Por @Alvy — 18 de Mayo de 2015

Scroll Web
En horizontal, cuántos píxeles baja el visitante; en vertical el porcentaje de gente.
Una de cada cuatro baja antes de que cargue la página. «Estar arriba» no garantiza ser visto.

LukeW dedicó su artículo The is no fold a examinar los datos sobre decenas de millones de sesiones de navegación Web de distintos usuarios respecto a lo que hacen cuando reciben una página y consiguientemente el primer pantallazo en su navegador.

El «primer pantallazo» se refiere coloquialmente a la zona superior de las páginas, la que se ve nada más abrirlas; contrasta con los siguientes pantallazos que estarían por debajo y para los cuales hay que bajar haciendo scroll con el ratón o con el dedo. En inglés esta distinción se llama fold, que hace referencia al plegado de los periódicos de papel, de modo que lo que está above the fold (por encima del pliegue) queda –idealmente– visible y lo que está below the fold oculto hasta que se despliega.

Los diseñadores, pero especialmente los jefes de producto y los publicistas quieren tradicionalmente «estar en el primer pantallazo» a toda costa. Pero los datos indican que esta decisión ni siquiera garantiza que se vean los contenidos; de hecho hay un 20% menos de gente que ve lo que hay ahí que cuando esos contenido se sitúan un poco más abajo. ¿Por qué? La gente sabe que las páginas hay que bajar para ver más cosas, y este movimiento es casi instintivo nada más aterrizar en ellas.

Por un lado están los datos que conocemos respecto a cómo se mueve la gente nada más llegar a la página. Por otro, en algunas pruebas comparativas las páginas en las que los botones call-to-action (donde el usuario debe pulsar para realizar ciertas tareas, por ejemplo «comprar») estaban por debajo del primer pantallazo obtuvieron un 30 por ciento más de conversión. La clave es colocar los botones donde la gente que debe hacer clic ya está convencida de que debe hacerlo, no necesariamente al principio de las páginas.

Con los modernos diseños adaptables se pueden crear páginas web con contenido visible en los lugares adecuados tanto si se trata de texto como de logos, fotografías o imágenes publicitarias. Es poco práctico y efectivo seguir con la antigua idea de «cuanto más grande y más arriba mejor» (por no hablar de los intersticiales y similares). Del mismo modo que la gente aborrece los diseños en los que hay que hacer un antinatural scroll horizontal, todo el mundo está ta acostumbrado al scroll vertical que, como dicen los expertos «hacer scroll puede considerarse una mera continuación natural a la hora de leer una página».

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