Por @Alvy — 18 de Abril de 2013

¿Confiarías tu suerte en una colisión contra un camón de 40 toneladas a que su conductor pudiera frenar adecuadamente? Este monstruo de Volvo cargado hasta los topes incorpora un sistema de frenado emergencia para situaciones límites con una particularidad: no reemplaza al conductor excepto en situaciones de emergencia en las que la persona no hace nada.

Los sensores detectan si va a producirse una colisión inevitable por la velocidad relativa de los vehículos, hasta 70 kilómetros por hora. En ese caso se enciende una luz roja de aviso. Después la luz roja parpadea. Si todo sigue igual, aplica una ligera frenada. Y si el conductor humano sigue sin hacer nada, entonces el camión intenta frenar y detener completamente el vehículo por todos los medios posibles.

Es una decisión complicada pero se diría que inteligente: si quien conduce lo hace bien, no será necesario que intervenga el ordenador. Pero si quien va al volante está despistado, dormido o incapacitado se activarán los diversos avisos de emergencia gradualmente con el objetivo de salvar la situación. Un avance más de la tecnología aplicada a la conducción.

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