Por @Wicho — 20 de Enero de 2020

Jessica Meir a punto de entrar de vuelta en la EEI - NASA
Jessica Meir a punto de entrar de vuelta en la EEI - NASA

En seis horas y 58 minutos las astronautas de la NASA Jessica Meir y Christina Koch terminaron de sustituir las 12 baterías de níquel–hidrógeno del segmento P6 de la Estación Espacial Internacional por seis baterías de iones de litio.

Durante el paseo espacial de hoy Meir y Koch retiraron dos de las baterías viejas e instalaron una de las nuevas. Sumadas a las cuatro viejas que habían retirado y a las dos nuevas que habían instalado el día 15 esto sólo deja 12 de las 48 baterías originales de la Estación por ser reemplazadas por las nuevas, algo que está previsto que suceda antes de que termine 2020.

Las baterías viejas, que ahora quedan almacenadas temporalmente en un palé exterior de la Estación, se destruirán durante la reentrada de la cápsula de carga Kounotori 9 de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) al final de su misión. Esa misma cápsula será la que lleve a la Estación las últimas seis baterías de iones de litio que hacen falta para terminar de sustituir a las antiguas.

Las nuevas baterías no sólo sustituyen a otras que llevaban décadas en el espacio sino que además tienen más capacidad, lo que refuerza el sistema eléctrico de la Estación y permitirá desarrollar más experimentos a la vez.

El paseo espacial de hoy fue el tercero para Meir, que ahora acumula un total de 21 horas y 44 minutos en paseos espaciales. Y fue el sexto para Koch, quien acumula 42 horas y 15 minutos. Koch ocupa así el tercer lugar en tiempo acumulado en paseos espaciales por parte de una mujer detrás de Peggy Whitson y Suni Williams y el número 21 en la lista global.

Jessica Meir durante el paseo espacial del día 15 - NASA
Jessica Meir durante el paseo espacial del día 15 - NASA

Ha sido el tercer paseo espacial de la historia a cargo de dos mujeres. Ha tenido lugar cinco días después del segundo, que ocurrió tres meses después del primero… y casi 55 años después del primer paseo espacial de la historia.

El próximo paseo espacial programado en la Estación será el día 25. Correrá a cargo del astronauta de la NASA Andrew Morgan y del comandante de la estación espacial Luca Parmitano de la ESA (Agencia Espacial Europea). Será para terminar la reparación del Espectrómetro Magnético Alfa (AMS), un trabajo al que ya han dedicado tres paseos espaciales desde noviembre de 2019.

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Por @Wicho — 20 de Enero de 2020

Multicolored code por Markus Spiske en Unsplash

Una pieza clave dentro de los esfuerzos para que las autoridades aeronáuticas dejen volver al servicio al 737 MAX es la revisión del MCAS. El MCAS o Sistema de Aumento de las Características de Maniobra, es un sistema automático que incorpora el MAX para evitar que el morro del avión se levante demasiado en ciertas circunstancias. Fallos en su funcionamiento causaron los accidentes de los vuelos 610 de Lion Air y 302 de Ethiopian Airlines.

Boeing lo está reprogramando para que tenga en cuenta las lecturas de los dos sensores de ángulo de ataque –lo levantado que está el morro– del avión y, entre otras cosas más, para limitar la fuerza con la que puede empujar el morro del avión hacia abajo y que sólo se active una vez y no continuamente como hacía hasta ahora.

Pero además de eso, según cuenta ABC News, Boeing ha decidido reprogramar el software de a bordo para que los dos ordenadores del avión se comuniquen entre ellos en lugar de que uno funcione durante un vuelo y otro durante el siguiente, aunque si hubiera problemas en vuelo uno puede sustituir al otro inmediatamente. La idea es que los dos ordenadores comparen resultados continuamente para contar con una redundancia extra; se «vigilan» el uno al otro y si hay discrepancias salta una alarma.

Sin embargo parece que esta modificación en el software no funciona como se esperaba porque por lo visto al encender el avión los dos ordenadores no se hablan. Así que Boeing tendrá que revisar el software de a bordo para localizar el origen del fallo y corregirlo, lo que en estos momentos no sabe cuanto tiempo le puede llevar.

El 13 de marzo se cumplirá un año desde que el 737 MAX está en tierra en todo el mundo. Y nadie se atreve a dar una fecha para su vuelta al servicio, en especial desde que Boeing reconociera que las tripulaciones tienen que pasar por el simulador para estar convenientemente entrenadas para volarlo.

Por de pronto American Airlines ya no cuenta con ellos al menos hasta el 19 de agosto, Southwest hasta el 5 de ese mismo mes, y United hasta principios de julio.

{Foto: Multicolored codes por Markus Spiske en Unsplash}

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Por @Wicho — 19 de Enero de 2020

Hay todavía que analizar al detalle los datos obtenidos e inspeccionar físicamente la cápsula y los paracaídas pero todo parece indicar que la prueba en vuelo del sistema de escape de la Crew Dragon ha sido todo un éxito.

