Por @Alvy — 3 de Septiembre de 2022

Ranking the 25 Most Painful LEGO to Step On - Nerdist

Los colegas de Nerdist han tenido la ocurrencia de publicar una simpática lista con las 25 piezas de Lego más «dolorosas» que puedes pisar. El título habla por sí mismo y explicita ese sufrimiento universal que todos hemos experimentado en la infancia –bueno, y de mayores– al pisar sin darnos cuenta las piezas de Lego que se quedaron tiradas por el suelo en la sesión de juegos previa. ¡Auuuch!

La lista son 25 piezas cuidadosamente seleccionadas de un catálogo de 1.244 piezas de Lego, muñecos no incluidos. De ellas han dedicado una explicación especial a las diez primeras, del puesto #10 (chunga pero no mortal) al #1 (la más dolorosa). Pero, ¿cómo lo han probado? ¿Qué ciencia han usado para crear esa clasificación? ¿Resultó alguna persona herida por ello?

¡Ah, no! Los muy cobardes no han caminado sobre ellas para comprobar sus teorías, sufriendo en sus carnes las conocidas punzadas de esos bordes cortantes, ultrarresistentes y para nada flexibles. Simplemente han atendido a parámetros como la forma, picosidad, la posición probable en reposo, etcétera. Lo de la posición de reposo es importante porque no es lo mismo que una pieza sea relativamente plana a que esté llena de pinchos –ya sean botones, salientes u otro tipo de formas– y claro, es distinto si yace de un lado, del otro o con cierta inclinación.

En la escala del dolor el puesto #1 va para el ladrillo de 1×1 con botones* en todas las caras menos una; una forma de tortura indescriptible capaz de ejercer más presión y dolor por unidad de superficie de planta de pie que ninguna otra. Luego está como #2 la sujeción de ejes de 1×2, pequeña y delgada pero mortífera pese a las apariencias y #3 el ladrillo de 1×2 con 4 botones, casi tan impactante y dañino como el de 1×1 pero el doble de grande.

¡Cuidadín con esos pies cuando os adentréis por las habitaciones en la oscuridad de la noche!

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* Como saben los aficionados, lo de la nomenclatura de las piezas Lego es un poco complicado, más todavía en castellano, así que aquí he usado las primeras que he encontrado. Como sucede en el propio universo de Lego, las imágenes dicen más que las palabras.

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Por @Alvy — 27 de Agosto de 2022

Le contaba el otro día a Jose que uno de mis memes favoritos es el de las langostas del Titanic, que te explica que todo en la vida es cuestión de perspectiva. Viene a decir que, aunque lo del Titanic fue una tragedia descomunal para quienes iban en el transatlántico, para las langostas que iban en las peceras y cuyo destino era morir siendo cocinadas aquello pudo ser sin duda «un auténtico milagro».

Como no teníamos mucho que hacer ese día y somos muy dado a las gansadas comenzamos a preguntarnos si el meme podría ser real. ¿Había realmente langostas en el Titanic? ¿Irían dentro de un tanque de agua como las vemos algunas veces en los restaurantes? ¿Podrían haber sobrevivido?

Titanic Lobster / The Real Troll Boss

Hoy me aburría y me vino a la mente este tema digno de investigación absurda, así que teniendo el móvil a mano me puse a ello. No tuve que ir muy lejos: un vídeo de Life Biggest Questions (literalmente: Las Grandes Cuestiones de la Vida) hacía la misma pregunta hace tiempo y había publicado una investigación convenientemente dramatizada con datos de todo tipo. Entre otras cosas, destaca que:

  • Es un hecho cierto que la noche del 12 de abril en el Titanic había langosta para la cena, como se sabe por un menú que alguien guardó como souvenir.
  • Una de las formas típicas de cocinar las langostas es «vivas», de modo que se transportan en tanques con agua para que estén frescas hasta que se echan a las ollas.

