Por @Alvy — 9 de Octubre de 2017

En una auténtica labor de «rebobinado» tecnológico Viceland entrevista en este vídeo a Dave Sieg, un entrañable arqueólogo del vídeo analógico, que lleva trabajando desde los años 70 con el Scanimate. Se trata de un editor de vídeo del que sólo se fabricaron menos de una decena de unidades y de las que él posee dos: la única que todavía funciona y la última que se fabricó.

El Scanimate fue un invento bastante revolucionario para su época, dado que se desarrolló entre los años 60 y 80. Servía para generar imágenes animadas en tiempo real, pero a diferencia de los sistemas modernos digitales era un sistema electrónico completamente analógico aunque capaz de generar hasta 60 fotogramas por segundo, con vivos colores «electrónicos», propios de la época. Cada botón, cable y potenciómetro hacía algo cuando se pulsaba o movía; todo era manipulable en tiempo real. Era como un sintetizador Moog pero para vídeo.

Las animaciones creadas con Scanimate se utilizaron en multitud de cabeceras de programas de televisión y escenas de películas, incluyendo una de las animaciones de la Estrella de la Muerte de Star Wars (no está muy claro cuál de ellas, pues hay varias). En plan abuelo cebolleta el buen hombre nos recuerda que los plug-in hoy en día se llaman así porque son «extensiones para crear efectos», mientras que en el Scanimate los plug-in significaban literalmente enchufar cables en diversas clavijas para crear esos mismos efectos.

La máquina cuenta con una cámara que captura las imágenes originales –por ejemplo un logotipo– y a partir de ahí la imagen en alta resolución (unas 800 líneas) se transforma en diversas fases: se puede colorear, deformar, mover y demás. Un enorme manual indica cómo se consigue cada efecto: qué botones pulsar y qué cables unir. Hay dos grabadores de vídeo para poder procesar la imagen varias veces con diversos efectos, digamos el equivalente a lo que hoy en día serían las «capas».

En este otro documental el mismo Sieg cuenta más sobre los detalles de su funcionamiento con ejemplos prácticos:

Entre otros datos curiosos cabe destacar que a diferencia de los aparatos electrónicos de hoy en día los Scanimate estaban diseñados para ser reparados, una costumbre que como bien sabemos se está perdiendo. Como suele suceder en estos casos, las pocas unidades que quedan están perdidas por ahí (en la Wikipedia se hablan de otras dos, incluso actualizadas a 1080p) o han sido canibalizadas para que sus piezas se convirtieran en repuestos unas de otras.

Como feliz propietario que todavía disfruta creando efectos raros y coloridos con sus máquinas Sieg dice que cualquier día podría donarlas a algún museo de los ordenadores, pero todavía no lo ha contemplado porque cree que donde mejor están es usándose. Aunque sea simplemente pasar un rato de diversión en su cueva, en algo que es lo mismo que ha venido haciendo desde hace casi 50 años.

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