Por @Alvy — 1 de Diciembre de 2022

Shane Wighton, del canal Stuff Made Here, trabaja en proyectos tan largos como impresionantes. El último del que ha dado cuenta es la construcción de un mecanismo robótico para resolver puzles, pero puestos al tema, eligió la versión más difícil del reto: un puzle de 5.000 piezas y completamente blanco, de modo que la máquina ni siquiera podía guiarse por los dibujos, tan solo por la forma de las piezas.

Es mejor rebajar tus expectativas al intentar ciertos proyectos.

– Shane Wighton

El vídeo es largo pero muy ágil, y de él se extrae esta gran moraleja, que Shane repite más de una vez y que se puede aplicar a proyectos de todo tipo. Soluciones siempre hay, pero no es lo mismo. Por ejemplo, nada más empezar se da cuenta de que no existen puzles comerciales blancos de 5.000 piezas, sólo de 4.000, de modo que opta por comprar uno de 5.000 y pintarlo con spray. Más adelante descubrirá que las piezas no terminan de encajar bien, y pese a probar a limpiarlas y pulirlas no hay manera de que sirvan… Así que acaba creando su propio puzle blanco de 5.000 piezas recortándolo con láser; pese a eso los encajes que hace el robot tampoco son perfectos. ¡Ah, la famosa diferencia entre teoría y práctica!

Algunas cuestiones evidentes está muy bien resueltas: utiliza una cámara con una lente especial para escanear todas las piezas a altísima resolución, de modo que luego puede trazar sus contornos automáticamente. Cada escaneo de las 5.000 piezas supone unas 8 horas de trabajo (!) Y naturalmente, como suele suceder, no funciona a la primera. La forma matemática de definir el perímetro de las piezas, los encajes y salientes y determinar las esquinas es muy interesante y las explica con detalle; es geometría muy interesante. Todo esto lo programa él mismo en Python, porque le resulta más cómodo y quiera que sea «un proyecto de un solo hombre», aunque nuevamente hacia el final del vídeo los problemas le hacen necesitar de algo de ayuda externa (¡y siguen quedando bugs!)

La creación de un mecanismo robótico para resolver un puzle casi imposible, toda una aventura que enseña a rebajar las expectativas

La otra parte interesante es el algoritmo de resolución, que le tiene frustrado semanas y semanas. Con toda la información de las piezas, el ordenador puede resolver «mentalmente» el puzle y luego simplemente ir colocando cada pieza en su sitio. Hay veces que las piezas encajan y al añadir otras piezas alrededor entonces no, y hay que volver atrás. Todo esto es así al menos en teoría. El problema es que 5.000 piezas son muchas como para probar «todas con todas» y ha de buscar optimizaciones; seleccionar sólo aquellas con contornos compatibles es parte de la solución, aunque no es trivial (de hecho la falta de soluciones es lo que le desespera y hace ver que las piezas de un puzle normal no sirven).

Al final Shane consigue resultados adecuados con sus piezas cortadas con precisión, de modo que finalmente todo es cuestión de ir alimentando con piezas una por una al robot –cuyo mecanismo provenía de una máquina anterior, y no necesita demasiadas modificaciones excepto aumentar su superficie– y éste las va colocando. Curiosidad: a diferencia de los humanos, el robot no necesita empezar con la estrategia de «hacer primero el marco», que es lo que solemos hacer los humanos.

Como puede verse, en cada fase del proyecto aparecen nuevas dificultades y hay que rebajar expectativas: el puzle no puede ser el que se pensaba, el robot no consigue encajar todas las piezas bien y algunas piezas hay que terminar de empujarlas a mano, o el generador que usó para crear las piezas falló y varias de ellas no tienen la forma estándar (tiene que dejarlas aparte, para el final). Para colmo el robot se empeña en apilar algunas piezas encima de otras (¿bug?) o las arrastra con el movimiento si no estaban bien encajadas (¡aggg!) pero, contra viento y marea, y tras muchas semanas de trabajo, el reto se puede dar por superado.

§

Con la parte mecánica resuelta, una de mis otras dudas sigue en pie: ¿Cuál es la forma óptima de resolver un puzle tradicional en equipo, entre varias personas? Ahí si que no he vuelto a ver avances al respecto. ni sé de que haya competiciones temáticas.

Actualización (3 de diciembre de 2022) – También es casualidad: justo hoy el algoritmo me sugirió este vídeo de Karen Puzzles donde se ve es el desarrollo de una competición de puzles por equipos. Básicamente todos parecen utilizar la estrategia de: primero el borde, luego cada persona se concentra en una zona con un color determinado. Supongo que esto servirá para algunos diseños de puzles y no para otros, pero esa parece ser la idea dominante.

