Por @Alvy — 15 de Septiembre de 2020

Google stall at an event in Germany (CC) Rajeshwar Bachu @ Unsplash

La huella de carbono es la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, medida en CO2 equivalente, de una empresa o un individuo al fabricar o consumir un producto. Las empresas más concienciadas con el medio ambiente intentan que su huella de carbono sea cero, bien recurriendo a fuentes de energía limpias y 100% renovables, bien comprando derechos de emisión que lo compensen.

Esto último no es lo mismo pero cuenta como tal, aunque de hecho los derechos en cuestión están un poco cuestionados especialmente según en qué países se compren, con qué fecha o a qué método de compensación se refieran: plantar árboles, capturar emisiones de gas de granjas, destrucción de contaminantes industriales, etcétera.

Ahora, según cuenta BBC News, Google ha compensado sus emisiones hasta el momento de su creación, cuando Larry y Sergey montaron su primer servidor con piezas de Lego. Naturalmente esto se hace con un cálculo aproximado, porque sería imposible obtener el valor real de energía consumida desde entonces. Hace tiempo Google calculó calcularon cuánto consumen y cuánto CO2 emiten en sus oficinas y datacenters en función de las búsquedas y accesos que realiza la gente:

(…) Una búsqueda en Google supone unas emisiones equivalentes a 0,2 gramos de CO2; cada consulta consumen de media 0,0003 kWh de energía. Eso quiere decir que, más o menos, mil búsquedas en Google contaminan tanto como conducir un coche un kilómetro.

Google Carbon Neutral 1998

Esta «compensación histórica» la han llevado no sólo desde 2007, fecha en la que anunciaron que ya eran una compañía de emisiones cero, sino que ahora la han retrotraído hasta el 7 de septiembre de 1998, un paso en la dirección correcta. Según explican en sus páginas corporativas, Google tiene el compromiso de que todas sus oficinas y datacenters funcionen con energías 100% limpias y renovables para 2030, el mismo año para el que Apple ha anunciado otro tanto respecto a toda su cadena de producción. Amazon lo quiere lograr en 2040.

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{Foto (CC) Rajeshwar Bachu @ Unsplash}

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Por @Alvy — 12 de Agosto de 2020

Visualizing U.S. Energy Use in One Massive Chart

Esta estupenda visualización de Visual Capitalist con datos del Lawrence Livermore National Laboratory se titula United States Energy Use y muestra la generación y uso de energía en los Estados Unidos (2018) en una gran imagen, empleando un diagrama de Sankey fácil de entender, uno de mis formatos de visualización de datos favoritos.

La forma de interpretarlo es:

  • La izquierda las fuentes de energía, principalmente petróleo, gas natural, carbón y otras como nuclear, solar, eólica, hidráulica o biomasa.
  • En rosa en la parte derecha los diversos usos: transporte, industrial, residencial y comercial.
  • A la derecha del todo en gris, los totales que se desperdician (rejected) frente a la que lo que realmente se utiliza de forma productiva. La proporción resulta sorprendente: más o menos 68% desperdiciada por ineficiencias de todo tipo frente a 32% útil. En otras palabras, 2 de cada 3 partes de la energía original se pierde «por el camino».
  • En la parte central en naranja, puede verse la generación de electricidad, para lo que se pueden usar diversas fuentes, principalmente nuclear, carbón y gas natural, además de solar, hidroeléctrica y geotérmica.

Las unidades de la gráfica son quads que es como llaman de forma abreviada a los quatrillions (1015) de BTUs, la «unidad térmica británica» que tiene como equivalente 1 BTU = 1.055 J (julios). A efectos más prácticos 1 quad de BTUs = 185 millones de barriles de crudo o ~30.000 millones de litros de gasolina (entre otras).

Sería sumamente interesante crear este mismo gráfico pero con datos más actualizados y para España; ahí queda como reto para quien se anime. El generador de gráficos de Sankey resulta ideal para este tipo de cosas.

Actualización – @IonArocena nos puso sobre la pista (¡gracias!) de estos diagramas de flujos de energía creados con diagramas de Sankey de Eurostat. En ellos se pueden ver y recrear todos los flujos de energía con diversos detalles y por países. [Nota: a mi en Google Chrome se me queda un poco colgado; con Safari en cambio va bien así que… a probar]:

España: fuentes de energía y usos (2018)

Aquí por ejemplo el Gráfico para España de 2018. Es un poco diferente pero al mismo tiempo es interactivo y se puede probar a elegir todos los países de la Unión Europea o sólo algunos, destacar detalles, etc. Interesante.

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Por @Alvy — 27 de Enero de 2020

Gravitricity.com

Me cruce con la web de Gravitricity, una empresa que propone una curiosa solución para almacenar la energía eléctrica cuando sobra y suministrarla a las ciudades en el momento en que hace falta. Es una forma práctica de aquello de convertir energía potencia en energía cinética y de ahí a electricidad, almacenándola previamente a la inversa.

Gravitricity.comLa idea es perforar profundísimos pozos en los que almacenar grandes pesos móviles mediante cables y poleas con un sistema de motores y generadores. Cuando hay energía de sobra (eólica o solar durante el día) se aprovecha para subirlos poco a poco; luego se puede convertir en energía eléctrica cuando haya demanda, simplemente dejando caer esos pesos y empleando un sistema de generadores, que además se puede activar muy rápidamente, casi al instante.

No creo que esto sea una idea precisamente «nueva» porque se parece mucho a aquella de levantar bloques de hormigón de la empresa suiza Energy Vault. La principal diferencia es quizá que en Gravitricity proponen crear profundos pozos bajo tierra de hasta 1.500 metros de profundidad mientras que la alternativa suiza es elevar los bloques en gigantescas torres. Sus patentes parece que tienen que ver con la forma de usar las guías y cables tensados para que los pesos suban y bajen sin problemas.

Los principales parámetros que manejan para generar esta «gravetricidad» son:

  • Pozos de entre 150 y 1.500 metros de profundidad
  • Pesos de entre 500 y 5.000 toneladas
  • 10 MWh de potencia
  • Respuesta rápida a la demanda: menos de 1 segundo
  • Vida típica de 50 años sin degradación

De momento parece que tienen un prototipo de 10 metros y 250 kWh montado en una torre. Ciertamente eso no es lo mismo que perforar 150 metros (por no hablar de 1.500) en vertical bajo el suelo, donde quién sabe lo que te puedes encontrar. Pero bueno, si consiguen la financiación adecuada y demuestran que es no demasiado invasivo con los terrenos del subsuelo parece que sería una forma limpia y eficiente (calculan 80-90%) de almacenar energía eléctrica generada por otros medios.

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Por @Alvy — 12 de Diciembre de 2019

Construir una central nuclear, el juego

Construir una central nuclear (Constructing NPP) es un juego divulgativo de Atomenergomash, una empresa de ingeniería que se dedica entre otras cosas a erigir este tipo de edificios, los generadores de energía y a encajar todos sistemas de que se componen.

El juego tiene dos niveles: fácil y difícil. Básicamente consiste en colocar como si fuera un puzle los diversos componentes de la central, cada uno en su sitio. En el modo fácil las piezas se ven en gris y resulta más sencillo ver dónde va cada una; en el difícil hay que hacerlo a ojo o de memoria.

Además del reactor están la turbina, el generador de la turbina, los generadores de vapor, el sistema de emergencia para la refrigeración del núcleo… El asunto no es demasiado complicado y los gráficos son claros y bonitos. Un buen ejercicio para planteárselo a la muchachada ya sea en casa o en el cole.

(Vía el siempre divulgativo @OperadorNuclear.)

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