Por @Alvy — 8 de Marzo de 2014

Este robot llamado UHTTR-1 es extremadamente ligero y rápido, cualidades que le permiten jugar a algo tan aparentemente complicado técnicamente cono es el tenis de mesa - y con un muy buen nivel.

Tal y como puede verse en el vídeo domina los golpes normales y de revés, incluso cambiando de un estilo a otro durante el juego. Además de eso tiene en cuenta la velocidad de la bola y toda suerte de rebotes en la mesa; también compensa el «efecto» que se le puede imprimir a la bola al golpearla para que describa curvas casi imposibles.

Aunque su juego parece básicamente defensivo -«pasivo» según sus creadores- cuenta con varios niveles de dificultad. En el vídeo se ve cómo falla algunas bolas, algo normal si tenemos en cuenta la dificultad de este deporte que se suele jugar a altísimas velocidades y con «efectos» trepidantes. En el vídeo no se ve, y no está claro si también puede reaccionar ante las «dejadas», otro tipo de golpe habitual y muy complicado de contrarrestar para los humanos.

Tampoco está claro qué sucedería con golpes extremadamente cruzados (¿llegaría hasta allí el brazo robótico?), extremadamente fuertes o con efectos más endiablados; los humanos entrenadores del vídeo se ven como buenos jugadores, pero de ahí a las competiciones de torneo hay un gran trecho.

El sistema utiliza varias cámaras (cuatro en total) y servomotores de altísima precisión, además de todo el software que calcula los movimientos en varios modos - incluyendo uno llamado «evolucionar». Como suele ser habitual, estos sistemas procesan las imágenes a alta velocidad, de modo que el software vive en una especie de efecto bullet-time de Matrix continuo, viendo el mundo «a cámara lenta», lo que lo hace más fácil de procesar.

Hace poco se anunció el reto de un partido humano vs. robot contra un brazo robótico industrial Kuka Agilus, que se prometía realmente intedezante. El UHTTR-1 ya está terminado, así que quizá el próximo partido por el campeonato del mundo sea un robot vs. robot.

Actualización (7 de octubre de 2015): ¡Oooooh desilusión, el vídeo era un fake! ¡Maldición!

(Vía Technabob.)

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