Por @Wicho — 25 de Abril de 2022

Pues al final se ha salido con la suya y Elon Musk se ha comprado Twitter. Bueno, la junta directiva de Twitter ha aceptado su oferta de 54,20 dólares en efectivo por acción para un total de 44.000 millones, en una operación que esperan que esté terminada antes de que acabe el año. Aunque aún tendrá que ser aprobada por las autoridades competentes.

Musk tiene intención de sacar Twitter de la bolsa, lo que le permitirá tomar las riendas de la empresa, para bien o para mal. Así que ya veremos en qué queda su defensa acérrima de la libertad de expresión.

Y ya puestos, lo del botón de editar tuits.

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Por @Wicho — 25 de Abril de 2022

Un Airbus A321 de Hawaiian Airlines en Maui – Wicho
Un Airbus A321 de Hawaiian Airlines en Maui – Wicho

Con apenas unos días de diferencia Hawaiian Airlines y JSX se convertían en las dos dos primeras aerolíneas en anunciar que van a ofrecer conexión a Internet vía Starlink a bordo de sus vuelos. JSX planea hacerlo antes de fin de año; Hawaiian en 2023.

JSX es una pequeña aerolínea que opera básicamente en California aunque también ofrece vuelos a algunas ciudades de los estados de Arizona, Florida, Nevada y Texas. No llegan a ser vuelos privados pero intentan dar una experiencia similar aunque en Embraer 135 y 145 configurados para 30 plazas y a precio de vuelos en business en aerolíneas grandes. Su idea es ofrecer el servicio de forma gratuita. Si todo va según lo previsto se convertirá en la primera aerolínea en usar la constelación de satélites Starlink de SpaceX para dar acceso a Internet a bordo de sus aviones.

Por su parte Hawaiian Airlines es la primera de las aerolíneas «para personas normales» que ha anunciado que hará lo mismo. También de forma gratuita. Y como se puede adivinar por su nombre buena parte de sus vuelos opera sobre el Pacífico, una zona del planeta donde hasta ahora la aerolínea sentía que no disponía de buenas opciones para ofrecer el servicio. Los terminales Starlink se irán incorporando a sus Airbus A321, A330 y Boeing 787. Los Boeing 717 que usa para vuelos intrainsulares no recibirán esos terminales.

En cualquier caso los dos anuncios están pendientes de certificar el funcionamiento de los terminales a bordo de sus aviones antes de poder ofrecer el servicio, aunque no debería ser problema; muchas aerolíneas ofrecen ya conexión a Internet a bordo de sus vuelos.

Pero es posible que Starlink ofrezca una calidad de servicio que deje a otras ofertas un poco con el culo al aire. Y que empiece a demostrar eso de que puede ofrecer acceso a Internet desde cualquier sitio.

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Por @Alvy — 15 de Abril de 2022

Chris Anderson entrevistó ayer a Elon Musk en el marco del TED2020 y aunque buena parte de la entrevista versó sobre el futuro de Tesla otra buena parte acabó siendo sobre su reciente oferta pública de adquisición de Twitter, algo que se ve que llevaba tiempo rumiando. La parte interesante sobre Twitter comienza en 11:40.

Entre otras perlas, y usando su peculiar estilo dubitativo, el hombre más rico del mundo dijo entre otras cosas que:

  • La oferta es seria y técnicamente tiene el dinero para hacerla.
  • Su mayor preocupación es promover la «libertad de expresión» a Twitter, definiéndola como «cualquier cosa que la gente quiera decir mientras no sea ilegal en el país en el que opere Twitter».
  • Su primera acción será eliminar las redes de bots y el spam.
  • Después, abrir el código y que cualquiera pueda entender los algoritmos y sugerir cambios.
  • Que cualquier forma de promoción o castigo a «tuits destacados» deba estar explicada y visible.
  • Que el botón editar funcione sólo durante un rato tras subir los tuits, y que si se usa ponga a cero los contadores de «me gusta» y los retuits.
  • Intentará que la mayor parte de la gente que trabaja actualmente quiera quedarse y continuar en la compañía.
  • Hay un Plan B si los accionistas no aceptan la oferta.

Pero, quizá lo más importante:

  • No es una operación planetada para ganar dinero de algún modo, sino porque es «extremadamente importante para el futuro la humanidad».

Anderson le hizo una gran pregunta: que si considera que Twitter es de facto la «plaza pública» de internet donde sucede toda la acción interesante, cómo puede ser que crea que la situación va mejorar si el hombre más rico del mundo se hace propietario de dicha plaza. Musk respondió que es la forma de abrir el código y que todos los cambios y porqué de los tuits promocionados se entiendan, y que le da igual si eso le hace el objetivo de la ira del público porque tiene claro que hostias le van a caer de todos lados, claro.

