Por Esther — 24 de Enero de 2010

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Los incendios de Córcega, obtenidos por el satélite Spot. Imagen: Astrium.

Cartografiar una zona incendiada identifica los daños y puede ayudar a regenerarla más rápido. El proyecto europeo Risk-EOS usaba imágenes obtenidas por sátelite y Astrium perfeccionó el sistema. En los incendios de más de 5 hectáreas, los usuarios informan a Infoterra y tres días después, proporcionan una comparativa antes y después del incendio.

Esta comparación aporta datos sobre el suelo, el agua y la vegetación y permite determinar el estado de la biodiversidad y marcar prioridades. Por ejemplo, qué repoblaciones son más necesarias. También es preventiva, ya que señala las zonas más vulnerables al fuego.

(Vía Physorg)

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2 comentarios

#1 — L-ssar

Y si condenan a los pirómanos a replantar y cuidar el bosque hasta que alcance la madurez del ecosistema que había previamente al incendio, los resultados pueden ser mucho mejores. Así se lo pensarán mejor.

#2 — emedoble

Opino que se queman muchas más hectáreas por imprudencias e intereses urbanistico-económicos que por patologías psíquicas.

Un pirómano es una persona con una enfermedad mental. Una persona sin escrúpulos es la que quema el monte por un saco de billetes y duerme tan tranquilo cada noche.

Más que ponerlos a reforestar, lo que habría que hacer es meterlos en medio de las llamas...