Por @Wicho — 15 de Abril de 2013

Fallo recurso Promusicae vs Enrique Dans

En marzo de 2012 Promusicae denunció a Enrique Dans por entender que este había atentado contra el honor de la entidad por este párrafo de la entrada Siete motivos por los que el caso SGAE es mucho más que la propia SGAE de su blog:

Sexto: porque muchos de los participantes en el turbio entramado de la propiedad intelectual en España actúan de manera completamente inadecuada, vulnerando las leyes de la competencia o las prácticas razonablemente exigibles a toda empresa. Promusicae, por ejemplo, vulnera abiertamente las leyes antimonopolio creando un sistema, RitmoNet, que da lugar a un entorno donde solo las discográficas pertenecientes a la asociación pueden de hecho tener llegada a un canal de promoción tan importante como la radio… y no solo no pasa nada, sino que el gobierno lo sabe, lo ampara y hasta lo financia parcialmente.

Enrique entendía que para nada se había metido con el honor de la entidad, que lo que hacía era expresar una opinión, y que lo que prentendía Promusicae era callarlo mediante los «efectos acongojantes» de la denuncia, con el fin de «provocarle molestias con el fin de que se autocensurara y decidiera no hablar de ellos para evitar meterse en posibles líos».

Así que decidió pelear el caso y lo ganó en primera instancia. Según dice la sentencia de los Juzgados de Primera Instancia de Madrid:

… los comentarios publicados se proyectan en aspectos de interés público, con lo que la libertad de expresión e información frente al derecho del honor adquiere aún una importancia más elevada.

Pero Promusicae decidió recurrir la sentencia, y de nuevo le ha salido el tiro por la culata, pues la Sección Décima de la Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado el recurso, imponiéndole además las costas a Promusicae, tal y como se puede leer en Promusicae vuelve a perder el juicio.

Es, sin duda, una nueva victoria para Enrique, su familia, sus allegados, y Javier Mestre de Bufet Almeida, su abogado, pero también lo es para la libertad de expresión en Internet.

Y en eso ganamos todos.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear