Por @Alvy — 27 de Enero de 2021

Google: cookies

Según cuentan en Axios, Google está probando una tecnología que ya ha mostrado «señales prometedoras» de que podría servir para reemplazar a las cookies. Suena bien porque acabaría con los avisos de cookies y podría resolver algunas cuestiones relacionadas con la privacidad. Aunque nada de esto es definitivo todavía.

La versión TL;DR del asunto es que se trata de un sistema llamado Federated Learning of Cohorts (FLoC) que funciona con Chrome. Básicamente consiste en agrupar a los visitantes de una web en grupos de afinidad. Lo que las webs y anunciantes «ven» son esos grupos, no las personas individuales.

Todo esto se hace en los servidores de Google mediante algoritmos de aprendizaje automático que clasifican a la gente en esos grupos de afinidad. Podemos imaginar afinidades como «hombres de 40 a 50 años a los que les gustan los coches», «jóvenes de 20 interesados en música», «mujeres que viajan a menudo», etcétera. Esa información no hay que guardarla en el navegador –las famosas cookies– sino que se calcula sobre la marcha y permite asignar correctamente una persona a un grupo la mayor parte de las veces. Dicho de otro modo: el 95% del dinero invertido por los anunciantes tiene el mismo «rendimiento» o «conversiones» que con las técnicas actuales.

Esta tecnología todavía tiene muchas interrogantes –si acaso llega a usarse– y podría considerarse una versión hipervitaminada del perfilado que se hace normalmente con las cookies y las categorías/segmentación, sólo que en tiempo real. Con la ventaja de que no se asigna persona-a-persona y es menos «invasiva» al utilizar grupos más grandes. (Me recordó un poco al Panopticlick de la EFF en tiempo real).

En cierto modo puede que sea una especie de mejora/reemplazo de la personalización de anuncios, que en el caso de Google abarca cientos de factores sobre los que Google ya «sabe cosas» de cada persona (mira los tuyos en adsettings.google.com, y borra/cambia/bloquea lo que no te guste). Tampoco está claro si usar FLoC en vez de las tradicionales cookies / supercookies supondrá poder obviar la legislación y normativa al respecto, principalmente los odiosos «avisos de cookies» que inundan la red por obligaciones legales. Que es lo primero que quiere la mayor parte de la gente.

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Por @Alvy — 11 de Noviembre de 2020

En este vídeo Jessie Carabajal utiliza un analizador de espectro llamado Ekahau Sidekick conectado a su portátil para ver qué sucede con la velocidad del wifi casero al poner en marchas el microondas. Se puede ver el efecto en las transmisiones inalámbricas con sólo encender o apagar el aparato.

El analizador muestra el espectro como una gráfica visible en la que pueden distinguirse los canales y bandas. La banda tradicional que es donde las microondas producen problemas es la de 2,4 GHz (y que utilizan los Wi-Fi 802.11b, 802.11g y 802.11n, entre otros más antiguos) y luego está la otra que es la de 5 GHz que usan el Wi-Fi 802.11ac y 802.11ax (WiFi 6). En los routers caseros estas dos bandas suelen separarse en dos redes o identificadores distintos, recibiendo nombres como «Wifi normal» (2,4 GHz) y el «Wifi Plus» o «Wifi 5G» (5G por «5 GHz», que dicho sea de paso no tiene nada que ver con el 5G telefónico).

La demo es bien sencilla: conectando el ordenador al «wifi normal» mediante Wi-Fi 802.11n se ve que la velocidad es de unos 45-50 Mbps (megabits por segundo). Se puede utilizar el salto automático de canales para buscar uno menos ocupado pero la cosa no varía demasiado. Al encender el microondas todo se va al carajo: la conexión baja 50 Mbps a 30 Mbps en algunos canales, a 6 Mbps en otros y según cuenta Carabajal en algunos otros se llega a 0 Mbps durante varios segundos. Cuando el microondas hace el consabido ¡ding! y se detiene todo vuelve a la normalidad.

En la prueba no se ve –porque se le olvidó enseñarlo– pero aunque el microondas esté en marcha, la banda de 5 GHz del Wi-Fi 802.11ac y superiores no queda afectada por su funcionamiento. La razón es que las microondas de aparatos domésticos como el microondas operan a 2,4 GHz, y es en esas frecuencias en las que afectan a dispositivos más delicados como los ordenadores o el router – incluso contando en su armazón con protección contra la emisión de radiofrecuencias.

¡Ah! Y recuerda: esas señales no dañan a la salud a no ser que se te caiga el «router» en el pie.

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Por @Wicho — 15 de Septiembre de 2020

La Senda Epidoio 1Óscar Menéndez y sus colegas de Lab Sonoro me han liado para hacer un podcast. A mis años. Lo hemos bautizado La Senda:

La senda del pensamiento es el nombre del camino que bordeaba la casa de Charles Darwin y que el científico utilizaba para inspirarse y depurar sus mejores ideas durante el paseo.

La Senda es hoy el podcast que une ciencia, cultura, tecnología, espacio, historia y arte en una reflexión sobre el mundo que nos rodea.

Está disponible en exclusiva en Podimo como podcast premium. Esto quiere decir que forma parte de los contenidos de pago de la plataforma. Pero podéis escuchar un capítulo gratis sin registraros. El primero, recién salido del horno, está dedicado a los eclipses. Saldrá uno nuevo cada semana.

Eso sí, es necesario escucharlo a través de la app, disponible para Android e iOS; no se puede escuchar en la web.

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Por @Alvy — 13 de Septiembre de 2020

Epoch Converter - Unix Timestamp Converter

Los más geeks están de fiesta porque el reloj del Tiempo Unix (también llamado Unix timestamp o tiempo POSIX) ha pasado hace nada la barrera de los 1.600.000.000, es decir 1.600 millones o 1,6 millardos, palabreja un tanto artificial que nadie usa.

Este número hace referencia al número de segundos transcurridos desde la medianoche UTC del 1 de enero de 1970, sin contar segundos intercalares que algunos años se añaden o quitan para ajustar las ligerísimas variaciones de la velocidad de la Tierra respecto al Tiempo Solar Medio (debido a los efectos gravitatorios de la Luna, principalmente). Se ve que esto del tiempo no es una ciencia exacta.

Se puede ver el conteo tecleando:

date +%s

en cualquier terminal, o bien visitando Unix Timestamp Converter. También se muestra en tiempo real en la página de Wikipedia que explica cómo funciona el Tiempo Unix.

¡Ah, qué tiempos aquellos cuando estábamos en 1.234.567.890!

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