Por Nacho Palou — 9 de Diciembre de 2016

Aunque se reparan por sí mismos de una forma todavía básica, tal y como se puede ver en el vídeo se trata de tinta conductiva que, cuando se corta o rompe, vuelve a unirse para que el circuito eléctrico siga funcionando.

La tinta ha sido desarrollada por investigadores de la universidad de California en San Diego, y la clave está en que contiene micropartículas imantadas hechas de neodimio. Cuando las partículas imantadas se separan las partículas que quedan en ambos extremos se atraen unas a otras, cerrando (reparando) el circuito, siempre y cuando ambas partes queden separadas por un espacio inferior a los 3 mm. La reparación (que no requiere de un iniciador o catalizador externo) comienza 0,05 segundos después de la rotura, y a los pocos segundos la tinta queda unida de nuevo.

La tinta conductiva puede utilizarse en dispositivos wearables, circuitos flexibles sobre tejidos, sensores electroquímicos e incluso baterías. Para que el proceso funcione la tinta se imprime con una impresora bajo la influencia de un campo magnético que orienta las partículas de modo que se mantienen en permanente atracción unas con otras, evitando que una vez separadas haya partículas magnéticas “desordenadas” que se rechacen impdiendo la reparación.

Más: Engineers Develop New Magnetic Ink to Print Self-Healing Devices That Heal in Record Time.

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