Por @Alvy — 2 de Junio de 2003

Tras haber visto The Matrix Reloaded un par de veces, y haber refrescado The Matrix (que ya debo haberla visto unas doce veces), ahí van mis comentarios y teorías, totalmente gratuitos y por supuesto desinformados (a.k.a. «paja mental») sobre lo que puede ser The Matrix Revolutions que se estrenará a finales de este año – incluyendo algunos apuntes sobre pequeños detalles del trailer de la tercera entrega.

Advertencia: Si no has visto las películas (I ó II) y/o no quieres saber nada más, no sigas leyendo…

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En Reloaded parecen quedar claras varias cosas: la primera es que ha habido varias Matrix (al menos seis, según el Arquitecto); que Neo ha estado en casi todas ellas, y que algunos otros personajes también (diálogos refiriéndose a Neo en el pasado: «la última vez…», «cuando estuviste aquí antes…», «vaya, esta vez has sido más rápido…», etc). Esto presenta un primer problema para intentar resolver qué es Matrix y qué es el Mundo Real, dado que si se toman literalmente las palabras del Arquitecto, Neo debe elegir a un grupo de personas para «volver a empezar» y repoblar Zion (antes o después de salvar a Trinity), pero entonces sería obvio que las personas actuales (ej. Morpheus) no estarían allí años después ni tendrían por qué «recordar» a Neo o ni siquiera «lo que pasó en la versión anterior de Matrix». Podría ser aceptable que personajes-de-Matrix (programas) como el Oráculo, o el Arquitecto, lo recuerden, pero no otros como Morpheo o Trinity.

No hay cuchara.
Lo segundo que parece claro es que el Mundo Real del año ~2199 en el que están Zion y las Máquinas es un nivel superior de Matrix: otra simulación. Si no fuera así, no quedaría claro por qué Neo tiene «poderes» fuera de Matrix (cuando detiene a algunos Calamares al final de Reloaded con solo «concentrarse»). (En cambio, es plausible que Smith, programa informático, infecte a una persona a través de su interfaz cuando vuelve al Mundo Real – algo que muchos han considerado un grave error.)

La tercera entrega se llama Revolutions (no Revolution), plural que puede estar indicando claramente que realmente ha habido varias Matrix y que hay y habrá otras tantas Revoluciones de los humanos contra las Máquinas.

Si la primera película tenía muchos guiños al mundo de los sueños (Neo dormido, Neo despertando, toda las referencias a Alicia en el País de las Maravilla, «sigue al conejo blanco», Morpheo preguntando aquello de «¿alguna vez has tenido un sueño que fuera muy real…?»), en Reloaded se acentúan las referencias al Determinismo y el «libre albedrío» e incluso a cuestiones cuánticas como el Principio de Incertidumbre. Lo del Determinismo es un continuo debate filosófico-religioso que se podría resumir en esta paradoja (aplicable a los católicos):

Si Dios existe, y es realmente un ser omnisciente que todo lo sabe, entonces conoce todo lo que va a hacer cualquier ser humano en el futuro, y por tanto las personas no tienen libre albedrío: su Destino está completamente marcado, decidan lo que decidan hacer en cualquier situación. Por tanto no tienen los hombres capacidad de decidir su futuro, que está marcado por ese Destino, aunque van al cielo o al infierno según cómo se comporten… algo que Dios también conoce de antemano.
Hay muchas interpretaciones de esta paradoja, incluyendo la de que ciertamente Dios lo sabe todo pero eso es indiferente para nosotros pequeños humanos (que no podemos llegar a saberlo nunca), por lo cual es fácil vivir con ello, por ejemplo suponiendo la existencia del Destino y que las personas nada podemos hacer nada respecto a él (lo contrario sería negar la omnisciencia de Dios).
Neo, ¿crees en el destino?
Dejando de un lado a la religión, la Física se encontró pronto con la misma situación sobre el Determinismo. Fue Laplace quien formuló en 1814 la idea de que una inteligencia hipotética (hoy en día: un ordenador) que pudiera calcular con exactitud los movimientos de todos los átomos del universo a partir de un momento dado arruinaría la (supuesta) facultad humana de decidir, pues todo el futuro viene dado por el pasado y dicha inteligencia todo lo conocería. Por suerte llegaron la Mecánica Cuántica y el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, que explican que a nivel cuántico hay sucesos inherentemente aleatorios, así como la idea de que los propios observadores influyen sobre la realidad. En resumen: no se puede obtener nunca el conocimiento total en un momento dado del que hablaba Laplace, y por tanto hay cierto grado de Indeterminismo debido a esa naturaleza aleatoria del universo. Curiosamente, ese es uno de los problemas abiertos todavía hoy en día: nadie ha podido explicar muy bien a qué se debe ese azar intrínseco ni cómo funciona. Algunos, de hecho, piensan que tal azar no existe sino que el universo simplemente se «divide» en todos los posibles caminos futuros cada vez que hay una «decisión» cuántica de ese estilo. Einstein, en una postura Determinista (diciendo aquello de que no creía que «Dios juegue a los dados con el Universo») lo postuló como desconocimiento de la Física sobre ciertas «variables ocultas» del mundo subatómico. Pero, con el tiempo, la teoría que se ha impuesto es la que hoy en día conocemos como Física Cuántica: sin variables ocultas, sino con efectos aleatorios, además del imporante Principio de Incertidumbre de Heisemberg.

Un Neo en Matrix con conocimiento de lo que es Matrix es un observador modificando la realidad con su conocimiento de ésta, como el necesario fotón que intenta medir la posición o velocidad de una partícula.

Si la historia de Matrix se ha repetido en un bucle y Neo puede (como se insinúa y recalca varias veces) elegir libremente lo que hace cuando ha de tomar decisiones importantes (aunque no se acuerde exactamente de lo que hizo «antes» ni, más importante, como recuerdan en Reloaded, «por qué lo hace»), puede que estemos ante una nueva revisión de Atrapado en el tiempo (Groundhog Day, a.k.a. «El Día de la Marmota») en la que el protagonista está condenado a repetir una y otra vez su historia, acumulando conocimientos, hasta lograr un objetivo – que también se desconoce por ahora, pero que podría simplemente ser «entender qué es Matrix».

  • En la marca de código de tiempo 01:05 del trailer de The Matrix Revolutions se puede observar durante dos segundos escasos un vagón de metro (parecido o igual al de la primera película, en la pelea con el Agente Smith) cuya estación de destino es «Loop» (Bucle).
  • Y en la marca de código de tiempo 00:25 el Agente Smith suelta una carcajada tremenda… adivinándose en el fondo de la habitación unos muebles de cocina idénticos a los de la cocina del apartamento del Oráculo. En la primera película el Agente Smith nunca estuvo allí.
Una buena forma de completar cualquier trilogía es cerrar el denominado «arco argumental». Queda muy bien y es un recurso resultón y agradecido, por no decir necesario. Personalmente creo que Revolutions podría completar ese arco haciendo muchas referencias a la primera película, incluso jugando tal vez con variaciones a lo «Día de la Marmota» de lo que Neo hace en cada reencarnación de Matrix y cómo avanza y avanza hasta llegar al «objetivo final», sea cual sea.

Ha habido muchas situaciones clave en las que Neo claramente ha tenido que tomar este tipo de decisiones importantes (sí/no) en las dos películas, muchas veces a instancias de lo que otros le decían (unas «ayudas» tal vez remanentes de Matrix anteriores):

Cada una de estas situaciones da lugar a múltiples futuros y múltiples desarrollos de Matrix (o del Mundo Real). Desde luego en Matrix (una simulación) sería terriblemente fácil tener y seguir de cerca todos estos universos… igual que se sigue la evolución de un SimCity en el ordenador. Pero en el Mundo Real también sería relativamente fácil: muchos físicos de hoy en día aceptan varios niveles y escenarios en los que los universos paralelos existen en realidades físicas paralelas, algunas alcanzables, otras no. ¿Hay «alguien» viéndolo todo «desde fuera»?

  • En The Matrix, cuando el Agente Smith interroga a Neo, la escena comienza con un mosaico de pantallas, idénticas a las de la sala del Arquitecto, sobre las que la cámara hace un zoom hasta mostrar un primer plano del personaje.
  • En The Matrix Reloaded, mientras Neo dialoga con el Arquitecto, los «Neos alternativos» que aparecen en las mismas pantallas (tras las cuales hay otra infinidad de «Neos alternativos») gritan cada uno cosas distintas, según han tomado una decisión u otra a lo largo de las diferentes líneas temporales.
El trailer de Revolutions no deja entrever mucho más excepto algunas peleas con personajes nuevos, otros conocidos (como el espléndido Agente Smith) y una gran batalla contra las Máquinas (incluyendo los simpáticos exoesqueletos mecánicos a lo Aliens).

Acabar la trilogía con un «Matrix es un sueño/simulación, pero el Mundo Real también lo es… Neo, ¡despierta!» sería demasiado fácil. En otras palabras: que ya lo hemos leído en Alicia en el País de las Maravillas y en El Mago de Oz. Acabar con un final religioso o pseudoreligioso para completar/confirmar todas las referencias bíblicas, también sería demasiado fácil (y ya lo vimos en Los Diez Mandamientos ;-).

Así que espero sinceramente que los Wachowski se hayan trabajando lo suficiente la historia para sorprendernos con algo congruente y original, que haga que tras Revolutions tengamos que volver a ver la segunda y la primera película unas cinco o diez veces más para sacarles más jugo todavía a la historia. Esa puede ser la diferencia entre que la trilogía sea una obra maestra o una serie de películas del montón. En otras palabras: sobre Blade Runner, veinte años después, todavía se debate acerca de si Deckard es un replicante o no – pero sobre Indiana Jones y su sombrero no se discute demasiado.

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