Así que bien podría haber sucedido que cuando el Titanic comenzó a hundirse la cocina se llenara de agua, donde quedaran todavía algunas langostas (recordemos que el hundimiento fue el 14 de abril, no el 12 que es la fecha del menú) y de algún modo fueran liberadas. Ahora bien, parece poco probable que hubieran podido sobrevivir, entre otras cosas porque:

  • Las langostas* normalmente están en su pecera con gomas en las pinzas, que no podrían quitarse fácilmente.
  • El tanque de agua probablemente estaría cerrado.
  • Aunque hubieran podido salir, el hundimiento fue bastante movidito (¡crunch!)
  • Cuando el Titanic tocara fondo tendrían que haber escapado de la zona de la cocina para salir al exterior.
  • El Titanic se hundió hasta los 3.800 metros de profundidad; las langostas viven en aguas alrededor de los 500 metros de profundidad o menos; así que seguramente morirían aplastadas por la presión.

El vídeo cuenta muchas más cosas al respecto, algunas bastante divertidas, así que bien merece la pena echarle un vistazo, no es muy largo. Lo gracioso es que todavía hoy en día haya gente preocupada por lo que les sucediera estas langostas cuyo hipotética y azarosa liberación se utiliza como ejemplo de las «escapatorias milagrosas» ante las circunstancias más adversas.

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* Nos dicen Rubén e Iván por el pinganillo que quizá eran langostas, langostas americanas o bogavantes, que unas no tienen pinzas y otras sí. Eso y las gomas afectarían a su capacidad de salvación.

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Por @Alvy — 26 de Agosto de 2022

Esta curiosa película llamada Rythmetic es un trabajo de Norman McLaren y Evelyn Lambart, dos pioneros del cine de animación moderno que eligieron la aritmética y la magia de los números para transmitir algo de ritmo, humor y, por qué no, educación matemática.

Con una duración de algo más de 8 minutos lo cierto es que hoy en día se hace un tanto lenta para los estándares del siglo XXI. Pero es divertido ver a los números jugando y haciéndose bromas al ritmo de los parcos efectos sonoros. Situemos esto en contexto a mediados del siglo XX donde las películas en color eran algo todavía novedoso. Las técnicas de animación todavía estaban en pañales y utilizar conceptos abstractos como números y operaciones matemáticas sencillas estaba prácticamente fuera de lugar.

Trabajos como estos se utilizaron profusamente en programas infantiles como Barrio Sésamo, donde nos educamos muchos de los que pertenecemos a la generación X, de modo que es normal que nos resulten adorablemente familiares. Los pequeñajos de la época podían pasar horas y horas hipnotizados frente a la pequeña pantalla viendo letras, números o formas de colores moverse y comportarse como personajes. Es increíble cómo esas historias dotan de humanidad y sentimiento a las formas geométricas o, como en este caso, los números y signos matemáticos.

(Vía The Kid Should See This.)

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Por @Alvy — 25 de Agosto de 2022

Design the next iPhone

Neal ha creado esta página llamada Diseña el próximo iPhone donde puedes diseñar el aspecto del próximo iPhone 14, 17 o 73, ya puestos. Lo divertido es que puedes utilizar todo tipo de piezas: cámaras, botones, notch, conectores… pero también otras un poco menos habituales: desde ruedas a posavasos o antenas extensibles como las de las radios antiguas.

Yo he estado probando un rato y me lo he pasado bomba, porque el 3D de la página funciona estupendamente y sólo hay que ir seleccionando y arrastrando los componentes. Yo me he montado uno un tanto retro con ruedas, un dial rotatorio muy llamativo –pero poco práctico, porque te tapa media pantalla– y un joystick y un pad a la antigua usanza. Todo esto se puede hacer por la parte delantera y también trasera.

Otro de los detalles cachondos es que cuando pruebas la «presentación» te aparecen frases famosas del mismísimo Tim Cook, CEO de Apple, para aportarle mayor «realismo» al asunto. Si te gusta tu creación, puedes exportarla en vídeo para enviársela a tus amistades.

Seguro que alguna de las próximas fotografías filtradas que aparezcan en las noticias noticiosas salen de aquí. Estaremos atentos.

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