Por @Wicho — 19 de Febrero de 2020

Larry Tesler
Larry Tesler Smiles at Whisper - Foto CC BY 2.0 Yahoo

Acaba de fallecer Lawrence Gordon Tesler, más conocido como Larry Tesler. Mientras trabajaba como informático en el mítico Xerox PARC implementó, junto con Timothy Mott, las funciones de copiar y pegar en un procesador de textos llamado Gypsy.

Gypsy corría en el Xerox Alto, el primer ordenador diseñado desde el principio para tener un interfaz gráfico. El Alto fue un fracaso comercialmente hablando, pero sirvió de inspiración a Steve Jobs y su equipo para el desarrollo del Lisa, que también fracasó, y del Macintosh, el ordenador que hizo que 1984 no fuera como 1984.

De hecho Tesler trabajó luego en Apple, colaboró con Niklaus Wirth en el desarrollo de Object Pascal, y más tarde estuvo en Amazon y Yahoo.

Pero nunca podremos agradecerle suficientemente el tiempo que nos ha ahorrado gracias a comando-C y comando-V.

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Por @Wicho — 13 de Febrero de 2020

Anuario SINC 2019Cuando después de la Segunda Guerra Mundial empezaron a llegar a la Unión soviética noticias acerca de los primeros ordenadores que iban entrando en servicio algunos científicos soviéticos vieron las enormes posibilidades de estas máquinas y pensaron en empezar a trabajar en ese campo.

Pero se encontraron con dos problemas fundamentales. Uno era que las autoridades soviéticas no querían oír ni hablar de nada que tuviera que ver con la cibernética. Consideraban que era una disciplina decadente inventada por los países capitalistas. Y ahí iban incluidos los ordenadores. El otro era que, en un país que se estaba recuperando de la Segunda Guerra Mundial, y con enormes problemas de producción a menudo era imposible conseguir los componentes que necesitaban.

El primero de esos problemas se vio solventado gracias a que las academias de ciencias de algunas de las repúblicas soviéticas gozaban en aquella época de la suficiente autonomía como para iniciar proyectos de desarrollo de ordenadores; además algunos de los ministerios del país, en una muestra típica de la habitual lucha de poderes interna del país, sí veían interés en esas máquinas, así que decidieron apoyar algunos de los proyectos.

El otro, la falta de componentes y la escasa calidad de los que había disponibles, era más complicada de solventar, pero al mismo tiempo sirvió para que los pioneros de la informática soviética tiraran de ingenio a la hora de diseñar y construir sus máquinas. Y eso hizo que a menudo fueran más eficientes que las que se desarrollaban en los países occidentales.

Así, en las décadas de los 50 y los 60 del siglo XX hubo numerosos proyectos de desarrollo de ordenadores en la URSS que produjeron máquinas verdaderamente sorprendentes, más si tenemos en cuenta que fueron llevados a cabo en casi completo aislamiento de los desarrollos que se producían en el resto del mundo. Hablamos de máquinas dotadas de visión artificial, de interfaces de voz, o máquinas que soportaban sofisticados sistemas de diseño asistido por ordenador, por ejemplo. También las había capaces de controlar una fábrica o basadas en lógica ternaria. Y estos ejemplos apenan rascan la superficie.

L. N. Dashevsky y S. B. Pogrebinsky frente a la consola del MESM
L. N. Dashevsky y S. B. Pogrebinsky frente a la consola del MESM, el primer ordenador electrónico soviético y de Europa continental - vía Ukrainian Computing

Boris Nikolaevich Malinovsky fue uno de los pioneros que desarrollaron estas máquinas y en Pioneers of Soviet Computing hace un repaso de la historia de esas dos décadas maravillosas de la informática soviética. No es una historia cronológica al uso sino que va dedicando capítulos a las personas que estuvieron al frente de distintos proyectos y al desarrollo de éstos y a las dificultades con las que se encontraron tanto desde el puto de vista técnico como político.

Y no deja de ser una visión personal de alguien que estuvo muy involucrado en el asunto. Así que cuando llega al momento a finales de los 60 en el que las academias de ciencias pierden gran parte de su autonomía y el gobierno central decide basar los futuros desarrollos en el Sistema 360 de IBM no valora mucho los motivos de esta decisión; más bien la critica como la que marcó el principio del fin de la innovación en informática en la URSS, algo que además luego terminaría de ser sentenciado por la llegada de la crisis económica que terminó con la URSS propiamente dicha.

Pero es un libro interesantísimo para cualquiera interesado en la historia de la informática, en especial porque complementa a la parte occidental de la historia de la informática, que es la más conocida. Además, está disponible de forma gratuita y en varios formatos en el enlace anterior. Muy, muy recomendable.

