Por @Alvy — 20 de Julio de 2019

Una manifiesto para diseñadores acerca de la «dieta tecnológica» que el mundo necesita

El mundo necesita una dieta tecnológica, y así es cómo los diseñadores pueden ayudar

Esta especie de manifiesto de la gente de UX Collective, elegantemente presentado como una Dieta tecnológica, trata de combinar el diseño con la ética para hacer que la experiencia de los usuarios combine un aspecto.

Esto principalmente incluye repensar por un momento todas las técnicas de manipulación a las que se ha llegado mediatante la experimentación azotados por conceptos un tanto pueriles como los «clics», las visitas, los me gusta,, el engagement, el «tiempo medio de visita», la duración de la sesión, las páginas, el ratio de rebote y tantos otros más «refinados». Se ha supuesto que cuantos más altos esos números, mejor. Y en realidad no es necesariamente mejor para todas las partes implicadas.

De ahí que de un tiempo a esta parte hayan surgido aberraciones como los «modos oscuros» (que hacen pasar a la gente más tiempo en las páginas y apps), la «aparente escasez» en los sitios de reservas de hoteles, vuelos o tiendas, los botones automáticos de «Siguiente capítulo/vídeo en 10, 9, 8…», etcétera.

En las últimas décadas hemos ayudado a construir una cultura corporativa que prioriza sistemáticamente los beneficios cortoplacistas frente a los buenos productos a largo plazo.

Los negocios con beneficios a corto plazo permiten cerrar trimestres y cuentas anuales y satisfacer a los inversores, lo cual mete más presión para que se creen nuevas «técnicas de diseño» para «mejorar» la experiencia, con nombres tan creativos como gamificación, hackeo del crecimiento, bucles de engagement y cosas así, pero se ignoraran los efectos perniciosos de dichas técnicas. (Cuando todo estalla los directivos e inversores ya suelen haberse ido de los proyectos, por cierto).

El manifiesto incluye algunos ejemplos gráficos de cómo mediante técnicas como las notificaciones, las «llamadas a la acción» o los scrolls infinitos se dejan de lado conceptos importantes como la reflexión, la toma serena de decisiones o la desconexión, para pasar a vivir en un sindiós que no se acaba nunca vayas donde vayas. Algunas empresas, servicios y apps han empezado a eliminar algunas de estas técnicas, a incluir mensajes del tipo «Ya has leído todo», información sobre a qué dedicas el tiempo mientras usas el móvil, modos de «desconexión» y cosas así, pero todavía muy tímidamente.

No es desintoxicación, es reeducación.

Finalmente el manifiesto enumera algunas cosas que pueden hacer los diseñadores, como establecer unos principios de diseño sólidos, un diseño respetuoso, investigar mejor las herramientas y las métricas, adelantarse a los posibles malos usos de las técnicas, convencer con argumentos a equipos que piden imposibles, tener mejores hábitos de trabajo, entender lo que realmente necesita la gente y a no quedarse sólo en los resultados de los grupos de muestra para tomar decisiones.

El manifiesto es sumamente interesante y está bien planteado, sobre todo para delimitar los problemas. Resulta ameno de leer, pero como suele suceder con estas cosas «pasar a la acción» no parece tan sencillo. Así que ánimo: más vale pensar en el largo plazo que en el corto, como ya aprendimos de la cigarra y el cerdito trabajador. De todo el manifiesto me hizo gracia una de las frases, que venía a ser algo así como –estoy parafraseándola– «Si alguien cree que el éxito de su negocio depende de que la app tenga un “modo oscuro’, puede irse dando por jodido.»

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 11 de Julio de 2019

AmCharts: visualización de datos y mapas animados en JavaScript / TypeScript

Me crucé con AmCharts que es una herramienta para generar código que a su vez genera gráficas de todo tipo en el terreno de la visualización de datos. Esto va desde los diagramas más simples (barras, tartas y demás) a los mapas del mundo con datos, animaciones, diagramas de Sankey, árboles, embudos o diagramas de cuerdas, entre muchos otros.

El código con el que se generan las gráficas es TypeScript (el «superconjunto» de JavaScript de Microsoft, libre) que es 100% compatible JavaScript, así que más accesible es difícil. El código generado por AmCharts se puede usar de dos formas: o bien gratis dejando que aparezca el logotipo y un enlace de la herramienta, o bien comprando licencias que van por sitios web o por app.

Lo más interesante es la infinidad de variantes de gráficas que incluye pero también que son muy personalizables: no sólo a nivel de colores y estilos (temas) sino también ajustando las imágenes (si las hay), iconos y símbolos y otros elementos de interfaz. Raro parece que sea necesario personalizarlo con más detalle que lo que ofrece, razón por la que parece una solución bastante completa.

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 10 de Julio de 2019

Robot & The Robots (de Ricard Badia) procede del estudio Animade y los protagonistas son unos instrumentos musicales que «se tocan a sí mismos», según sus creadores.

Quizá porque fuimos niños de Barrio Sésamo y jóvenes de la primera época de Metrópolis nos encantan estas animaciones de objetos geométricos con movimietos repetitivos y música rítmica.

Los personajes son una caja de ritmos, un bajo, un teclado, un altavoz, un pad y un scratcher que es el que hace el popular ruidito de los DJs de vinilos. Los personajes están creados en Cinema4D y animados a 12 fotogramas por segundo, lo que les confiere un carácter peculiar.

(Vía The Awesomer.)

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 5 de Julio de 2019

Una libreta isométrica

Esta elegante libreta de apuntes llamada Isometric Notebook in Concrete tiene aspecto de bloque de hormigón –isométrico– y contiene hojas también con una cuadrícula isométrica. Que no sé cuán correcto es llamarla cuadrícula si no es cuadrada, aunque es cuadrada a su modo, en perspectiva.

Está pensada para dibujar en 3D ilustraciones isométricas, algo que tiene su truqui pero para lo que los patrones de líneas ayudan a manejarse con los famosos 120° que la caracterizan.

Una libreta isométrica

Eso sí, aunque es una preciosidad es casi un «producto de lujo», porque las 64 hojas que la componen tienen un precio de unos 18 dólares (las venden vía web en Poketo). Baratas no salen, pero bonitos los diseños seguro que sí.

(Vía SwissMiss.)

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear