Por @Alvy — 31 de Julio de 2019

La planta energética humana

El proyecto Human Power Plant consiste en investigar las posibilidades de reducir la demanda de energía y –por qué no– crearla humanamente cuando se necesita. En cierto modo es como construir una pequeña planta energética humana donde todo funciona a pedales y mecanismos que de un modo u otro generan energía.

Ya hay varias versiones en forma de prototipos, instaladas en almacenes semiabandonados. Los ingenios parecen sacados de una película apocalíptica estilo Mad Max: barras metálicas, aparatos que parecen de gimnasia, tanques de agua.

Combinados con un toque artístico algunos producen sonidos que luego se convierten en música, lo que le da un toque happyflower al asunto. La idea es acabar construyendo un edificio completo alimentado por energía humana, con 750 habitaciones divididas en decenas de plantas. Allí la gente en vez de hacer gimnasia para ponerse mazaos lo haría por necesidad imperiosa para recargar sus móviles o hacer funcionar los ordenadores o el microondas.

La planta energética humana

Además de eso, todo reciclaje y reutilización se considera bueno: duchas comunes, lavaderos de ropa compartidos… Hasta los desechos se enviarían al sótano para, junto con los excrementos y resto de inmundicias ser convertidos en biogás. El edificio de momento sólo está en Photoshop, y tiene una pinta un tanto extraña, con caras felices en salas en las que la gente es tratada como los hamsters. Veremos a dónde son capaces de llegar.

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Por @Alvy — 30 de Julio de 2019

El Megapack de Tesla: una megabatería de 3 MWh para alimentar empresas, ciudades o lo que haga falta

Tesla ha presentado el Megapack, una especie de megabatería gigantesca en formato modular de 3 megavatios-hora (MWh) con un inversor de 1,5 MW, sistema térmico, fusibles y controles. Visto por fuera es como un contenedor. Simplemente llegas, enchufas y tienes corriente alterna, como la de la red.

Juntando muchos Megapacks se puede llegar a construir un sistema más grande, de hasta 1 gigavatio-hora. Algo de ese tamaño tendría capacidad para alimentar a todos los hogares de San Francisco durante 6 horas. (Ojo: sólo «hogares», lo cual no es toda la ciudad, pero como comienzo no está nada mal.) Y no me atrevo ni a calcular la cantidad de iPhones o coches Tesla que podría cargar de una sentada.

El Megapack se recarga utilizando cualquier tipo de energía renovable: eólica, solar, hidráulica, mareomotriz, etcétera. O bien la electricidad de la red convencional, por ejemplo para garantizar la estabilidad en zonas donde haya cortes ocasionales y convenga tener energía de reserva garantizada de forma masiva.

El Megapack de Tesla: una megabatería de 3 MWh para alimentar empresas, ciudades o lo que haga falta

Según cuentan en las hojas de datos los Megapacks ocupan un 40% menos espacio y requieren diez veces menos componentes que instalaciones equivalentes, lo que permite instalarlo diez veces más rápido. La idea es poder construir con ellos miniredes (minigrids) de electricidad, independientes de la red eléctrica común convencional. En algunos sitios como en Hornsdale (Australia) donde se llevó a cabo un proyecto piloto, parece que funcionó bien y se ahorraron unos 40 millones a la par que ganaron en estabilidad.

De momento no se sabe mucho más de disponibilidades y precios, hay un formulario para las empresas y organizaciones interesadas en saber más. Pero seguro que con el genio de la publicity que es Elon Musk tan pronto como haya avances relevantes los oiremos de su mismísima voz.

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Por @Alvy — 21 de Julio de 2019

Una buena gráfica acerca de qué países contaminan y cuánto @CountCarbon

Robert Wilson en su cuenta de Twitter @CountCarbon tiene un montón de infografías y gráficas interesantes acerca del medio ambiente, las emisiones de CO2 y el uso de la electricidad y la energía en nuestro planeta. En este tipo de de gráficas los números proceden de diversas fuentes, así que no está mal consultarlas directamente si se necesitan para algo concreto o importante. A veces no están muy actualizadas porque es complicado conseguir datos recientes.

La gráfica de ejemplo –la primera con la que me crucé– muestra qué países contaminan y cuánto: en vertical están las toneladas de CO2 por persona y en horizontal la población de cada país, de modo que el rectángulo simboliza las emisiones totales. China se lleva la palma, aunque sus emisiones son la mitad por persona que las de Estados Unidos. Hasta Alemania o Japón están peor (pero tienen menos personas y emisiones totales). Las barritas delgadas son países no demasiado relevantes, pero es que teniendo en cuenta que hay ~200 no cabe cada isla o cada micro-estado. En la web de datos del Banco Mundial puede verse una lista similar (de 2014). España tampoco aparece, pero su altura sería de de ancho sería como la de México y el ancho la mitad que Alemania, más o menos.

El origen del mix que compone la electricidad que usamos en el planeta @CountCarbon

Esta otra que también es significativa es el mix eléctrico, es decir, cómo se genera la electricidad que usamos en los hogares y la industria. El 40% sigue siendo carbón y el 24% gas –ambos altamente contaminantes– y luego vienen ya la energía hidroeléctrica, nuclear y eólica. Algo que debemos cambiar ya si no queremos terminar de cargarnos el planeta.

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Por @Alvy — 28 de Junio de 2019

Thomas Flight ha montado este interesante vídeo que compara unos siete minutos de escenas de la serie Chernobyl de HBO con las escenas reales¹ de Chernobyl de 1986, que acabaron viendo la luz tiempo después.

El montaje da una idea de por qué muchos –incluyendo el legendario crítico cinematográfico Carlos Boyero– consideran esta serie una dolorosa obra de arte. Los instrumentos, los túneles, las vagonetas, los rovers, trajes… hasta el color de la arena están cuidado a la perfección. Atención por ejemplo a la escena del helicóptero (donde la única licencia que se tomaron es que sucedió tiempo después de lo que se muestra en la serie) porque es clavadita. Y ojo ahí porque se aprecia una de las pequeñas exageraciones pro-dramatismo de la historia: la del humo negro que en realidad no era tan oscuro y llamativo como en la serie.

En cierto modo la serie es tan visualmente similar que produce un impacto calculado: la vemos a mucha más resolución, con muchos más detalles y más cuidada fotografía que el documental real, en una especie de hiperrealidad fiel de la que sólo podemos disponer hoy en día.

En YouTube está ese documental completo sobre Chernobyl, titulado Chernobyl. 1986.04.26 Post Scriptum (Telecon Studio), que andaba buscando y naturalmente voy a proceder a devorar. Tiene 26 secciones, de entre 5 y 10 minutos cada una, donde se combinan las imágenes que tomaron los equipos de la época con entrevistas con algunos de los protagonistas y expertos. Parece también sumamente interesante y aunque está en ruso tiene buenos subtítulos. Y en el canal hay más vídeos.

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(1) La única excepción a las imágenes del documental parece ser la llamada telefónica de 00:27 –y subsiguientes– son una recreación de Andriy Pryymachenko (no imagen real).

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