Por @Alvy — 5 de Junio de 2019

Tiene mérito lo de Device Orchestra porque consigue hacer música con instrumentos de lo más variopinto, en este caso un par de datáfonos en los que suena la banda sonora de Super Mario Bros.

Pero también sabe sacarle partido a otros objetos mundanos como son los cepillos de dientes eléctricos:

Es el hiperpopular Wannabe de las Spice Girls, un superéxito de finales de los años 90 con el que nos taladraban el cerebro. Y con 12 datáfonos y una máquina de coser te monta el Happy de Pharrell Williams en un periquete.

También tiene otras piezas musicales con lavadoras, tostadoras y hasta con una depiladora Epilator. Todo es cuestión de encontrarles el punto de vibración a las frecuencias correctas y enchufarles un Arduino con algo de electrónica básica. La complejidad de la composición entonces depende de cuántas pistas/voces se necesiten.

Todo un avance en tecnología musical, vamos.

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Por @Alvy — 5 de Junio de 2019

Yo de pequeño quería ser inventor. Tal vez por eso me haya resultado especialmente entrañable este vídeo de SciFri acerca de Little Inventors, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a hacer realidad los inventos de niños y niñas. Y es que quizá precisamente es de ahí de donde pueden surgir los inventos más osados y creativos, cuando no se tienen en mente restricciones como la practicidad, los presupuestos o las leyes de la física.

El vídeo tiene una buena dosis de ejemplos, con sus dibujos y explicaciones. Normalmente son artilugios surgidos a partir de concursos sobre cómo resolver un problema («Cuidar el mar», «Aprovechar mejor la comida», «Conquistar los planetas») que la organización plantea en los colegios. Me recordaron mucho a las ideas de Future Founders o Inventors, dos iniciativas similares.

Con las propuestas un equipo de diseñadores, ingenieros y especialistas toman esas ideas y dibujos y buscan a expertos, artesanos y programadores para hacerlos realidad. Una joven inventó un andador para ancianos con un sensor que detecta obstáculos o peligros; otra unas gafas de colores para gatos. Entre las ideas más imaginativas están una montaña rusa lunar, un castillo inflable que se mueve sobre una furgoneta y una máquina que cuando estás triste te da un chocolate.

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Por @Alvy — 28 de Mayo de 2019

Me crucé con el canal de Lock Picking Lawyer, un recurso informativo estupendo y con vídeos de calidad acerca del educativo y siempre interesante mundo de las cerraduras y sus vulnerabilidades. Contiene cientos de vídeos cortos (la cuenta va por 894) acerca de candados, cerraduras, cajas de seguridad y otros sistemas para proteger puertas, equipajes y otros objetos como bicicletas o incluso armas (algo muy necesario en Estados Unidos, donde mucha gente guarda armas de fuego en casa).

Pese a los llamativos y coloridos nombres –los fabricantes tienen que hacer mucho márketing– en el fondo se descubre que hay desde candados y cerraduras malas a las muy malas hasta llegar a las pésimas. O a ideas un tanto desastrosas, como la caja con llave para guardar llaves, que multiplica varios puntos la inseguridad. Casi todas las cerraduras se abren con ganzúa, como mandan los cánones. Esa también.

Muchos de los vídeos de Lock Picking Lawyer explican cuán seguras o inseguras son las diferentes soluciones. En el vídeo, por ejemplo, se explica que todos los candados TSA para equipaje no deben usarse nada más que para eso: por si acaso el equipaje se abre porque falle el cierre normal.

Los candados TSA son meramente disuasorios; todos los que llevan el rojo «TSA» de la Transportation Security Administration tienen una mini-cerradura para una llave maestra llamada TSA 007. Llave que se puede comprar por 5 euros en cualquier tienda china y que abre literalmente todos esos candados TSA. Así que hay que suponer que los amigos de lo ajeno tienen acceso a una una y mejor no usarlo en taquillas, la bicicleta, ordenadores u objetos valiosos.

Pruebas, retos y diversión

En ocasiones hay vídeos también con retos y concursos de apertura de candados y cerraduras. En las pruebas de nuevos productos chequean tanto las formas no-destructivas de abrir los candados y cerraduras como las formas destructivas, lo cual incluye utilizar tijeras o cizallas. De hecho así es como descubrí el canal, viendo un vídeo acerca de cómo con unas cizallas de mano rompen un cable antirrobo de bicicleta que se vende como «ultra-resistente, de seis capas de acero + kevlar» en pocos segundos. Dentro vídeo:

En el vídeo el experto bromea satíricamente con que la empresa que lo fabrica cambió el diseño y materiales después de que se publicara un primer vídeo demostrando que no era muy seguro: tardó dos segundos en cortarlo. El modelo de este vídeo es el nuevo, «dos veces y media más resistente». En vez de abrirlo con una mano y unas cizallas manuales se abre apretando un poco más con las dos manos: en diez segundos en vez de en solo dos.

Para que el desasosiego no abata a nadie este experto también tiene También una lista de los mejores 10 candados con los que se ha topado en sus andanzas. No se pueden abrir con ganzúa, no es fácil romperlos y no es fácil conseguir llaves maestras o copias.

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Por @Alvy — 27 de Mayo de 2019

Esta preciosidad es un helicóptero «de Lego» fabricado por Adam Woodworth. Si todavía te estás quitando las legañas del lunes por la mañana puede que te quedes un poco asombrado, porque vuela de verdad. Mirándolo con un poco más detalle se descubre en porqué de las «comillas» al decir que es un helicóptero «de Lego».

El pequeño ingenio volador está fabricado completamente a escala, de modo que la minifig del piloto no tiene nada de mini. Y las piezas «de Lego» son en realidad trozos de gomaespuma (o quizá poliestireno expandido) sumamente ligeras, cortadas a la medida exacta. Eso sí: a la escala adecuada y el color perfecto para que encajen con los diseños de Lego.

Aparte de eso el helicóptero vuela como un cuadricóptero gracias a las hélices y cuatro motores que hay sobre los patines de aterrizaje. Suficiente para un grácil vuelo en interior, con ayuda de un sistema de radiocontrol tradicional.

En su canal de YouTube (AJW61185) tiene otras pequeñas maravillas hechas de poliexpán.

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