Por @Alvy — 27 de Marzo de 2010

Turingfull560

A Turing Machine es una Máquina de Turing hecha realidad. Su creador pensó que sería divertido construir físicamente la máquina teórica concebida en la mente del pionero de la computación Alan Turing y se puso manos a la obra. Hablé algo sobre ella en una anotación sobre la idea original de Turing en los ordenadores más raros del mundo, describiéndola como

(…) un modelo matemático relacionado con los algoritmos, que son las secuencias de instrucciones que permiten resolver un problema. La máquina original de Turing era un pequeño chisme idealizado concebido para «imprimir» números en una cinta de papel, moverla de un lado a otro y también leerlos. Eso es simplicidad. Sin embargo, haciendo las adaptaciones adecuadas –lo cual no sería difícil, pero sí muy, muy tedioso– cualquier programa de ordenador actual podría ejecutarse en una de esas máquinas ideales. Sí: se podría jugar al Solitario o al WoW, navegar por Internet y llevar a cabo cualquier cálculo… aunque en la práctica resulta que la conversión de esos programas sería tan complicada y su funcionamiento tan lento que probablemente se aburrirían hasta las ovejas.

El invento es obra de Mike Davey, quien ha creado una web completa con todo tipo de indicaciones sobre el hardware y software que la hacen funcionar. Tiene un punto irónico que la clásica computadora universal haya sido recreada con la tecnología informática más moderna del siglo XXI, incluyendo todo tipo de procesadores, LEDs, un rotulador de verdad que escribe los ceros y unos y un lector óptico que escanea el resultado.

A diferencia de la cinta de papel infinita del original, esta máquina casera sólo puede funcionar con una cinta de unos 300 metros en la que caben unos 10 KB de información. No es perfecta, es realmente lenta y aburre a las ovejas… pero sin duda es toda una delicia y todo apasionado de los ordenadores querría tener una. Deberían construir más y repartirlas por los museos.

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