Por @Alvy — 18 de Febrero de 2005

En On the Trail of the Long Tail, un artículo publicado en el blog corporativo Yahoo Search Blog se hace un buen repaso al fenómeno social y de mercado de la Larga Cola, que ya hemos comentado varias veces por aquí.

The long tail is a familiar statistical truth: Small, everyday events are extremely common, and big, momentous events (from huge blockbusters to great catastrophes) are rarities that attract attention. This phenomenon occurs in the natural world (there are many seismic blips and few major earthquakes) and in the human realm. You can see it in the distribution of wealth (there are very few billionaires) or population (there are very few mega-cities) or popular search queries. Or, you can see it in WordCount, Jonathan Harris's interactive widget that displays the frequencies of word use on the long tail of our language.
Me pareció interesante este comentario como respuesta a una petición de definiciones sobre la Larga Cola:
Un empleado de Amazon describió el cambio en su forma de vender de este modo: «Hoy vendemos más libros que no vendíamos en absoluto ayer que libros que también vendiamos ayer.»
¡El triunfo de las minorías!

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7 comentarios

#1 — frankie

A ver si lo he entendido, que con esto de ponerle nombres a todo ya no me entero mucho...

Lo que se viene a decir es que es perfectamente posible montar un negocio floreciente vendiendo much(ísim)as cosas variadas en pequeñas cantidades, en lugar del método tradicional vender muy pocas cosas en plan masivo.

Usease, por tomar al vuelo el ejemplo de la música y simplificando:

Ofrecer un catálogo con todas las canciones existentes (más o menos), en todas sus versiones raras, extrañas, maquetas, rarezas (de las cuales a lo mejor solo vendes unos cientos de copias) en lugar de los 40 (principales) CD de moda (vendiendo varios miles de unidades)

¿Lo entendí, profe?

#2 — Camarada Bakunin

Más o menos es eso.

#3 — Alvy

Exacto. Digamos que así es el efecto que se ha observado (ej. en Amazon o iTunes) y que se ha denominado "La larga cola".

#4 — josemanuel

Pues si no me equivoco eso es como cuando se decía que alguien con suficiente dinero podía ganar siempre a la lotería (por aquello de que era capaz de cubrir todas las posibilidades). No sé si es que no lo pillo, pero ni me parece nuevo, ni original, ni (ya metiéndonos en lo social) justo para las pequeñas empresas que no pueden apostar a todos los caballos.

En cualquier caso, lo veo parecido a decir que una buena película es mejor negocio que una mala película, porque una buena sigue dando dinero a lo largo del tiempo, mientras que una mala acaba pronto su recorrido comercial (aunque en el corto plazo tenga más éxito). Si puedes permitirte tener paciencia, podrás hacer buenas películas (con las que ganarás más dinero), si no, tendrás que hacer lo que Trauma o Roger Corman (Invasiones de los tomates asesinos, etc.). El problema es el salto de la necesidad a la paciencia.

Si lo que pasa es que no lo pillo, por favor, sacadme del error.

#5 — Gari

Lo que ocurre es que en el mundo físico no puedes tener múltiples stocks de copias sueltas de libros raros que sólo se venden una vez al año. No puedes tener 10 copias de un libro raro en las 40 tiendas de Fnac en el mundo porque te sale carísimo.

Sin embargo, cuando el coste de almacenar un MP3 que quizá alguien te compre algún día tiende a cero, te compensa tener millones de canciones almacenadas.

Cuando optimizas almacenes de libros físicos y lo centralizas en un lugar en lugar de tenerlos distribuidos en 20 almacenes distintos (x20), te puedes permitir el almacenar unos pocos ejemplares de un libro, ya que con la población mundial, ya habrá media docena de raritos que te lo compren.

Al final, los raritos, que no le interesaban a nadie, empiezan a tener valor, ya que la suma de raritos tiene un tamaño considerable. Y es probable que los libros de raritos sean más caros y tengan más margen que los best sellers.

#6 — Josu

El otro día, comentando con un amigo el "efecto larga cola" me respondió que su intuición le decía que no, que eso no era posible, que el efecto Pareto (80-15-5) también funcionaría en Internet. Es decir, él creía que Amazon con un 5% de sus productos facturaría el 80% del total, y con un 80% un 5%. Los raritos, como decía Gari, aunque sean muchos no facturan mucho.

Al fin y al cabo, el efecto larga cola sí que es, en cierto modo, contradictorio con la regla del Pareto, ¿no?

Yo intente explicarque que en el mundo digital, ese 5% de facturación es mucho, y que almacenar el 100% de los productos te cuesta tanto como almacenar únicamente el 5%, o por lo menos, no mucho más.

Pero la verdad es que mi amigo no quedo muy convencido... ¿Cómo le responderíais?

#7 — alvy

la ley de pareto y la larga cola y otros efectos parecidos no siempre funcionan igual para el mismo tipo de cosas. algunas se aplican a efectos sociales (como los sueldos de la gente) y otras tienen efectos sobre el mundo fisico (ej. los productos fisicos de una tienda) pero no tienen que ser iguales en un mundo digital de catalogos enormemente grandes casi infinitos y ademas depende de lo facil o dificil que sea para la gente encontrar las cosas.

por poner un ejemplo 3 de cada 4 productos que vende amazon sencillamente NO estan en tiendas fisicas, no se podrian comprar aunque quisieras porque no tienen cabida fisica en las tiendas.