Hay geeks y ultra-geeks. Fanáticos del software libre y ultrafanáticos
del software libre... Para comprobarlo, échale un vistazo a las fotos
del post titulado Auténtica Boda Geek en Mundo Ismaeliano (segundo post ahora mismo -- no hay permalinks):
Escenario: una boda en una iglesia
«Ofrendas: Te traemos a tu altar, señor, a Tux, mascota de
la comunidad de informáticos promotores del software libre. Este
pingüino es símbolo de la ayuda a nuestro prójimo y del compartir. Que
el conocimiento pueda llegar a todos los rincones del mundo, en
especial a aquellos países con menos recursos. Y para que ayudar a los
demás siga siendo tan divertido (...)»
En otras palabras: en medio de la boda sacaron al
pingüino y lo subieron al altar. Lo más fácil sería pensar que todo
esto es una ingeniosa broma, pero el caso es que... es real. Como se
suele decir (pero esta vez garantizado): la amiga que me pasó este
enlace estuvo en la boda y cuando le pregunté si era broma me confirmó
que lo vivió en directo:
«Efectivamente, ver al sacerdote poniendo el peluche en el altar fue todo un shock.»
(Por desgracia en el blog no hay fotos del peluche ;-)