Por Nacho Palou — 4 de Mayo de 2016

Foto: Steven Sinofsky

Steven Sinofsky, ex presidente de la división Windows en Microsoft, cuenta en My Tablet Has Stickers cómo el iPad Pro de 9,7" ha reemplazado a todos sus otros ordenadores, portátiles y de sobremesa,

Cuando recibí el nuevo iPad Pro 9,7 decidí romper la tradición y opté por decorarlo con pegatinas, tal y como he hecho con mis ordenadores portátiles y Surfaces durante años. Lo hice para empezar a mentalizarme de que ese iPad iba a reemplazar a mi ordenador portátil Surface, Yoga o MacBook a tiempo completo. Un mes después eso es lo que ha sucedido. Mi inversión en pegatinas mereció la pena.

Más allá del tema central del artículo el texto de Sinofsky está lleno de planteamientos y de lecciones valiosas que merece la pena leer. También abundan las frases y los párrafos que además resultan perfectamente válidos para situaciones y casos más allá del “simple” gesto de cambiar de plataforma informática,

La mayoría de los problemas se resuelven no haciendo las cosas como antes. Lo más importante es tener en cuenta que cuando aceptas cambiar a una forma nueva de hacer las cosas (...) la mejor manera de adaptarse al cambio es no trasladar lo viejo a lo nuevo.

No hay que olvidar que los iPad no tienen ratón ni posibilidad ninguna de usar uno, aunque el iPad Pro sí tiene un lápiz a modo de puntero,

Tuve que disponerme a olvidar 30 años de informática para cambiar a un teléfono gigante con un teclado pegado. ¿Fue todo fácil y divertido? No. Pero ya tenía experiencia previa en esto de cambiar a un sistema operativo que no es para un «PC completo», y además estaba motivado.

Sinofsky —quien en su día se postuló como CEO de Microsoft si bien finalmente abandonó la compañía en 2012— aclara que no se trata de una guerra santa entre Windows y Mac ni entre Android y iOS ni entre tabletas y ordenadores. Si no que todo esto trata sobre la experiencia del cambio a una plataforma móvil, con todo lo que eso implica.

Un cambio que, admite, tampoco es válido para todos. Ni por el tipo de tareas ni por capacidad o disposición de cada uno,

Una mentalidad orientada al cambio, especialmente para la tecnología, es aquella que se obliga a sí misma a dejar de lado los modelos propios para aprender cómo funcionan las cosas y adoptar nuevos enfoques. Reprogramarse uno mismo y dejar de lado la memoria muscular y las costumbres que a menudo ha llevado años desarrollar y perfeccionar es increíblemente difícil, técnica y emocionalmente.

Gran parte de nuestra sensación de poder hacer cosas se debe a que dominamos las herramientas que utilizamos. Y cambiar o sustituir esas herramientas supone dejar de ser maestros y volver al nivel de otras muchas personas; y a nadie le gusta tener que descender en la jerarquía tecnológica.

Vía Manu Contreras. Fotografía: Steven Sinofsky.

* * *

Llevo un par de semanas probando precisamente un iPad Pro de 9,7 con teclado y Apple Pencil y entiendo y mucho el planteamiento de Steven Sinofsky.

Probablemente ese movimiento suyo es equiparable al que para muchos suposo en su día pasar de un ordenador de sobremesa con ratón a un ordenador portátil con trackpad. El ordenador portátil como ordenador único que hoy en día es muy habitual en casa y en la oficina y que cada vez más se trata del mismo y único ordenador personal.

Con la tableta sucede algo parecido, aunque es cierto que el cambio de sistema operativo es más radical en el caso de pasar iOS y no tanto en el caso del sistema operativo Windows 10 que se encuentra en las tabletas Surface o equivalentes — como la Samsung Tab S Pro que también estoy probando.

Pero independientemente de qué tableta se trate hay un aspecto que deben resolver todas ellas: hacer que sea mucho más fácil y directo —cuando no hacer posible— la conexión con los monitores actuales y no sólo con televisores.

Después de todo Sinofsky está básicamente jubilado. Porque cuando se trata de pasar ocho o diez o doce horas delante del ordenador —sea el ordenador, tipo y sistema operativo que sea— se agradece sin duda disponer de una pantalla más grande que esas 10 o 12 pulgadas de las tabletas pro.

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