Por @Alvy — 26 de Marzo de 2011

Teclado (CC)-by Alvy @ Microsiervos

Este artículo se publicó originalmente en Cooking Ideas, un blog de Vodafone donde colaboramos semanalmente con el objetivo de crear historias que «alimenten la mente de ideas».

Hay muchas cosa sobre el diseño de webs que generan encendidos debates, pero una de ellas, de vital importancia, perdura desde casi sus inicios: ¿deben los enlaces «abrir en ventana nueva» o no? Para algunos es un debate estéril comosi el papel higiénico debe desenrollarse por arriba o por abajo. Pero para otros, entre los que me incluyo- es todo un ejemplo de cómo un pequeño detalle puede hacer triunfar o fracasar una web, cómo se puede mejorar o hundir la usabilidad y experiencia del usuario o cómo a veces el exceso de opciones para realizar tareas básicas no es la mejor idea.

La cuestión no es trivial. Una página web contiene enlaces de hipertexto. ¿Qué sucede al hacer clic sobre ellos Si bien da la impresión de que los enlaces que llevan a una nueva página suelen abrirse en la misma ventana del navegador, se pueden encontrar multitud de ejemplos en sitios web de relevancia en que esto simplemente no es así: con cada clic a veces se lanza una ventana nueva y distinta ¿Cuáles son las ventajas de cada método?

Los defensores de los enlaces «tradicionales», que al pulsarlos llevan a una página distinta pero dentro de la misma ventana del navegador, argumentan que

  • Esa es la idea/diseño/concepción original de los enlaces y por razones históricas no debe cambiarse.
  • El usuario no debe encontrarse con una acción extraña (una «inesperada» nueva ventana) cuando realiza una acción básica.
  • Usar la misma ventana consume menos recursos y espacio en el escritorio: si el usuario navega indiscriminadamente abriendo ventanas a cada clic, termina con un espacio de trabajo colmado y desorganizado.

Por otro lado los que están a favor de usar los enlaces que «abren en ventana nueva» o, para el caso, «en pestaña nueva», sostienen que

  • Al abrir una ventana nueva y terminar su lectura, el usuario puede con solo cerrarla volver cómodamente al sitio del que partió.
  • La gente en general prefiere tener ventanas distintas para sitios distintos por los que está navegando.
  • En webs como periódicos, webs de contenidos o redes sociales, donde la audiencia y tiempos de permanencia son importantes, el usuario sigue «contabilizando tiempo de visita» aunque esté navegando «por ahí fuera» en otras ventanas. O, expresado de otro modo: no es conveniente para ese sitio web que el usuario se vaya de ella y tal vez no sepa cómo volver. Así que mejor dejarle salir... pero «quedándose dentro».

Independientemente de los argumentos, lo cierto es que conviene tener claro por qué se utiliza un formato u otro a la hora de diseñar una web. Hay sitios que incluso emplean una mezcla de ambos sistemas: enlaces que abren en ventana nueva cuando el usuario se va «fuera del sitio» y enlaces normales si el salto es al interior de la misma web. Esto tiende a ser un poco caótico para el usuario -puesto que los enlaces son visualmente iguales y deberían comportarse del mismo modo- y está lejos de ser la mejor solución. (La única excepción notable suele ser que casi todos los anuncios publicitarios suelen abrirse en ventanas nuevas.)

Durante una época, y como alternativa ingeniosa, se puso de moda mostrar una cajita en la parte de arriba de las páginas en donde el usuario marcaba si prefería que todos los enlaces de la página abrieran en ventana nueva o no. Hoy ya está en desuso, pero baste decir que aunque para algunos era algo práctico para otros generaba más confusión todavía. Y, como es bien sabido, aunque el usuario pueda modificar un poco cómo es su navegación, al final lo que manda son los valores por defecto que el diseñador decida.

¿Qué otras opciones existen?

Este dilema en cierto modo no es tan blanco-o-negro, pues existen algunas opciones adicionales, aunque por desgracia no muy conocidas: haciendo clic con el botón derecho del ratón sobre un enlace el usuario puede elegir en el menú contextual abrir el enlace en una ventana o pestaña nueva.

Menos gente todavía conoce el mejor truco de todos: el atajo de teclado que permite que pulsando la tecla Control/Mayúsculas (Windows) o Comando/Mayúsculas (Mac OS X) mientras se hace el clic se abran pestañas o ventanas nuevas. Esta es opción es la más cómoda y rápida, puesto que se puede realizar con las dos manos y no hay que elegir nada en un menú, que siempre es más lento.

Windows
en pestaña nuevaen ventana nueva
ExplorerControl + clicMayúsculas + clic
FirefoxControl + clicMayúsculas + clic
ChromeControl + clicMayúsculas + clic
Mac OS X
en pestaña nuevaen ventana nueva
Firefox⌘ + clicMayúsculas + clic
Safari⌘ + clic⌘ + Opción + clic
Chrome⌘ + clicMayúsculas + clic

Otro atajo interesante es hacer clic sobre el botón central de la rueda del ratón, lo cual suele abrir en la mayor parte de los navegadores una pestaña nueva.

Una conclusión y una historia con moraleja

Si se miran objetivamente las ventajas y desventajas de cada método, una cosa parece clara:

  • La opción de los enlaces tradicionales que abren en la misma ventana es el comportamiento normal y en cierto modo «predecible» desde que se inventaron los navegadores. Abrir en una ventana o pestaña nueva puede estar bien a veces, pero el usuario cuenta con un atajo de teclado para hacerlo. Y aunque el usuario navegue «por defecto» en la misma ventana, yéndose a un sitio web distinto con cada clic en un enlace externo, sabrá volver a donde estaba si lo desea: lo primero que todo usuario aprende de navegar por Internet es para qué sirve el botón «Atrás».
  • La opción de los enlaces que abren en ventana nueva no parece pensar en el usuario, sino más bien en mantenerle atrapado en el sitio y sacarle todo el jugo posible. Si el enlace abre en ventana nueva, no tiene opción de no hacerlo. En la nueva ventana que se abre no existe el historial (botón Atrás) y la persona puede sentirse más perdida todavía si el número de ventanas crece y crece.

¿Cuál es la solución de compromiso? Un vistazo a la Web en general parece indicar que el comportamiento tradicional de abrir enlaces en la misma ventana es el más seguido por los sitios web. No obstante, es cierto que hay muchos sitios, especialmente webs de noticias y redes sociales que son muchos más propensos al «abrir en ventana nueva».

Lo que eligen el primer sistema pueden incluso hacer algo más: sugerir a los usuarios el atajo de teclado en las páginas de ayuda, o cuando les pregunten por el «problema». Es la solución, en mi experiencia, que deja contento a todo el mundo: los que quieren navegar en la misma ventana pueden hacerlo y el resto «aprende» un nuevo truco que además le sirve para todas las webs del mundo. La solución ideal para todos.

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