Por Microsiervos — 23 de Octubre de 2018

Se puede participar hasta el próximo 9 de diciembre:

Es la tradicional encuesta de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), también conocida como Navegantes en la Red:

Encuesta anual entre los usuarios de Internet en EspañaDesde su puesta en marcha hace ya 21 años Navegantes en la red ha adelantado las tendencias de internet aportando una visión muy precisa de cómo hemos incorporado la red en nuestras rutinas diarias y permite conocer la evolución de las tendencias digitales más innovadoras. Algunas novedades de este año son los aparatos en el hogar controlados por internet, los asistentes virtuales (Siri, Cortana, Google…) la utilización del envío inmediato de dinero (Bizum, Twyp…) el fenómeno de las fake news y la protección hacia los efectos que crean determinadas publicaciones en internet (…) En la web de AIMC se pueden consultar de manera gratuita los estudios de todas sus ediciones anteriores.

Completar el cuestionario requiere entre 15 y 30 minutos. Para compensar un poco el esfuerzo por aportar al bien común datos de forma anónima y un poco de tiempo si se deja un teléfono de contacto al final de la encuesta se puede participar en un sorteo de varios regalos.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 22 de Octubre de 2018

Los 100 sitios web que dieron forma a Internet tal y como la conocemos / Gizmodo

En la lista 100 Websites That Shaped the Internet as We Know It la gente de Gizmodo ha hecho un esfuerzo por seleccionar todos esos sitios característicos de Internet que han hecho que la Web sea como la conocemos hoy en día. Eso implica que no son simplemente «los mejores» ni los «más visitados» ni siquiera los más «populares», sino sitios que por una razón y otra han resultado emblemáticos y que parecen como de la familia, «de toda la vida».

El número #1 se lo lleva la Wikipedia por «haber cumplido con la promesa de lo que pretendía ser y haberse mantenido fiel a sus ideas», con lo que no se puede estar más de acuerdo. Luego vienen sitios como Google o #3 YouTube. Pero en el #4 ya aparece el primer sitio emblemático donde los haya –al menos para los americanos– que es la revista satírica The Onion, algo así como El Mundo Today que con su actualidad del mañana se ríe de todo y cuela unos fakes sin apenas pretenderlo que da gusto.

Y así entre Twitter y Neflix, Amazon y Reddits se cuelan sitios como Snopes, que nació como recopilación de leyendas urbanas y ha acabado como abanderado del fact-checking, Pornhub (no podía falta el porno), Know Your Meme (dedicado a la historias tras los memes y virales) o el difunto Geocities. La verdad es que merece la pena revisar la lista. Y probablemente merecería la pena hacer una equivalente de la internet hispana.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 5 de Octubre de 2018

Intra

Intra (descargable en Google Play para Android) es una app de código abierto desarrollada por Jigsaw (una de las compañías de Google/Alphabet). Sirve para proteger el DNS de las conexiones, de modo que nadie pueda bloquearlo, censurarlo o modificarlo. Se instala rápido y fácil y a partir de ese momento, a navegar seguro y por cualquier servidor.

El Sistema de Nombres de Dominio DNS normalmente funciona bien aunque a veces los proveedores puedan tener sus fallos ocasionales; el verdadero problema es cuando se manipula para bloquear sitios por órdenes de gobiernos o porque aplicaciones o malware lo interceptan para fines «turbios».

Lo que hace Intra es básicamente cifrar las peticiones de DNS usando el protocolo DNS sobre HTTPS (permite elegir proveedor de DNS que se prefiera, y ofrecen algunos muy populares). De este modo a menos que los servidores originales desaparecieran de internet o estuvieran sin conexión, siempre se podría acceder a ellos (cosa que podría no suceder al utilizar el DNS de un proveedor local). Dicen sus creadores que el sistema no afecta a la velocidad de las conexiones y además no tiene limitaciones de uso.