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Por @Alvy — 17 de Noviembre de 2022

¿Te imaginas ver Star Wars y que todos los láseres fueran reales y te pasaran por encima de la cabeza? Pues en esos consiste este experimento, que a falta de un nombre mejor han llamado mapeado láser o visionado aumentado / cine 4D. Pero pocas palabras alcanzan a describir lo flipante que parece y la diferencia que se experimenta en la proyección.

El caso es que tal y como nos cuenta Diego de Cubensis Project cayó en manos un láser programable de 20W. Su pequeña empresa se dedica a crear sistemas de tecnología para espectáculos y museos. Así que durante el día en que lo tuvieron disponible probaron a ver cómo podían hackearlo y combinarlo con las escenas de la primera película de la saga Star Wars, y creo que George Lucas estaría orgulloso.

En el vídeo se ve cómo cada vez que aparece un láser en pantalla el láser de 20W dispara un haz luminoso, lo cual con esa potencia y en una sala a oscuras resulta bastante espectacular. Y ya sabemos el dicho: cualquier escena es mejor con sables láser, o rayos láser en este caso. Y si los ves que casi puedes tocarlos… ¡imagina!

El proceso no es del todo automático, y a pesar de la falta de tiempo pudieron preparar algunas de las escenas más icónicas, incluyendo las del ataque del destructor imperial, el combate en los calabozos de la Estrella de la Muerte y algunas con los sables láser Jedi. La forma en que funciona es curiosa: la película se procesa primero para extraer los efectos que muestran un mayor contraste (sables láser, disparos de naves), aunque alternativamente se puede hacer un tracking manual (como en el caso de los disparos de blásteres rojos). Luego un reproductor de vídeo proyecta la película y en perfecta sincronía se activa el láser de 20W ya preprogramado.

Según dicen, el vídeo no hace justicia a lo impresionante que resulta ver las escenas de la película con «los disparos pasándote por encima de la cabeza», una idea que parece bastante flipante de por sí. Así que a ver si hay suerte y alguien les encarga un trabajo completo en el que puedan desarrollar el experimento hasta algo más funcional; creen que se podría automatizar completamente. Mientras tanto, ¡a seguir disfrutando con las espadas láser de plástico haciendo el brrrzzzzzz, brrrzzzzzz con la boca!

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Por @Wicho — 25 de Octubre de 2022

Si has echado de menos volar con todo esto de la pandemia y que las cosas todavía no van como iban antes siempre puedes recurrir al simulador de vuelo alternativo que ha diseñado y montado Alex Shakespeare. Lo de alternativo es importante porque en lugar de sentarte a los mandos de un avión con él simulador de Alex podrás sentirte como si estuvieras aterrizando en varios aeropuertos del mundo en la cabina de pasaje. Sin turbulencias de ningún tipo, eso sí.

Está montado con tres asientos premium de un avión colocados en lo que podría perfectamente ser la pared trasera de la sección de la cabina en la que estaban montados mientras volaban, aunque Alex no explica si la fabricó él o si la compró en algún desguace. Al otro lado de la ventanilla hay un monitor de PC. El «destino» se escoge mediante una botonera que originalmente proviene de la cabina de un avión colocada en el exterior. Todo está controlado por una Raspberry Pi Zero en la que hay cargados varios vídeos de otros tantos aterrizajes.

Para darle más realismo al asunto el simulador incluye también un panel de botones para las luces y ventiladores individuales, así como para llamar a la tripulación de cabina… aunque en este caso suena un mensaje en todos los altavoces de Google de la casa de Alex. Lo controla un ESP32.

(Gizmodo vía Irreductible. Que, diga lo que diga él, yo no montaría uno de estos en casa. Creo).

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Por @Alvy — 24 de Octubre de 2022

Esta idea que enseña Alister de Playful Technology es genial: utilizar llaves de paso de grifería como potenciómetros analógicos conectados a una placa Arduino, que entonces puede controlar cualquier otro sistema sirviendo como una especie de tosco «mando» para el ordenador, un robot o algo que hayas construido a medida.

El concepto es sencillo: como en las tuberías de cobre las llaves de paso, ya sean con palancas, mariposas, grifos o ruedas mueven un mecanismo que se abre y cierra físicamente –para dejar pasar el agua o el gas– se puede poner una luz en un extremo y una célula fotoeléctrica en el otro. El propio mecanismo hará que pase más o menos luz al manejar la llave, lo cual se puede medir con la placa controladora sin muchas complicaciones (el código utiliza la función analogRead() y el puerto serie; son unas pocas líneas que se ven en en el vídeo). Esto funciona tanto con las placas Arduino como con las Raspberry Pi o las ESP32.

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Alister dice que su aplicación favorita para estos arcaicos-pero-modernos mecanismos es para los rompecabezas lógicos de las salas de escape, que él mismo diseña, como ya ha enseñado en algún otro vídeo. Dice que el próximo será sobre cómo usar una estas llaves para ese tipo de cosas. Actualización (28 de octubre de 2022) – Y aquí lo tenemos: llaves de paso y grifos para una escape room.

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