Por @Wicho — 13 de Mayo de 2019

Los satélites antes de cerrar la cofia
Como sardinas en lata comparados con Starman y su coche – Elon Musk

A falta de la prueba estática del cohete que los pondrá en órbita SpaceX tiene todo listo para el lanzamiento de la primera tanda de satélites Starlink. Se trata de ni más ni menos que de 60 satélites de su futura constelación que tiene como objetivo dar acceso a Internet en zonas del mundo en las que no hay servicio o en las que este es deficiente pero sin descartar dar servicio también a zonas urbanas.

La constelación completa estará constituida, al menos según los planes de SpaceX, por casi 12.000 satélites que operarán en tres altitudes distintas: 340, 550 y 1.150 kilómetros. Unos 7.500 irán en la de 340 kilómetros, unos 1.600 en la de 550, y el resto, unos 2.800, en la de 1.150. Ese elevado número de satélites es necesario para mantener cobertura constante sobre todo el planeta. Y aunque con satélites en órbitas más altas necesitarían menos unidades el problema es que cuanto más arriba los colocas peores son los retardos de la red; por eso SpaceX ha optado por órbitas tirando a bajas.

Los de este primer lanzamiento están destinados a la órbita de 550 kilómetros de altitud, que según los planes terminará poblada por 1.584 satélites en 24 órbitas inclinadas 53 grados respecto al ecuador. Esto permite dar cobertura a la mayoría de las zonas pobladas del mundo. Más adelante habrá lanzamientos a órbitas polares para poder dar una cobertura global.

Primera fase de la constelación
Primera fase de la constelación – Prof Mark Handley / University College London

Pero para que la constelación empiece a dar algo de servicio necesita tener al menos 420 satélites en órbita y para que la cobertura sea ya moderada –en términos de Elon Musk– necesitan tener 780 satélites en órbita. Así que tienen que hacer 6 lanzamientos más como este para que Starlink empiece a servir para algo y 12 más para que empiece a tener pinta de ser lo que será al final.

Gwynne Shotwell, presidenta y jefa de operaciones de SpaceX, decía hace unos días que asumen que en este primer lanzamiento no todo saldrá bien –desplegar 60 satélites no es trivial– pero que cuanto antes empiecen, mejor. De hecho a los 60 satélites de este lanzamiento les faltan los equipos que permitirán comunicaciones láser entre satélites de la constelación sin pasar por las estaciones de tierra. Pero como sí sirven para ir probando las comunicaciones con los equipos de tierra los van a lanzar igual. Durante el resto del año, según como vaya este primer lanzamiento, podremos ver entre dos y seis lanzamientos más de satélites Starlink, dice ella.

Tintin A y B
Tintin A y B, los dos primeros satélites de prueba de Starlink, lanzados en febrero de 2018. Tienen más o menos el tamaño de un minibar pero SpaceX no ha publicado sus especificaciones de tamaño y peso – SpaceX

Claro que otro problema es la financiación de toda la constelación y sus instalaciones de Tierra, que aún no está cerrada. Aunque en ese sentido la idea es abaratar los costes de producción de los satélites al producirlos por miles. Es la misma idea que maneja OneWeb, cuyos seis primeros satélites fueron puesto en órbita en febrero de este año.

La ventana de lanzamiento, de 90 minutos, se abre a las 4:30, hora peninsular española, del jueves 16 de mayo de 2019. La retransmisión será a través de la web de SpaceX.

Tintin A y B
Una primera etapa churruscadita – SpaceX

La primera etapa del cohete, que es la misma que se utilizó para el lanzamiento del Telstar 18 Vantage y del lote de satélites Iridium-8 intentará aterrizar en el espaciopuerto flotante Of Course I Still Love You.

(Algunos datos vía Spaceflight Now).

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Por @Alvy — 26 de Abril de 2019

La ciencia detrás de la extraña imagen en la que se ve algo pero no se reconoce nada

En LiveScience dan una explicación a la imagen viral que está haciendo las rondas por internet como meme: una especie de foto en la que aparecen muchas cosas pero es imposible reconocer ninguna como un objeto concreto. Básicamente, es imposible nombrar algo de lo que allí se ve. Según parece circuló desde Twitter saltando a Instagram y Reddit hace tres o cuatro días.

En LiveScience han investigado un poco (véase: Why Is This Viral Image of Unrecognizable Objects So Creepy?) confirmando que no está muy claro su origen, ni si lo que se dice acerca de ella. Una explicación que apareció en reddit dice más o menos que

La imagen está diseñada para proporcionar al espectador una experiencia acerca de de lo que supone un ataque cerebrovascular en el lóbulo occipital de la corteza cerebral, donde se produce la percepción visual. Básicamente, todo parece familiar, pero no puedes reconocer nada.

