Por @Alvy — 20 de Marzo de 2019

– Dígale al comandante que hemos de aterrizar lo antes posible; hay que llevar a esa mujer a un hospital.
– ¿A un hospital? ¿Qué es, doctor?
– Un gran edificio lleno de enfermos, y a veces no hay camas.

– ¡Aterriza como puedas! (1980)

Zero Hour! (en español Suspense… Hora cero) es una película de 1957 acerca de un vuelo comercial en el que los pasajeros enferman porque la comida está en mal estado, el avión tiene que aterrizar bajo una espesa niebla. También aparece un piloto que se llama Ted Stryker, con un extraño pasado como aviador de la Segunda Guerra Mundial y una relación con una de las azafatas. La película no es muy conocida, pero si la historia te suena es porque es la misma que la hilarante y atemporal ¡Aterriza como puedas! (1980) de Abrahams y Zucker, una de las mejores malas películas que dio lugar a toda una saga de humor absurdo.

Picado por la curiosidad busqué la película y la estuve viendo hace años. No es gran cosa, pero es imposible no reírse en cada escena por lo muchísimo que recuerda a Aterriza como puedas, claro. Ahora me topé con este viejo vídeo de Mason Wood (vía Neatorama + Paleofuture) donde se recalcan precisamente esos parecidos. Hoy en día a esto se le llamaría reboot o algo parecido.

Según cuentan los productores adquirieron la historia por 2.500 dólares «por si acaso, para no tener problemas legales» lo que les permitió recrear casi plano a plano algunas de las escenas, incluyendo la del piloto regalándole un avioncito al niño, el nombre de Ted Stryker y variantes de muchos de los diálogos… antes de añadir los chistes, claro.

Como además muchos nos sabemos los diálogos de Aterriza como puedas de memoria, la experiencia es como mínimo curiosa. Ver esas escenas en blanco y negro es toda una extraña revelación, todo hay que decirlo. Ver la película completa, si consigues encontrarla, es un ejercicio de historia del cine recomendable. Mucho más que compararla con Aeropuerto (1970) con la que también se hace alguna gracieta (la niña enferma y la monja, sin ir más lejos), pero no tantas como con Zero Hour.

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Por @Alvy — 11 de Marzo de 2019

Road Office / Steven Johnson

Me crucé con la curiosa sección de Steven Johnson dedicada a inventos fallidos, artilugios a medio camino entre el «¡Oh, qué ingenioso! ¿Por qué no se le habrá ocurrido a alguien antes?» y el «¿¡Pero cómo narices va a funcionar ese trasto!?»

La mayoría son bastante desastrosos: está el descapotable con piscina, las gafas de primeros auxilios o la oficina con ruedas… Pero, bueno, supongo que se trata de experimentar un poco y sobre todo de echarse unas risas. Muchos tienen que ver con coches, pero también hay gadgets y otras ideas rarunas.

Johnson tiene una sección en el blog Core77, Patent Depending, y ya lleva publicados más de un centenar de estos inventos. Debe ser aquello de la perseverancia del inventor, que le dicen.

Otros inventos locos relacionados que alguna vez hemos comentado:

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Por @Alvy — 2 de Marzo de 2019

Cosas tristes (y raras, y acongojantes) que se pueden oir en un avión / The Oatmeal
«En caso de que se estén preguntando por qué llevamos 30 minutos dando vueltas, se debe a que el tren de aterrizaje del avión no ha bajado. Pero no estamos al cien por cien seguros. Así que vamos a dar una pasada por encima del aeropuerto para que alguien lo compruebe con unos prismáticos / The Oatmeal

Matthew Inman, creador de The Oatmeal nos cuenta comenzando por The saddest thing I’ve ever heard on an airplane algunas de las cosas que ha oído en los aviones: tristes, acongojantes, raras y altamente inútiles.

La anécdota del tren de aterrizaje es buena (y aunque fuera de lo común, no tan rara como podría parecer). La segunda (meterse en una corriente de chorro y llegar antes de lo previsto por la velocidad) es también bastante habitual.

Más humor de The Oatmeal especialmente brillante:

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Por @Alvy — 2 de Febrero de 2019

Dia de La Marmota

¡Hoy es el día! El día de la marmota, 2 de febrero. Uno de los más curiosos, fluzeantes y divertidos, inmortalizado en la entrañable película de Bill Murray, Groundhog Day. Su título en España fue Atrapado en el tiempo (1993, Harold Ramis) aunque todo el mundo la conoce simplemente como El Día de la Marmota.

Película de culto como ninguna, de esas que podrías ver quince o veinte veces sin problemas: está en el imaginario popular, algunas cadenas de televisión la emiten si parar durante las 24 horas e incluso se ha colado «oficialmente» en los rankings de las mejores películas «de culto» de las últimas décadas.

Por alguna extraña razón es un largometraje especialmente popular entre los geeks (!?) Tal vez sea por esa sensación de déjà vu perpetuo, el constante «viaje en el tiempo» –aunque no se desvela nunca el mecanismo subyacente– su fino humor inteligente o todo a la vez. ¿Una demostración del alcance de esos fans? Según los que la han revisado una y otra vez el protagonista pasa más de 33 años atrapado en el mismo día. Si alguien del MundoReal™ dedica tanto tiempo a hacer esos cálculos… será por algo.

Existe una web oficial del Día de la Marmota con todas las preguntas frecuentes sobre Phil, el simpático roedor que «predice» hasta cuándo durará el invierno. El acto tendrá lugar como siempre en la localidad de Punxsutawney (Pensilvania, Estados Unidos). Veremos qué tal se da este año.

Ampliaremos información en cuanto se sepa si la marmota Phil ha visto su propia sombra o no. Ese detalle es el que, según el folklore popular, predice si el invierno terminará pronto o se alargará más de lo que muchos quisieran.

Actualización – La marmota ha hablado: «la primavera llegará pronto».

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