Por @Alvy — 25 de Noviembre de 2020

Xojo 2020 Release 2

Estos días se ha lanzado Xojo 2020 Release 2, una actualización importante del lenguaje y entorno de programación Xojo. Para quien no lo conozca es un entorno con el que se pueden crear aplicaciones genéricas de todo tipo que luego se compilan para MacOS, Windows, Linux, iOS (iPhone y iPad), Web/Desktop y la popular Raspberry Pi. El año que viene también añadirá Android. Es un lenguaje orientado a objetos que recuerda a Visual Basic, Java y C#, aunque como existe desde 1998 ha evolucionado mucho en este tiempo.

La principal novedad es que la Release 2 ya permite compilar para MacOS con procesadores Apple Silicon (M1); entre otras cosas puede generar binarios universales que funcionen tanto en las nuevas máquinas con M1 como en las antiguas con Intel, de modo que se puede instalar el mismo paquete en todos los Mac actuales.

La lista de añadidos y mejoras es grande: 60 nuevas características y 232 mejoras en total. Muchas están orientadas a iOS, como la incorporación de notificaciones, pantallas modales y búsquedas. Internamente dicen que en Xojo2020 r2 se ha trabajado en detalles como la clase Mobile para añadir funciones a los dispositivos móviles y la clase Worker, que permite aprovechar mejor la potencia de las máquinas con múltiples procesadores.

Programar en Xojo es algo que puede hacerse en buena medida mediante «arrastrar y solar». Está pensado para el desarrollo de aplicaciones rápidas y para quienes necesitan desarrollar una sola vez y que el mismo código sirva para crear apps para diversas plataformas: móviles, Windows, Mac, Linux… El sistema de licencias no tiene royalties: simplemente se paga por la licencia para la plataforma o plataformas para las que se quiera desarrollar.

Quien tenga curiosidad por comprobar su versatilidad puede probarlo creando una cuenta gratuita y descargando Xojo 2020r2 desde la web de la compañía. Además de eso hay toda una comunidad detrás, un foro de soporte y videotutoriales (también en castellano). Yo de hecho me estuve haciendo el curso de introducción los primeros meses del confinamiento, y me resultó bastante entretenido.

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Por @Alvy — 14 de Noviembre de 2020

Este vídeo de Nostalgia Nerd resume varias décadas gloriosas acerca de un tema muy particular: el algoritmo/formato de compresión ZIP y por extensión otros que fueron muy populares por diversas razones en los años 90, como ARC, ZOO, ARJ y por supuesto ZIP, que salió victorioso de aquellas épicas guerras.

Lala historia se remonta a 1952, cuando apenas ordenadores como tales. David Huffman del MIT ya se entretenía en describir la codificación Huffman como algoritmo de compresión; la base de sus ideas se utilizó de una forma u otra en muchos productos relacionados. En los años 80 y 90 les llegó su oportunidad: hablamos de la era de las BBS y los comienzos de Internet; por aquel entonces comprimir datos «sin pérdida» suponía directamente ahorrar dinero en las largas llamadas telefónicas de conexión.

Entonces fue cuando Thom Henderson y Andy Foray constituyeron Software Enhancement Associates (SEA) que sería la primera empresa en lanzar un producto de compresión de archivos: ARC (1985); de aquella época fue también ZOO, que hacía más o menos lo mismo pero no fue tan popular. ARC utilizaba la fórmula del shareware («paga si te gusta»), algo relativamente nuevo por aquel entonces.

Por aquella época Phil Katz montó una empresa también familiar, PKWARE. Copió el código de ARC, le añadió algunas mejoras y lanzó una utilidad que comprimía y descomprimía tanto en los formatos ZIP como ARC, llamada PKZIP. También lo ofrecía de forma gratuita: gratis para usuarios que sólo necesitaran descomprimir, de pago para empresas que quisieran también comprimir.

La guerra estaba servida. Aunque desde fuera la comunidad apoyaba a Phil Katz por estar más cerca de los ideales de internet y del software primigenio (copiar, usar, modificar, publicar), SEA también era una empresa familiar muy pequeña, aunque aquello de «pagar por software (si lo usas)» no gustaba mucho y se veía contrario a esa filosofía.

En el subsiguiente juicio se demostró que efectivamente Katz había copiado el código literalmente (erratas incluidas) aunque las mejoras que introdujo lo hacían superior al original, por ejemplo porque parte estaba en ensamblador y no en lenguaje C. En 1988 se resolvió todo con un pago simbólico por el uso del código de ARC y un porcentaje (6,5%) de royalties en el futuro a abonar a por PKWARE a la gente de SEA. De ese acuerdo salieron también las últimas versiones ya 100% legales: PKARC y PKPAK.