También han circulado otras «explicaciones», del tipo «esto es lo que se ve mientras sueñas», ninguna con fuentes fiables. En cualquier caso el fenómeno ha causado sensación por el efecto que ha producido entre muchas personas: para algunas resulta pertubardora e incluso inquietante. Es como esas fotos panorámicas que salen mal (o se toman mal adrede) en las que aparecen brazos alargados, personas con dos cabezas o gatos que parecen salchichas. Nuestro sentido arácnido se dispara porque todo eso se ve muy raruno.

La imagen desde luego no es una foto: parece más bien una imagen generada mediante algoritmos y más concretamente con BigGAN de Google, una Red Generativa Antagónica. Hace poco hablábamos de cómo estas imágenes a lo que más «perturban» es a los algoritmos de visión artificial, quizá por la misma razón. Es posible que la técnica para crearla haya sido precisamente esa: generar una imagen con «trozos» de fotografías auténticas comprobando a cada paso que nada en el resultado es reconocible para los algoritmos de visión artificial, lo que produciría una imagen irreal imposible, en la que no hay «nada reconocible» ni «nada nombrable» pero aun así resulta familiar.

Curiosamente hay un hilo de gente que la examinado con diversos algoritmos de reconocimiento visual: algunos sistemas responden que es «una mesa sobre la que hay animales de peluche» –sin decir cuáles– otros que es «un selfie», «un disfraz», «una tienda de juguetes» o incluso «una panadería» (!) Toda una muestra de que definitivamente lo único claro es que no se ve nada claramente reconocible.

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Por @Alvy — 15 de Abril de 2019

Redirect Path, una extensión de Chrome para comprobar las redirecciones web

Me encontré por ahí Redirect Path que es una sencilla extensión de Chrome que hace lo que cabría esperar: indicar de forma visible los saltos en forma de redirecciones que se han seguido hasta llegar a la página web que se está viendo.

Esto es útil porque a veces cuando se pide una URL concreta el servidor redirige al navegador mediante respuestas del protocolo http como 301, Redirección permanente o 302, Redirección temporal. Esto puede deberse diversas razones: cambio de una URL por otra (caso de los «acortadores de direcciones»), cambio de subdominios (como por ejemplo forzar o ignorar las famosas WWW), cambio de un protocolo inseguro a otro seguro…

El «camino seguido» se puede ver con solo pulsar sobre el icono de Redirect Path que aparece en la barra de herramientas, donde además se indica si se ha producido una redirección 301/302 o se ha seguido un camino limpio (en gris).

No es que en las redirecciones se pierda demasiado tiempo, pero por lo general cuantas menos haya mejor (sobre todo si se trata de enlaces internos que son más fáciles de controlar). Para navegar más rápido y limpio, cada milésima cuenta.

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Por @Wicho — 9 de Abril de 2019

Imgen conceptual de una constelación de satélites

Hace tiempo que había rumores al respecto pero al tener que solicitar los permisos pertinentes se ha confirmado: Amazon está dispuesta a entrar en el mercado del acceso a Internet vía satélite.

El Proyecto Kuiper, según la documentación presentada por la empresa, constará de 3.236 satélites. 784 de ellos estarán en una órbita de 590 kilómetros, 1.296 a 610 kilómetros y 1.156 a 630. Darán acceso a alta velocidad y con baja latencia a comunidades que por ahora no tienen acceso o que lo tienen en precario, según un comunicado de Amazon. Los satélites cubrirán desde los 56 grados norte a los 56 grados sur, lo que les permitirá sobrevolar la parte de la Tierra en la que vive el 95% de su población.

De lo que no hay información todavía es de quién va a fabricar los satélites ni de qué cohete va a ser utilizado para ponerlos en órbita; el New Glenn de Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, que serviría para lanzarlos, aún tiene que hacer su primer vuelo. Tampoco se sabe lo que costará el servicio ni el precio de los equipos que serán necesarios para conectarse al sistema. Y por supuesto tampoco es público cuándo quiere Amazon empezar con el despliegue.

En cualquier caso Amazon busca así hacerse hueco en una de las oportunidades de negocio que la cada vez mayor comercialización del espacio está abriendo. Pero no está sola. O3b ya tiene 20 satélites en órbita; OneWeb ya ha lanzado los primeros seis de una constelación que tendrá más de 1.000… SpaceX quiere poner en órbita casi 12.000 satélites para dar acceso a Internet mediante su sistema bautizado Starlink. Y no son las únicas iniciativas en marcha al respecto.

Habrá que ver si son viables, pero como consumidores en principio cuanta más competencia, mejor. En especial si estás en un sitio remoto al que llegan pocos proveedores.

(Vía GeekWire).

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