Las diferentes propuestas fueron recibidas por el auditorio con tímidos aplausos; las encuestas que están circulando por Twitter en general muestran que quienes votan están a favor de que Elon Musk se haga con Twitter, así que parece que todavía podremos seguir disfrutando con el cubo de palomitas unos días a ver cómo acaba la cosa.

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Por @Wicho — 7 de Abril de 2022

De izquierda a derecha: Ariane 6, New Glenn y Vulcan Centaur – Arianespace, Blue Origin y ULA vía
Puesto de control de repostaje de un KC-46. Arriba, los monitores del sistema panorámico; abajo los del RVS - USAF/Cabo mayor Cody Dowell

Una de las pocas que no vende todavía Amazon son lanzamientos espaciales. Por eso se ha tenido que comprar ni más ni menos que hasta 83 lanzamientos para poder poner en órbita los satélites de su constelación Kuiper de acceso a Internet. Si no me equivoco es la mayor compra de lanzamientos de una tacada de la historia. Amazon no ha dicho cuánto le van a costar pero debe ser una parte importante del coste total estimado de la constelación, que es de 10.000 millones de dólares.

Kuiper constará de 3.236 satélites, de los que al menos la mitad tienen que estar en órbita antes de mediados de 2026 para que a Amazon no le caduquen las autorizaciones de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de los Estados Unidos. Y el resto en otros tres años más. Así que la cosa le corre un poco de prisa.

Y como no hay ningún operador de lanzamientos en el planeta que tenga esa capacidad a corto plazo –salvo, quizás, SpaceX y con ella no van a contratar– los lanzamientos se reparten entre Arianespace con el Ariane 6, Blue Origin¹ con el New Glenn, y United Launch Alliance (ULA) con el Vulcan Centaur. Se llevan, respectivamente, 18, 12 con opción a otros 15, y 38 lanzamientos. En total, los 83 posibles lanzamientos mencionados en el título de esta anotación. Cada Ariane 64 lanzará entre 35 y 40 satellites por misión según la órbita en la que haya que colocarlos. Cada New Glenn podrá con 61; y cada Vulcan Centaur con 45. El tirar de tres proveedores también añade una capa de redundancia en el caso de que uno de los cohetes quede fuera de servicio por la causa que sea.

Las respectivas notas de prensa de cada una de las empresas agraciadas están en:

A estos 83 lanzamientos hay que sumar el lanzamiento de dos satélites de prueba que la empresa tiene contratados a bordo de un cohete RS1 de ABL Space Systems y otros nueve lanzamientos que ya había contratado en otros tantos Atlas V de ULA.

Pero es importante tener en cuenta que, igual que el RS1, ninguno de los tres cohetes contratados en esta tanda ha entrado aún en servicio y que es poco probable que ninguno de los tres lo haga antes de que termine 2022. El Ariane 6 iba a volar antes de finales de 2020 pero entre los retrasos típicos de estos desarrollos y la covid, ya parece poco probable que lo haga antes del año que viene. Y en cualquier caso algunos de los lanzamientos de Amazon necesitan de una versión mejorada con propulsores laterales más potentes que aún entrarán en servicio más tarde. El New Glenn, por su parte, tenía que haber volado por primera vez en 2020. Y el Vulcan Centaur en 2019. Pero aparte de temas pandémicos los desarrollos tanto del New Glenn como del Vulcan Centaur se ha visto impedidos por los problemas con el desarrollo de los motores BE-4 de Blue Origin que usarán ambos.

En cualquier caso es una noticia estupenda para las tres empresas contratadas por Amazon ya que en principio fortalece el modelo de negocio de cada uno de sus tres cohetes. Especialmente, diría yo, en el caso del Ariane 6, que parecía destinado básicamente a hacer lanzamientos institucionales europeos.

Aunque tienen que ponerse las pilas para poner en servicio sus nuevos cohetes y asegurarse de que tienen la infraestructura necesaria para soportar la cadencia de lanzamientos que va a necesitar Kuiper. Tory Bruno, el director ejecutivo de ULA, por ejemplo, ya ha dicho que va a construir una tercera plataforma móvil de lanzamiento, un nuevo edificio de ensamblado de cohetes, una nueva barcaza para el transporte de los cohetes de la fábrica a la plataforma de lanzamiento, una nueva línea de robots para construir segundas etapas Centaur, que contratará a cientos de personas más, y que sus proveedores principales también tendrán que hacer ampliaciones en sus factorías.

Lo que no parece preocupar mucho a las autoridades que dan los permisos para crear estas constelaciones es el efecto que miles de satélites tienen sobre el cielo nocturno. Y Kuiper no es ni de lejos la constelación que más satélites va a tener. Pero mientras no haya leyes nacionales, aunque mejor sería internacionales, que regulen esto, poco hay que hacer.

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¹ Sí, Blue Origin es de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, pero técnicamente es otra empresa. Así que no, Amazon no vende lanzamientos espaciales. Al menos por ahora.

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