Por Microsiervos — 25 de Noviembre de 2019

Contrato para la Web

El Contrato Para La Web es «un plan de acción global para que nuestro mundo en línea sea seguro y empoderador para todos y todas»:

La Web se diseñó para unir a la gente y hacer que el conocimiento fuese accesible para todos y todas. Ha cambiado el mundo para bien y ha mejorado la vida de miles de millones de personas. Sin embargo, todavía hay muchas personas que no pueden acceder a sus ventajas y muchas otras para las que la Web supone un coste demasiado elevado.

Todos tenemos un papel que cumplir a la hora de salvaguardar el futuro de la Web. Los representantes de más de 80 organizaciones redactaron el Contrato para la Web en nombre de gobiernos, empresas y la sociedad civil. En él se establecen los compromisos que deben guiar las políticas digitales. Con el fin de alcanzar los objetivos del Contrato, los gobiernos, las empresas, la sociedad civil y las personas deben comprometerse con el desarrollo sostenido de dichas políticas, así como con la defensa y la implementación de este texto.

Antes de que las manipulaciones, fake news y violaciones de la privacidad de todo tipo hagan de la Web un lodozal pantanoso e impracticable en el que navegar, pasarlo bien y hacer negocios, la World Wide Web Foundation y Sir Tim-Berners Lee en persona quieren conseguir el compromiso de gobiernos, empresas, organizaciones y personas para que esto no acabe como una tenebrosa distopía.

El texto completo está disponible en castellano y son 13 páginas con 3 principios para cada uno de los 3 actores: gobiernos, empresas y ciudadanía:
  • Los gobiernos tienen que (1) asegurarse de que todo el mundo pueda conectarse a Internet, (2) que la totalidad de Internet esté disponible en todo momento y (3) respetar y proteger los derechos básicos de las personas sobre sus datos y su privacidad en la red.
  • Las empresas tienen que (1) hacer que Internet sea asequible y accesible para todo el mundo, (2) respetar y proteger la privacidad y los datos personales, con el fin de generar confianza en la red y (3) desarrollar tecnologías que promuevan lo mejor de la humanidad y contribuyan a mitigar lo peor
  • La ciudadanía por su parte tiene que (1) crear y colaborar en la Web para que tenga un contenido rico y relevante para todos, (2) construir comunidades sólidas que respeten el discurso civil y la dignidad humana y (3) luchar por la Web para que la Web siga siendo abierta y un recurso público global para las personas de todo el mundo, ahora y en el futuro.
Se puede leer en línea o descargar con más detalles aquí:

Cualquier persona razonable diría que estos principios son muy de sentido común y se podría decir que recogen el espíritu original que guió el origen de Internet, respetan los derechos humanos y promueven la igualdad y el desarrollo futuro. Como siempre habrá países, organizaciones, empresas y personas que maticen lo que son esos derechos, qué quiere decir exactamente «lo mejor» y «lo peor» de la humanidad y donde están muchos límites –como los de la privacidad, la confianza y la relevancia, por no hablar de la dignidad humana. Tampoco se habla de qué sucederá con quienes no quieran adherirse o pongan trabas a quienes traten de cumplir con este compromiso. Pero todo eso, como suele suceder en la Red, se irá viendo según se vaya avanzando.

Sir Tim-Berners Lee ha hablado. El reto está lanzado. Y tanto los Microsiervos como nuestra humilde megacorporación, la Microsiervos Heavy Industries Ltd., ya nos hemos apuntado.

#WebWeWant

Más información:

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Por @Alvy — 25 de Noviembre de 2019

Los «intereses» que Twitter guarda de la gente para afinar con la publicidad no parecen acertar mucho

Me crucé con la página de Twitter Interests que es donde Twitter muestra la información sobre aquello que cree que te interesa, de cara a utilizarlo en la segmentación de la publicidad probablemente. También se pueden llegar a esos «intereses» desde:

  • (Cuenta) > Configuración y privacidad > Datos y Permisos > Tus datos de Twitter > Datos de intereses y anuncios > Intereses de Twitter.

