Por @Alvy — 17 de Mayo de 2012

software de facturación para empresas y autónomos en la nube

Hace algún tiempo me llamó mi buen amigo Jorge -un veterano en esto de la tecnología y junto a quien he trabajado en más de una ocasión- para contarme que se había embarcado en una nueva aventura. Lo que tenía muy buena pinta como planteamiento acabó convirtiéndose al cabo del tiempo en una nueva empresa. Meses después la idea ya estaba en beta, «en el cloud» y presentándose ante los amigos y los medios.

El proyecto se llama Anfix. Una descripción rápida sería «un programa de facturación sin complicaciones»; algo más detallado sería decir que es un servicio al estilo de los «escritorios en la nube», encima del cual se instalan aplicaciones, arrancando con un software de facturación electrónica para pymes y autónomos como plato fuerte. Todo funciona de forma remota: no hay que instalar nada en el ordenador, la aplicación se actualiza automáticamente, hace copias de seguridad de los datos y está accesible desde cualquier equipo y sistema operativo: Windows, Mac o Linux; sobremesa, portátil, iOS, Android... funciona con todo. (Las versiones HTML/CSS/JavaScript para iPad, Android y otros dispositivos móviles pueden resultar un tanto lentas, pero me contaron que están trabajando en apps nativas para iOS y Android que verán la luz de aquí a finales de año.)

El módulo principal del escritorio de Anfix se llama FacturaPro. Está diseñado para pymes y autónomos, con todo lo que necesitan: crear clientes, emitir facturas, añadir conceptos como servicios por horas, catálogos de productos en almacén, etcétera. Tiene también funciones para crear PDFs de las facturas, asignarles formas de pago e incluso gestionar la custodia digital de todos los documentos.

Mis conocimientos sobre el software de facturación son muy limitados -y además creo que es la parte más siberiana y menos agradable de gestionar una empresa, candidata cien por cien a ser delegada en una gestoría- pero he encontrado por ahí algunos recortes y reseñas sobre Anfix, sus diversos aspectos y posibilidades.

Digamos que es como la versión destilada del Contaplus «de toda la vida» de modo que hace lo que debe hacer, sin más complicaciones ni florituras. Y existe en dos versiones, una para facturar servicios (pensada más bien para autónomos) y otra para comercios, que incluye presupuestos, almacenes, stocks, cobros, pagos, etcétera. Un escenario típico de uso sería una pequeña oficina o tienda; otro es un profesional autónomo que lleva su netbook en el maletín y preparara presupuestos o facturas y los envía por correo electrónico sobre la marcha a los clientes, con unos pocos clics.

Una de las pantallas de FacturaPro de Anfix

Crear una cuenta de pruebas en Anfix es cuestión de minutos; en una mañana introduje parte de la facturación de mi pequeña empresa para comprobar su facilidad de uso. El proceso fue bastante simple: personalizar los datos, crear clientes, emitir facturas... Mis detalles favoritos: que está pensado para ahorrar tiempo en cada paso del proceso, lo optimizadas que están todas ventanas para ser manejadas con el teclado -esto es el MundoReal™ y el tiempo cuenta- y los avisos periódicos que envía el servicio por correo a modo de resumen: cantidades facturadas, pendientes de cobro... Como un «panel de control a lo Google» de toda tu facturación.

Por otro lado, algo llamativo de Anfix es su planteamiento respecto a la forma de hacer negocio rompiendo las fórmulas tradicionales. Tal y como su fundador ha explicado, el software de gestión es algo tan tradicional que sería imposible intentar entrar como un jugador clónico más a ese mercado. O rompes las reglas o no tienes nada que hacer - y coincido con ese planteamiento al cien por cien, hay ejemplos similares en todos los ámbitos.

Tradicionalmente las empresas de software de gestión ganaban dinero vendiendo cajas y licencias del software. En Anfix la versión básica de FacturaPro es gratis y la más «avanzada» se vende como una tarifa plana muy barata. Es gratis para nuevas empresas (con menos de un año de vida), autónomos que facturen menos de 50.000 euros al año (o empresas con un volumen de menos de 120.000 euros/año) y ONGs. Cualquier otra empresa puede contratarlo por 9,90 euros al mes o 19,90 en la versión para comercios. Estamos hablando algo que tradicionalmente ha venido costando como mínimo miles euros a cualquier compañía mediana o pequeña (más actualizaciones).

El soporte es a través de un número gratuito 900 y también hay 5 GB de almacenamiento en los servidores para guardar las facturas. Además la compañía ofrece el tradicional «kit social de la señorita Pepis» con su blog, twitter, Facebook y un excelente canal de vídeos en YouTube. El planteamiento al respecto parte del concepto de que las consultas y comunicación con los clientes mejorarán las aplicaciones y sus funciones en el futuro.

Aparte de la utilidad que cada cual pueda encontrar en el software de Anfix lo que queda claro, como ya han demostrado Google y tantos otros, es que cada vez hay más campo sembrado -o más nube en este caso- para que las aplicaciones dejen de ser algo que requiera una instalación local, problemática e incómoda a veces. Si gestionamos nuestro correo, hojas de cálculo o cuentas del banco en aplicaciones y servicios remotos a través de Internet, ¿por qué no hacer lo mismo con las facturas y otras aplicaciones habituales de las pequeñas empresas? Cuando menos -y porque como dice el meme, it's free!- merece la pena hacer la prueba.

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