Para los fanáticos de la seguridad y quien quiera aprender más el código fuente de Intra también está en Github, para examinarlo, modificarlo o lo que cualquier quiera.

(Vía ZDNet.)

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 4 de Octubre de 2018

Tom Scott cuenta en este estupendo vídeo la historia de lo que bien podría ser el primer «gran hackeo» de las telecomunicaciones, algo que sucedió en Francia en el siglo XVIII en lo que era la internet de palos y piedras de la época: la red de torres del telégrafo óptico.

La engañifa tuvo que ver –como más de una vez ha sucedido, desde El Golpe al High Frequency Trading de los mercados actuales– con la anticipación a la hora de recibir información crítica. En el caso de los hermanos Blanc lo que interceptaban eran precios de la Bolsa de París, que influían a su vez en los mercados de todo el país a lo largo del día. Consiguiendo transmitir la información antes de que la recibieran los organismos oficiales ganaron cantidades ingentes de dinero.

La red de telégrafo óptico promovida por Claude Chappe en Francia podía transmitir mensajes más o menos cortos a cientos de kilómetros de distancia en cuestión de horas. Pero esta red era sólo para uso gubernamental, no se podían transmitir mensajes privados ni siquiera pagando. Dice Scott que los detalles del hackeo están en buena parte entre la leyenda y la realidad, pero tras investigar los documentos originales de la época se ha averiguado más o menos cómo lo hicieron.

Según se conocía algún dato especialmente importante en la Bolsa de París enviaban mensajeros con paquetes con ropas de colores a una de las torres, de modo que un código de colores indicaba qué mensaje había que transmitir. Un operador –apropiadamente sobornado– enviaba entonces palabras clave intercaladas en los mensajes oficiales del día, que constaban de un código de pares de 96 posiciones, 8.000 «frases» en total. Lo hacía aprovechando un código especial equivalente a «error, borrar» para evitar que esos bits críticos quedaran plasmados en los mensajes oficiales. El resto de operadores de las torres retransmitían los mensajes (y los «errores») por toda la red sin saber que contenían información oculta; al final del trayecto alguien situado cerca de la torre simplemente veía el mensaje en lo alto de la torre y lo llevaba rápidamente a quien podía usarlo para especular en el mercado.

Curiosamente al final de esta historia y tras haberse lucrado durante dos años los hermanos y los operadores fueron detectados, detenidos y juzgados, pero no había ninguna ley aplicable a la transmisión de información por ese método, de modo que el incidente se saldó con una pequeña multa. Luego el gobierno prohibió específicamente ese tipo de operaciones, y también la construcción de redes privadas de telégrafos ópticos.

Hoy en día la situación es muy diferente, pero algunos hackeos parten del mismo principio. Como incluso unos pocos milisegundos son críticos en las operaciones bursátiles las entidades financieras buscan «ganar tiempo al tiempo» con servidores ultrarrápidos, torres de comunicaciones de microondas privadas y alquilando espacio en las oficinas y datacenters más cercanos a los centros de operaciones bursátiles y de intercambio de datos y comunicaciones para enchufar su fibra, porque aunque a veces se nos olvida incluso la velocidad de la luz en la fibra óptica tiene un límite.

Actualización (10 de octubre de 2018) – Pher nos recuerda por correo que algo parecido puede leerse en un clásico:

En la novela El conde de Montecristo el protagonista hace exactamente lo mismo –aunque sin tantos recursos de claves y espías– para arruinar en una especulación financiera a uno de los enemigos que lo habían enviado a prisión, de los que busca vengarse. La novela transcurre en la primera mitad del siglo XIX. Tal vez Dumas se atrasó y para esa época ya habían solucionado el problema o tal vez la idea de los hermanos Blanc se había puesto de moda y un especulador financiero decente y bien informado ya tendría que estar entrenado para desconfiar de la fidelidad de la información que llegaba por telégrafo, antes de tomar decisiones muy jugadas.
Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear