Por @Alvy — 16 de Enero de 2020

Me crucé por casualidad –más bien debería decir por algoritmos– con este viejo vídeo de Boing Boing TV en el que hay una breve pero estupenda entrevista a Syd Mead, el recientemente fallecido diseñador de los mundos de Blade Runner, Alien y Tron. Aquí en concreto se concentra en algunos aspectos de Blade Runner. [Por desgracia la calidad de vídeo es muy… baja resolución 2008.]

Entre otras cosas cuenta cómo había cinco arranques distintos para la película: uno con el holocausto androide cuando los humanos deciden «retirarlos en masa»; otro en las colonias en las que se rebelan y escapan los androides, otro con Deckard llegando a la ciudad en tren y otro en el que llega por la autopista en un spinner, más parecida a la definitiva. También cuenta cómo concibió la pirámide de Tyrell, los detalles de los spinners y cómo en los edificios hay una especie de «señales de tráfico de colores» para guiar a los coches voladores.

Syd Mead dot com

Aparte de eso al final se menciona Syd Mead dot com que es la página oficial de este artista, donde pueden encontrarse muchos de sus trabajos y preciosos y carísimos libros de ilustraciones y fotografías. Altamente recomendable a la par que tentador.

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Por @Wicho — 31 de Diciembre de 2019

Cuando a 2019 apenas le quedaban unas horas fallecía en su casa de Pasadena, California, Syd Mead. Quizás el nombre no os diga mucho pero de su imaginación salió el aspecto visual del universo de Blade Runner y algunas de las máquinas más conocidas de Alien y Tron, por citar algunas de sus obras más conocidas.

Mead, como cuenta Carolina Jimenez en este hilo, había sido contratado sólo para diseñar los spinners, los coches voladores de Blade Runner, pero acabó diseñando todo el aspecto visual de la película, incluyendo la máquina con la que Deckard llevaba a cabo los test de Voight-Kampff. Según Mead la máquina no solo veía al sujeto, sino que respiraba y analizaba el aire para detectar el miedo como un animal.

Lo curioso es que 2019 es el año en el que está ambientada Blade Runner, más en concreto en noviembre de ese año. En el MundoReal™ 2019 también se llevó a Rutger Hauer, quien interpretaba a Roy Batty, que –creo que a estas alturas ya no se puede considerar un spoiler– moría en 2019.

Volver a ver la película, nuestra película geek favorita de todos los tiempos, es una buena forma de rendirles homenaje y darles gracias.

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Por @Wicho — 28 de Diciembre de 2019

Apenas terminada la Segunda Guerra Mundial el Ministerio del Aire del Reino Unido emitió una solicitud para el diseño de un bombardero estratégico con capacidad de llevar bombas nucleares que le permitiera enfrentarse a la realidad de un mundo en el que las bombas atómicas se habían convertido en una opción.

Como los requisitos eran bastante exigentes terminó por contratar la construcción de hasta tres bombarderos distintos por si alguno de los diseños no funcionaba como se esperaba. Eran el Vickers Valiant, el Handley Page Victor y el Avro Vulcan. Se les conocía como los bombarderos V y en su momento de máximo esplendor en junio de 1964 llegó a haber en servicio 50 Valiants, 39 Victors y 70 Vulcans.

Victor, Vulcan y Valiant en vuelo
De izquierda a derecha Victor, Vulcan y Valiant en vuelo – RAF/MOD

Pero a finales de ese mismo año los Valiants empezaron a ser retirados del servicio por problemas de fatiga de metal en sus alas. Sus tareas fueron asumidas por los Victor y los Vulcan. Aunque para entonces estaba claro ya que la misión original de penetrar las defensas soviéticas a gran altura con una bomba nuclear había quedado obsoleta gracias al desarrollo de los misiles tierra aire y aire aire y la idea era realizar las misiones a baja cota. Y en julio de 1969 la misión de disuasión nuclear fue transferida a los submarinos con misiles Polaris de la Royal Navy con lo que la última vez que un bombardero V voló con un arma nuclear fue el 21 de diciembre de 1970, quedando a partir de entonces dedicados a misiones de bombardeo con armas convencionales.

De hecho las dos únicas veces que los bombarderos V fueron usados en combate fue, afortunadamente, en el papel de bombarderos convencionales. Los Valiant durante la guerra del Sinaí y los Vulcan durante la guerra de las Malvinas en la Operación Black Buck, durante la que llevaron a cabo las misiones de bombardeo de más largo alcance de la historia hasta ese momento. Aunque en realidad la Operación Black Buck pudo ser llevada a cabo por los pelos ya que los Vulcan estaban a punto de se retirados cuando estalló la guerra.

La guerra de las Malvinas, de hecho, hizo que se retrasara la retirada de los Vulcan, que siguieron en servicio en el 50 Escuadrón hasta el 13 de marzo de 1984. Pero aún después de disolver el escuadrón el Ministerio de Defensa decidió mantener un Vulcan en servicio para festivales aéreos; no en vano el Vulcan, a pesar de ser un bombardero, era tan maniobrero que tenía una palanca de mando como la de un caza en lugar de unos cuernos como es habitual en un avión de este tipo.

Esa tarea fue llevada a cabo primero por el Vulcan con matrícula XL426 y luego por el XH558 hasta que en 1992 fue vendido a un particular. El avión llevó a cabo su último vuelo con la RAF el 23 de marzo de 1993 y en principio su destino era ser utilizado para demostraciones en tierra en las que rodaba por la pista pero sin llegar a despegar. Sin embargo poderoso el aerotrastorno demostró ser en su dueño quien, tras varias campañas de recogida de fondos y gracias también a dinero recibido de la lotería nacional consiguió devolverlo al vuelo en 2007, ya con el registro civil G-VLCN.

El Vulcan XH558 en RIAT 2015
El Vulcan XH558 en RIAT 2015 – Airwolfhound en Wikipedia

Desde entonces fue uno de los aviones favoritos de los festivales aéreos hasta que se confirmó que en 2015 dejaría de volar. Por un lado cada vez quedaban menos mecánicos cualificados en servicio que conocieran lo suficiente el avión. También era complicado conseguir piezas de repuesto. Pero, sobre todo, llevaba volando muchos años más de los que contemplaba su diseño inicial, por lo que las empresas que ayudaban a mantenerlo en vuelo y las aseguradoras terminaron por decir basta.

Last flight of the Vulcan bomber es un documental que cubre los preparativos del último vuelo del XH558, llevado a cabo el 28 de octubre de 2015, durante el que sobrevoló distintos lugares del Reino Unido, incluida la fábrica en la que fue ensamblado.

El XH558 acompañado por los Red Arrows en su último vuelo
El XH558 en su último vuelo acompañado por los Red Arrows – Cpl Steve Buckley RAF/MOD

Es un documental interesante no sólo por los aspectos técnicos de los que habla sino también por el aspecto emocional de lo que cuenta el personal de mantenimiento y sus pilotos, tanto los que volaban las exhibiciones como los que lo habían pilotado en servicio activo, sobre esta leyenda de la aviación.

Hoy en día el XH558 aún rueda de vez en cuando por el aeropuerto de Doncaster, con lo que aún se puede escuchar el peculiar aullido de sus motores cuando están a toda potencia. Los XL426 (G-VJET) y XM655 (G-VULC) hacen demostraciones similares en los aeropuertos de Londres-Southend y Wellesbourne Mountford respectivamente. Además hay unos cuantos Vulcan más que se pueden ver en museos en Canadá, los Estados Unidos y el Reino Unido.

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Por @Wicho — 24 de Diciembre de 2019

Alexei Leonov en la Luna
Alexei Leonov en la Luna – Tall Ship Productions / Sony Pictures Television / Apple TV+

Mientras la NASA ultima los detalles para el lanzamiento del Apolo 11, la Unión Soviética gana por apenas unos días la carrera espacial al conseguir que Alexei Leonov alunice el 26 de junio de 1969. Así que el programa espacial de los Estados Unidos, a pesar de que consigue poner en la Luna al Apolo 11 sin demasiados problemas, sigue yendo a remolque de la URSS. Por eso el presidente Nixon, basándose en información de la CIA que sugiere que la URSS va a construir una base en la Luna, decide que esa la prioridad de la NASA ha de ser establecer una base permanente en la Luna.

Pero la URSS les vuelve a meter otro gol al hacer aterrizar en la Luna en septiembre de 1969 a la cosmonauta Anastasia Belikova. Así que Nixon decide, además, que la NASA tiene que enviar también una mujer a la Luna, lo que obliga a la agencia a recurrir a las Mercury 13 que quedan en activo así como a algunas otras mujeres piloto más.

La carrera por poner esa primera base en la Luna y para formar al primer grupo de astronautas estadounidenses se convierten así en los arcos principales de los diez capítulos esta primera temporada de Para toda la humanidad, una serie disponible en Apple TV+.

Describen una ucronía tan próxima a nuestra historia, en especial en los primeros capítulos, que la hacen una serie más que recomendable para cualquier persona interesada en la investigación espacial, aunque por supuesto la política y la realidad social de la época también juegan un papel muy importante.

Le da un extra de credibilidad que la serie mezcla personajes reales como el propio Leonov y Deke Slayton, Gene Kranz o incluso Wernher von Braun con otros personajes absolutamente inventados y algunos inventados pero que se parecen mucho a como podrían haber sido algunos personajes reales si su carrera se hubiera desarrollado de otra forma. Eso sí, los guionistas son bastante implacables con lo que supone la exploración de una nueva frontera en cuanto a los riesgos que se asumen y no tienen ningún reparo en terminar con algunos de los personajes de forma más o menos horrible.

Lo que más he echado de menos es algún vistazo más al lado soviético del asunto en esta primera temporada, algo que no sé si cambiará en la segunda, que afortunadamente ya está confirmada. Y por cierto: no seáis culos inquietos y esperad a la escena post créditos del último episodio.

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