A partir de ese momento PKWARE se concentró en ampliar el formato ZIP, más rápido, eficiente y versátil y de hecho acabó convirtiéndose en el estándar para todas las plataformas, aunque curiosamente el primer Windows no lo incluía. PKWARE crecería hasta ser una empresa valorada en millones de dólares; algo que tristemente no disfrutó demasiado Phil Katz, quien murió con 37 años en 2000 debido a problemas derivados del alcoholismo.

Para que esta historia fuera completa habría que mencionar otros como ACE (tuvo una vida corta), RAR y GZIP. Imagino que para en otras capítulos podrán narrar las no menos apasionantes historias de los formatos de compresión de imágenes como GIF y PNG o todos los algoritmos «con pérdida» como el popular JPEG y los AVI, MPEG y similares para vídeo.

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Por @Wicho — 12 de Noviembre de 2020

Big Sur en un MacBook Pro – Apple
macOS Big Sur en un MacBook Pro – Apple

Desde hoy, 12 de noviembre de 2020, ya está disponible para su descarga macOS 11 Big Sur. Se trata de la actualización más relevante del sistema operativo de los Macintosh Apple desde que salió Mac OS X 10.0 Cheetah el 24 de marzo de 2001. De hecho es tan importante que Apple ha decidido subir por fin el número de versión a 11 tras quince versiones 10 punto algo.

Sin embargo la inmensa mayoría de los cambios que ha llevado a cabo Apple en Big Sur son bajo el capó. Los que se ven están básicamente en Safari 14, que de hecho también se puede instalar en macOS Catalina y Mojave, Mensajes y Mapas. Otros cambios están en la incorporación de un Centro de control similar al de iOS y un Centro de notificaciones más configurable y con widgets que permiten mostrar información y/o incorporar funciones extra en él. También hay cambios estéticos en el Dock, que ahora flota sin tocar el borde la pantalla; en los iconos y el diseño de las barras laterales y de herramientas de las aplicaciones; y en la barra de menús que ahora es translúcida sí o sí a menos que actives la opción de Reducir transparencia en Accesibilidad en las Preferencias del sistema.

Aprovechando que este año disponía de una máquina extra en cuanto salió la beta pública de Big Sur hice una instalación limpia en ella para probarla. En la primera versión Mail no se hablaba con el servidor de correo de mi trabajo. Pero en la siguiente ya sí, así que desde entonces mi máquina de uso diario ha sido un MacBook Air de mediados de 2013 con 8 GB de RAM y un procesador Intel Core i5 de doble núcleo a 1,3 GHz. En las dos últimas semanas las betas han dado paso a dos versiones RC, release candidate, las que ya se consideran casi listas para ser hechas públicas.

La versión TL;DR es que aparte de alguna pijada estética como un incómodo parpadeo de la barra de menús al cambiar la imagen de fondo de escritorio –en mi Mac cambia cada minuto– no he tenido ningún problema serio con las sucesivas betas. Fallos que he apuntado: en una no funcionaba la conexión a Internet a través del móvil; en otra Safari no reproducía vídeos de YouTube; en otra se cerraba mi sesión de usuario espontáneamente; en otra Mail dejaba de mostrar los mensajes que tenía abiertos y no volvía a hacerlo sin cerrarlos antes. Pero en todos esos casos los fallos fueron corregidos en la siguiente versión de la beta.

También es cierto que no he buscado exprimir las funciones de Big Sur a fondo; solo buscaba comprobar qué tal funcionaba para mi uso diario y el que hacemos habitualmente en mi trabajo ante la realidad de que en breve empezaremos a recibir máquinas que vendrán con Big Sur sí o sí. Y en eso, insisto, no he tenido ningún problema. Pero tampoco soy nada rarito en eso: correo electrónico, navegación web, uso ocasional de Microsoft Excel y Word en sus versiones 365, Photoshop, y gestión de mi agenda en varios calendarios compartidos en iCloud y Google con BusyCal.

Cosas que quizás se apartan un poco más de lo normal y en las que tampoco tuve mayor problema son el uso de Citrix Workspace para el uso de ciertas aplicaciones corporativas; creación y programación de bases de datos en FileMaker; y programación en Processing, aunque en este último caso algún problema con la librería de vídeo me impedía usar la captura de vídeo.

