Por @Alvy — 27 de Enero de 2016

En el mar rojo unos biólogos marinos están probando un brazo robótico que tiene aspecto y características similares a las de los tentáculos de los pulpos. La idea es que estos «dedos» flexibles pueden agarrar y explorar ciertos objetos y zonas de inmersión de una forma diferente y más práctica que un brazo robótico fijo convencional.

El movimiento es tan natural que resulta en cierto modo incluso un poco inquietante. Tal y como se ve parece que el sistema es bastante efectivo para agarrar plantas, cables, corales y otros objetos y seres vivos con cierta «delicadeza».

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