La lista es un pequeño batiburrillo, con términos e intereses bastante obvios y genéricos que da la impresión de que todo el mundo habrá visto y leído algo al respecto alguna vez (películas, clima, viajes, gatos…); otros más personales o profesionales y luego una lista de otros difíciles de entender en una aplicación que se supone te conoce un poco por lo que escribes o a quién sigues. En mi caso me ha metido intereses como «moda», «diseñadores de moda» o «sistema de salud de Brasil» (fallo total). A veces lo hace en castellano, a veces en inglés. (?!)

Compartí esto mismo en Twitter esta mañana temprano y he podido comprobar que no soy la única persona a la que le ocurre: «Flipo con los intereses que me han asignado» y «No aciertan ni una» parece la tónica general.

Por otro lado, en esa página se pueden desmarcar los términos que no te interesen. Eso curiosamente no los elimina (aunque salgas de la página y vuelvas a entrar), simplemente se quedan en blanco. No sé si al cabo de unos días realmente desaparecen o si será más bien algo perenne y lo que tú indiques queda en «vale, lo tendremos en cuenta, ya le llamaremos».

Además de esto de los «intereses» Twitter también tiene por ahí en los datos de la cuenta personal una curiosa e inquietante opción acerca de Audiencias personalizadas «creadas a partir de listas de correos electrónicos o comportamientos de búsqueda» (sic.) donde te puedes encontrar con algo tan sorprendente (?) como:

Actualmente formas parte de 736 audiencias de 458 anunciantes.

En esa misma página se puede solicitar la lista de esos anunciantes, que se supone te envían por correo «cuando esté disponible». Mientras tanto, irónicamente, tus datos se utilizan para segmentación publicitaria en tiempo real, sin retardo alguno. Cada cosa tiene su prioridad, supongo.

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Por @Alvy — 24 de Noviembre de 2019

Tormenta de emojis

Emoji Storm es un experimento visual de Robert Lesser que consiste en una cascada visual de emojis en tiempo real procedentes de Twitter. También se puede cambiar de modo por «difuminar» que es más tranquilo. Es divertido verlo, y aunque no parece mostrar ninguna relación con el «estado de ánimo planetario» da para reflexionar un rato, o para ponerlo en un panel gigantesco.

Según cuenta está inspirado por EmojiTracker que es una forma más «ordenada» de visualización de los mismos emojis en tiempo real y en Wikipedia Recent Changes que es algo parecido pero con los cambios que se producen en el contenido de la Wikipedia en tiempo real.

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Por @Alvy — 23 de Noviembre de 2019

¿Cabría tu web en un disquete? / FitOnAFloppy.website

Fit on a Floppy es una página que responde a la pregunta de si tu web cabría en un disquete. Simplemente se escribe la URL y el sitio te lo calcula. El tamaño total de la página + imágenes asociadas deben ser menos de 1,44 megabytes, una cantidad rara pero que equivale a la información que cabía –eran otros tiempos– en un disquete estándar de 3,5 pulgadas.

Fit on a Floppy tiene en cuenta si el contenido de los archivos de texto está gzipeado (html, javascript, css, etcétera) y otros detalles, incluyendo tanto el código de la página como las tipografías, imágenes en varios formatos y demás. No es perfecto porque ignora algunas técnicas pero va bastante

Además de hacer el curioso cálculo la página contiene enlaces a un montón de recursos relevantes para comprobar el tamaño de cualquier sitio web y optimizarlo, incluyendo los mejores del momento como son Lighthouse de Google, GTMetrix y Pingdom. También hay enlaces a sitios con técnicas y trucos.

Al respecto baste recordar la regla a ojímetro que siempre se menciona: que si una página web tarda más de 3 segundos en cargar la mitad de la gente al menos se va a otro sitio. Incluso en las páginas más rápidas medio segundo de retraso hacía disminuir en un 20% el tráfico ¡Cada décima de segundo cuenta!

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