Por @Wicho — 9 de Junio de 2009

Aunque a estas alturas todos tenemos claro que no es necesario tener ni idea de cómo funciona un ordenador ni de programación para usar uno, a finales de los años 60, cuando los ordenadores empezaban a hacerse un hueco en el MundoReal™ y a salir de los grandes laboratorios y empresas esto no estaba nada claro.

Hay que recordar que entonces aún faltaban unos años para que aparecieran los primeros «ordenadores personales» en forma de kit, y aún unos pocos más para que estos empezaran a venir con lujos como teclados y dispositivos de almacenamiento para los programas.

Tan siquiera existía Microsoft, que no sería fundada hasta 1975, precisamente con la idea de fabricar programas para que los usuarios de a pie pudieran usar ordenadores sin necesidad de hacer ellos mismos esos programas.

En esa tesitura David Hagelbarger y Saul Fingerman, trabajando para los Laboratiorios Bell, diseñaron el CARDIAC, de CARDboard Illustrative Aid to Computation, algo así como un ordenador de cartón con la idea enseñar a los estudiantes de instituto como funcionaban estas máquinas.

Un CARDIAC ya montado tenía esta pinta (aunque en realidad las dos partes iban una al lado de la otra):

Cardiac - CPU
CPU con las flechas y las tiras de cartón que gobernaban su funcionamiento

Cardiac - Memoria
Memoria. Las mariquitas -bugs- son los punteros que indican sobre que posición se está trabajando

Y se montaba a partir de estos «componentes» (también se ve el manual):

Componentes del Cardiac

Por supuesto quien hacía los cálculos era el usuario, que ponía su cerebro como parte de la CPU, siguiendo las indicaciones que le daban las tiras de cartón que se movían arriba y abajo en la CPU y que indicaban la instrucción en ejecución, la dirección de memoria en la que se iba a leer, escribir (con un lápiz), o modificar (con goma de borrar y lápiz).

Para ponérselo más fácil a los usuarios el CARDIAC funcionaba en base 10, pero con todo tenía un conjunto de diez instrucciones que le permitían sumar, restar, comprobar, desplazar, leer una entrada, escribir una salida, y saltar.

En este vídeo se puede ver -más o menos, porque lo de enfocar parece que se le escapa un poco al autor- uno de ellos ensamblado, y prometen subir pronto algún otro vídeo con el ordenador ejecutando algún programa:

Aún más de treinta años después de haber salido al mercado todavía se pueden comprar CARDIAC originales en Edmund Scientifics, y parece que tampoco es difícil encontrarlos en eBay, o, si prefieres fabricártelo tú mismo, hay disponibles planos en formato PDF para imprimir y recortar; sólo echarle un vistazo al manual, disponible en la web de Dale Miller, ya es toda una gozada.

También hay disponible un emulador del CARDIAC escrito en Perl en la web de Dale, o uno escrito en Java llamado jCinc, pero es un poco negar la esencia del invento, ¿no?

Por cierto que con el nombre del CARDIAC sus creadores hicieron un homenaje a muchos ordenadores «de verdad» anteriores, como por ejemplo el JOHNNIAC, el MANIAC, el ILLIAC y el SILLIAC, que debe de haber sido uno de los ordenadores con un nombre más desafortunado de la historia (silly significa tonto en inglés).

(Y todo esto por culpa de una breve anotación en Boing Boing, pero es que lo de la historia de los ordenadores me pierde.)

Actualización: En la lista de ordenadores homenajeados de arriba falta, por supuesto, el ENIAC, como bien nos ha recordado Luispi.

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