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Por @Wicho — 11 de Febrero de 2020

Cargador USB-C Anker PowerPort Atom PD 2Se ha dicho miles o millones de veces aquello de que cualquier teléfono móvil actual –en realidad ya desde hace años– es más potente que el ordenador de las naves del programa Apolo*, esas que nos llevaron a la Luna. Pero la comparación no es del todo justa porque aunque en cuanto a velocidad del procesador y memoria los números son indiscutibles el ordenador de guiado (AGC) de las naves Apolo era una maravilla en otros sentidos.

Era capaz, por ejemplo, de ejecutar hasta siete tareas a la vez y de asignarles distintas prioridades de tal forma que si empezaba a estar sobrecargado dejaba de ejecutar las de menos prioridad sin colgarse; era capaz de reiniciarse en dos segundos sin perder datos; y estaba conectado a una serie de periféricos cuando menos poco habituales como un sextante y un telescopio y los motores de una nave espacial, por citar algunos de ellos.

Pero me ha hecho gracia encontrarme con Apollo 11 Guidance Computer (AGC) vs USB-C Chargers. Es un pequeño artículo en el que Forrest Heller argumenta que el microprocesador de un cargador USB-C como el Anker PowerPort Atom PD 2 es lo suficientemente potente como para hacer las funciones del AGC. Y de hacerlo sobrado.

Admite que hay cosas que ha pasado por alto, como por ejemplo que el CYPD4225, que es el procesador que lleva el cargados, no está certificado para funcionar en el espacio, o que no sabe cuantos periféricos tendría que controlar.

Pero no deja de ser curioso que un simple cargador de 55 euros pueda hacer –con las salvedades que he expuesto– lo mismo que un ordenador que hace 50 años costaba como un millón de euros.

El AGC y su teclado/pantalla de interfaz con el usuario - NASA
El AGC y su teclado/pantalla de interfaz con el usuario - NASA

*Las naves del programa Apolo en realidad llevaban cuatro ordenadores a bordo. Dos de ellos sendos AGC que iban en el módulo de mando y en el módulo lunar; otro era el que controlaba el Saturno V durante el despegue; y otro era el AGS (Abort Guidance System). Daniel Marín lo explica estupendamente en El ordenador del Apolo.

(Vía Scott Manley).

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Por @Alvy — 10 de Febrero de 2020

Esta es la vibrante y emocionante historia de cómo Jonathan Morrison instaló 1,5 terabytes de RAM en su Mac Pro «para ver qué pasaba». La prueba de fuego consistía en abrir miles de pestañas en Chrome, una aplicación legendaria por su inexplicable glotonería con la RAM, y a ello que puso un script. El resultado… No quiero spoilear, porque merece la pena verlo (y se aprenden cosas). Además el principio del vídeo es muy divertido.

Lo primero es que instalar tanta RAM en un Mac Pro es posible pero no necesariamente recomendable: no hay aplicaciones obvias para tamaña capacidad y aunque trabajar en RAM es ciertamente más rápido que trabajar en una unidad SSD las actuales son tan rápidas (y mejoran cada poco) que apenas hay diferencia. En precio en cambio, la cosa de dispara: los módulos de 32 GB cuestan unos 200 dólares; hay que estar dispuesto a soltar unos 9.600 dólares por darse el gustazo. Y eso es a precios no-Apple; la clavada si lo compras directamente con la manzana son 30.000 euros de vellón. Eh, nadie dijo que fuera barato.

El caso es que el buen hombre pone un script a abrir pestañas de páginas web «de verdad» (nada de Apple.com ni ventanas en blanco) y la cuenta empieza a subir: 500, 1.000, 2.000, 3.000… Así hasta 6.000. Chrome es capaz de abrir más de 6.000 pestañas usando algo más de 1,4 TB de RAM; de hecho aparte de Chrome está por ahí abierto Final Cut Pro y otras apps sólo por estorbar. El Mac estuvo 22 horas trabajando sin parar y sin colgarse –todo un mérito para el macOS– con la CPU con el turbo a tope (3,2 GHz) –mérito del hardware– hasta que llega al momento crítico en el que la RAM está a punto de agotarse y venga a abrir pestañas y más pestañas… [Véase el vídeo a partir de 04:20.]

Otras aplicaciones para un pedazo pepino de este calibre son crear un disco RAM en el que puedes copiar por ejemplo Final Cut Pro completo (otro comerrecursos) y editar vídeos grandes y cientos de clips directamente en RAM, que aunque va bastante bien no es algo especialmente mucho más rápido, y sobre todo las aplicaciones musicales. Cuando está todo en RAM se puede medir su velocidad, que resulta ser de unos 4.000-4.500 MB/s de lectura/escritura. Al parecer eso es útil y ahorra tiempo al cargar en RAM librerías de cientos de GB como las que usan algunos músicos para crear sus composiciones.

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