El sistema se activó un minuto y 24 segundos después del despegue simulando un fallo del cohete en max Q, el momento en el que las fuerzas que actúan sobre él y sobre la cápsula son mayores.

A los dos segundos la cápsula estaba ya a casi dos kilómetros del cohete, que se destintegraba unos 10 segundos después de la separación tal y como estaba previsto.

La cápsula alcanzó una altura máxima de 40 kilómetros y una velocidad máxima de Mach 2,2 sin pasar de 3,5 g. Y es que aunque los SuperDraco son capaces de acelerarla aún más su funcionamiento está programado como para ser capaz de alejar la Crew Dragon del cohete a la velocidad suficiente como para que el escape sea seguro aunque sin hacer sufrir fuerzas más grandes de las necesarias a sus ocupantes

Ocho minutos y 55 segundos después del despegue la Crew Dragon amerizaba suavemente a unos 32 kilómetros de la plataforma de lanzamiento, cumpliendo así con los objetivos de la prueba.

En el caso de una misión tripulada la prioridad sería sacar la tripulación de la cápsula lo antes posible, aunque en este caso dado que no había nadie a bordo los equipos de rescate se tomaron su tiempo para probar y ensayar procedimientos.

La NASA y SpaceX aprovecharon también el viernes para hacer una prueba casi completa del flujo de preparación de la tripulación para un lanzamiento real. Así el día de Bob Behnken y Doug Hurley transcurrió tal y como si fueran a ser lanzados al espacio, justo hasta el momento de subirse a la cápsula. Esto también permitirá ajustar procedimientos y tiempos de cara a un lanzamiento real.

Los dos astronautas frente a un Tesla – SpaceX
Los dos astronautas fueron llevados a la plataforma de lanzamiento en un Tesla – SpaceX

Bob Behnken durante las pruebas – SpaceX
Bob Behnken durante las pruebas – SpaceX

En la rueda de prensa posterior Elon Musk aseguró que a finales del primer trimestre tendrán listo y requetecomprobado el hardware que se utilizará para la primera misión tripulada a la Estación Espacial Internacional, que, de nuevo según él, podría tener lugar en el segundo trimestre del año.

Jim Bidenstine, el director de la NASA, concordó con Musk, aunque dijo que aún queda por hacer algunas pruebas más de los paracaídas y decidir si la misión va a ser de corta duración o si por el contrario va a ser de varios meses. Y es que aunque en este momento está previsto que dure una semana la agencia está considerando extenderla varios meses para aprovechar la presencia de los astronautas estadounidenses más a bordo de la EEI. En ese caso el entrenamiento de Behnken y Hurley tendría que alargarse un poco para preparar las tareas que harían a bordo de la EEI.

La bandera del Atlantis
La bandera que la tripulación del Atlantis dejó en la EEI – NASA

En cualquier caso, y por si las moscas, también confirmaba que la NASA va a comprar un asiento más en una Soyuz aparte de los dos que ya tiene reservados para este año.

Pero parece que este año será cuando por fin la bandera que dejó a bordo de la Estación Espacial Internacional la tripulación de la misión STS-135, la última de los transbordadores espaciales de la NASA, vuelva por fin a tierra. Y es que la idea es que vuelva en la primera nave tripulada estadounidense que llegue a la EEI después del Atlantis.

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Por @Wicho — 16 de Enero de 2020

BelugaXL en vuelo
BelugaXL en vuelo – Airbus/S. Ramadier

Tras su entrega a Airbus Transport International –Airbus no los opera directamente– el primer Beluga XL de los seis que hay previstos fabricar está en servicio desde el pasado 9 de enero.

Con un fuselaje de 63 metros de largo y 8,8 metros de ancho tiene la bodega de carga más ancha del mundo, lo que le permite, por ejemplo transportar a la vez las dos alas (técnicamente los dos semiplanos) de un A350, mientras que el Beluga sólo era capaz de llevar una. Es capaz de llevar hasta 51 toneladas con un alcance máximo de 4.000 kilómetros. Esto supone un 30% más de capacidad que los Beluga.

Un BelugaXL tragándose las dos alas de un A350
Un BelugaXL tragándose las dos alas de un A350 – Airbus/JB Accariez/Master Films

Volará entre once destinos en Europa –dos de ellos en España, Getafe y Sevilla– para mover los componentes de loas aviones de Airbus entre sus fabricantes y las distintas plantas de ensamblado de la empresa. Airbus los necesita como agua de mayo ya que la enorme demanda de sus aviones estaba llevando al límite su capacidad de mover componentes para fabricarlos.

Está previsto fabricar seis hasta 2023. Y aunque al principio convivirán el objetivo final es que Airbus termine retirando los BelugaST que utiliza en la actualidad, que ya están llegando al límite de su vida operativa.

Id sacando vuestras cámaras. Que ya hay quien ya lo ha cazado.

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