Por Nacho Palou — 24 de Enero de 2013

Fue en 1974 y costó varios intentos antes de que los dependientes de Domino's se lo tomaran en serio. Pero al final un hombre incapacitado para hablar puedo hacer un pedido telefónico utilizando un ordenador de nombre Alexander utilizado a modo de prótesis fonatoria y en el que se tecleaban las palabras que se iban convirtiendo en voz.

Y la pizza llegó.

La conversación se puede seguir con la traducción de los subtítulos del vídeo de YouTube.

Vía Boing Boing.

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