Por @Alvy — 10 de Diciembre de 2018

SoundtrackMap

Juan David Gómez ha creado SoundtrackMap, una herramienta de visualización que combina música, cine y series de televisión. El resumen es un enorme grafo donde se pueden ver las relaciones, hacer zoom y buscar por artista/película/serie.

Básicamente relaciona los datos y permite ver los artistas y canciones que hay en cada película/serie y a la inversa en qué películas/series ha participado cada artista. No están todos los que son (y no he encontrado cifras sobre cuánto contenido hay) pero parece amplio.

SoundtrackMap

Aunque la interfaz tiene pocas opciones –porque lo que se puede indagar es relativamente simple– no es tan manejable como un Google Maps, por ejemplo (con gestos del ratón); aquí hay que acercar o alejar el zoom, moverse y hacer clic sobre cada elemento para obtener más información. También hay un buscador de texto. Seguramente tanto la cantidad de datos como la interfaz sean cosas que mejoren en el futuro.

Visualmente las relaciones están bien indicadas, que es lo importante. Y prácticamente cada elemento está hiperenlazado para saltar de un sitio a otro, incluso desde las películas a los tráilers de YouTube, las reseñas de las series o los videoclips de los artistas.

(Vía Laughing Squid.)

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Por @Alvy — 4 de Diciembre de 2018

TL;DR: los smartphones apenas aparecen en muy breves secuencias en las diez películas más taquilleras del año, aunque son dispositivos omnipresentes y absorbentes de nuestro tiempo en el MundoReal™.

Este estupendo análisis de Nerdwriter titulado ¿Por qué hay tan pocos teléfonos inteligentes en las películas? comienza con una frase de Werner Herzog procedente de otro contexto pero cuya idea general podría aplicarse: las películas, series y programas más exitosos (cine, televisión) no son tanto un reflejo de la realidad como un la forma en que nos gustaría que fuera la realidad.

Para analizar esta peculiar de relación de amor-odio con los teléfonos móviles Nerdwriter repasó las diez películas más taquilleras de 2018: desde Black Panther a Solo, pasando por Los Vengadores: Infinity Wars, Jurassic World o Los Increíbles 2, entre otras. Anotó cuántos teléfonos móviles aparecían y cómo se usaban. El resultado: sorprendentemente pocos y para usos poco habituales, comparándolo con su omnipresencia en la vida real y para usos comunes como enviarse mensajes y las redes sociales (que ni siquiera aparecen en las diez películas).

En muchos casos los móviles tienen solo «usos propios de héroes y espías» («hackear cosas», hacer de rastreadores GPS y similares) y sólo en unas pocas ocasiones se usan para videollamadas o leer noticias, que sería el caso más parecido a la realidad (minipunto para Jurassic World). En ocasiones, como en Solo, ni aparecen como tales, obviamente porque en las galaxias muy, muy lejanas ya se han debido librar de esa tecnología, o tienen irresolubles problemas de cobertura. En Los Vengadores nadie tiene móvil, sólo Tony Stark (Ironman) abre uno y resulta que es… un ladrillófono de concha de AT&T (!!)

De todos modos, me parece que Nerdwriter olvidó dos cosas:

Ha habido películas y series en las que los móviles aparecen continuamente o incluso tienen «papeles» relevantes, e incluso se han visto grandes esfuerzos para «integrar» cinematográficamente las nuevas formas de comunicación (se me ocurre la primera temporada de Sherlock). Pero lo cierto es que si se intentar filmar como tal, algo más parecido a la realidad resultaría completamente aburrido: gente parada mirando a su terminal y tecleando cosas sin transmitir siquiera emoción.

El segundo problema es que los móviles destrozan cualquier buen guión. Si hubiera móviles en la galaxia muy, muy lejana la princesa Leia hubiera enviado los planos de la Estrella de la Muerte por el WhatsApp galáctico en un instante. ¡Zap! Y fin de la película. En cualquier episodio de Expediente X los detectivas podrían avisarse, saber dónde están y cómo coordinarse… Siguiente capítulo (como en los 90 si había móviles, lo resolvieron dejándolos continuamente «fuera de cobertura»). Y en cualquier peli de miedo los usarían para tomar fotos y grabar vídeos de los fantasmas, monstruos o seres de ultratumba y que los demás les creyeran. ¡Oh, casualidad! Me dejé el móvil en el coche/casa/habitación (tan increíble como las propias películas).

Quizá todo esto debiera sumarse a esos pensamientos más socioculturales acerca de que quizá las películas son más como nos gustaría que fuera el mundo y no como es en realidad: zombies caminando por las calles mirando al teléfono, gente grabando mensajes como si tuvieran una tostada en la mano o personas que fotografían cada plato antes de comérselo.

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Por @Alvy — 17 de Noviembre de 2018

Lizz Hobbs es la creadora de esta mini-película sobre el viaje de un biplano sobre los océanos y las montañas, a lo largo de muchos días y noches.

La técnica es muy peculiar porque está montado cuidadosamente fotograma a fotograma con dibujos impresos sobre papel teclados «letra a letra» con una máquina de escribir Underwood 315 (circa 1975).

El vídeo homenajea a Amy Johnson, quien fue la primera aviadora que realizó un viaje en solitario desde Gran Bretaña a Australia, allá por 1930. Parte de la gracia es que Johnson trabajó como secretaria y mecanógrafa antes de dedicarse a los aviones.

Lo cual completa el virtuoso bucle-homenaje.

(Vía The Kid Should See This.)

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Por @Alvy — 15 de Noviembre de 2018

Hasta ahora habíamos visto documentales dedicados a empresas de Silicon Valley, software –pero generalmente videojuegos– (Nibbler, Donkey Kong, Tetris) o sistemas operativos (Linux). Ahora Radley Olsen ha ido un paso más allá con Off the Tracks, un documental de entrevistas sobre una actualización de software. La que realizó Apple cuando evolucionó el editor de vídeo Final Cut Pro 7 a Final Cut Pro X. Este es el tráiler.

Y es que el cambio fue «fino»: si a mucha gente le molestan incluso los pequeños cambios gráficos de algunas actualizaciones, o que algunas funciones que conocían y usaban a diario dejen de funcionar, la actualización en 2011 a Final Cut Pro X fue un cisma completo. Decir que fue «controvertida» es poco. Fue una minicrisis en toda regla.

Para muchos profesionales –especialmente de televisión y Hollywood– era su herramienta de trabajo primordial y donde atesoraban metraje editado meticulosamente durante años. Pero con el cambio los dos programas para editar vídeo resultaban incompatibles y no sólo eso: planteaban dos formas de trabajar diferentes. La versión X se parecía más a iMovie, el editor de vídeo «de juguete» que iba de regalo con Mac OS. Para muchos fue abrir la aplicación y exclamar un sonoro WTF antes de volver a cerrarla.

Olsen entrevista a lo largo de más de una hora tanto a los usuarios de Final Cut Pro de la época como a los responsables del producto, que explican el porqué de los cambios. El tráiler es bastante épico –todo lo que puede tener de épica una actualización, vamos– y el documental completo se puede ver en Amazon Prime, aunque de momento no en España. Esperemos a que llegue pronto para poder disfrutarlo, que tiene buena pinta.

Bonus: para el señor que trabaja en una empresa llamada Whiskey Tango Foxtrot.

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