Por la parte de Microsiervos MarsEdit, que es la aplicación con la que edito las anotaciones, y Transmit, que es con la que subo las imágenes, funcionaron perfectamente.

Otras cosas que he podido hacer sin problema ha sido conectarme a servidores vía AFP, SMB, FTP o WebDAV tanto por ethernet como vía WiFi o usar el móvil para conectarme a Internet –con la salvedad ya citada–. Aunque ahora que lo pienso nunca he intentado imprimir nada. Supongo que funcionará.

Apple silicon

El M1 – AppleLos cambios, como decía antes, están fundamentalmente bajo el capó, por eso no se ven. Pero son importantísimos para Apple ya que Big Sur está diseñado para aprovechar los nuevos procesadores ARM diseñados por Apple, empezando por el M1. Y que tarde o temprano harán funcionar todos los Mac y no sólo el Air, el MacBook Pro y el mini que acaban de ser presentados.

De hecho esas máquinas serán la verdadera prueba de fuego de Big Sur, ya que aparte de sacarle todo el jugo posible al M1 y sus sucesores esta nueva versión de macOS tiene que asegurar también la compatibilidad hacia atrás con las aplicaciones existentes.

Para ello Apple ha diseñado las aplicaciones universales, que en un solo archivo –al menos de cara a quien use el ordenador– contendrán las versiones para procesadores Intel y procesadores Apple. Las empresas de desarrollo tendrán que sacar estas nuevas versiones de sus aplicaciones, y como es lógico unas tardarán más que otras.

Así que mientras tanto los Macs com procesadores Apple harán uso de Rosetta 2, una tecnología que grosso modo «traduce» las aplicaciones escritas para Intel a código ejecutable en los nuevos procesadores. Esa traducción se hará sólo la primera vez que se lance la aplicación; luego el Mac ya se acordará de ello. Rosetta 2 es heredero de Rosetta, el «traductor» que permitía a las aplicaciones desarrolladas para PowerPC correr en Macs con procesador Intel. Y si funciona igual que el original no habrá prácticamente ningún problema con él. De hecho Apple dice que las prestaciones de los nuevos Mac con procesador M1 son tann buenas que hay aplicaciones que corren más rápidas bajo Rosetta 2 que en los Mac actuales.

Finalmente Big Sur ofrecerá la opción de ejecutar aplicaciones desarrolladas para iOS en el Mac, llevando un paso más adelante la integración entre ambas plataformas. Pero esto sólo será posible en Macs con procesador Apple.

Así que en realidad si no tienes uno de los nuevos Macs con procesador M1 no es muy necesario ni urgente que te actualices; si vas a comprar uno de los nuevos Macs con M1, pues no te queda otro remedio. Pero si te apetece ir probando lo más nuevo de Apple, y visto lo visto cómo ha funcionado la beta no auguro problemas serios. Yo pienso instalarlo en un nuevo MacBook Air que acabo de recibir hace un par de días, aunque es el modelo de 2020, todavía no el basado en M1.

Pero por si acaso haz una copia de seguridad antes de instalarlo. Bueno, hazlas siempre, pero más cuando vas a instalar una versión radicalmente nueva del sistema operativo.

Big Sur, por cierto, corre en MacBook de principios de 2015 en adelante; MacBook Air de 2013 en adelante; MacBook Pro de 2013 en adelante; Mac mini de 2014 en adelante; iMac de 2014 en adelante; todos los iMac Pro; y los Mac Pro de 2013 en adelante.

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Por @Alvy — 11 de Noviembre de 2020

Operator Lookup - Search JavaScript operators

Para quienes el código de JavaScript les parezca un galimatías, o simplemente como referencia para tener a mano cual útil chuleta para no tener que estar mirando libros, Operator Lookup es una herramienta ideal. Basta un clic sobre el operador en cuestión en la parte inferior de la página para ver qué hace cada operador del lenguaje. Cada explicación se complementa con un ejemplo práctico, que generalmente es la mejor forma de aprender.

Operator Lookup - Search JavaScript operators

Están todos los operadores que ofrece JavaScript, desde los aritméticos (+ - * /) a los de asignación (+= *=) a los de comparación (> >= ==) y también los operadores lógicos (and, or, not expresados como && || !). También hay otros más «exóticos», como => que no es propiamente un operador sino que se utiliza en las funciones flecha.

Lo único que se echa en falta es poder realizar una búsqueda inversa: que si no te acuerdas cómo era el encadenamiento opcional (?.) pudieras escribir «opcional» y te mostrara los resultados apropiados. No sería muy complicado y mejoraría la funcionalidad de esta scriptchuleta.

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