vitales reseñadas más arriba son ejemplos de especial desempeño y superación. Pero por muy ejemplares que sean los logros de esas mujeres, de lo que se trata, precisamente, es de que una carrera científica no exija superar obstáculos de especial dificultad, sino que hombres y mujeres se encuentren con las mismas facilidades o dificultades en sus carreras profesionales. En otras palabras, se trata de que hombres y mujeres cuenten con los mismos derechos y oportunidades, de manera que ni unos ni otras deban experimentar su profesión como si de una travesía heroica se tratase.

La Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU se suma, con la producción de «La historia de June Almeida», a una celebración necesaria, porque estamos comprometidos con el objetivo de que todas las personas tengan las mismas posibilidades de disfrutar del derecho a la ciencia, incluyendo el pleno acceso a su desempeño profesional en todos sus niveles. Y por esa razón, además de la celebración anual del 11 de febrero, publicamos, desde mayo de 2014, Mujeres con Ciencia, porque cada uno de los 365 días del año son para la Cátedra días de la mujer y la niña en la ciencia.

Relacionado,

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear
Por @Alvy — 28 de Enero de 2021

¡Se suponía que esto era el futuro! ¿Dónde están nuestras cápsulas de transporte a hipervelocidad? Los avances del revolucionario Hyperloop (ahora Virgin Hyperloop) están siendo cansinamente lentos, al menos han dejado caer esta animación 3-D fotorrealista para ilustrar cómo sería ese futuro de ensueño. Lo cual no sé yo si es buena señal porque en mi experiencia cuantas más maquetas y animaciones y 3-D tenga un proyecto antes de presentarse en público, más humo encierra tras de sí.

Sea como sea el vídeo nos muestra unas estaciones límpidas –nada que ver con el Metro– que vienen a ser como una estación de tren de alta velocidad al estilo Apple Store. Y unas cápsulas que parecen diseñadas con un minimalismo y un gusto totalmente exquisito… Donde no se ven naturalmente equipajes ni extintores ni señales de emergencia ni nada que enturbie la visión. Me recordó un poco al 2020 según Microsoft, un futuro «elegante, productivo y de pantallas táctiles sin cables», del cual tras el 2020 que hemos pasado mejor ni hablar.

También es encantador ver la limpieza de las ciudades por las que circula el Hyperloop al estilo monorrail de Gotham (versión «en blanco»), con calles sin apenas automóviles, grandes jardines, parques y todo superguay. Aunque Hyperloop ser anunció públicamente en 2012, casi una década después no se ha avanzado mucho en las insfraestructuras, rutas, tubos o túneles, aunque algo más en juguetes y diseños que nunca parecen definitivos.

En noviembre de 2020, eso sí, Virgin Hyperlook realizó la primera pequeña prueba con pasajeros… Dos personas circulando en una cápsula a través de un pequeño un tubo de 500 metros. La nueva fecha para verlo en marcha de alguna forma «práctica» es –tachán, tachán– 2030.

Relacionado:

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear