El lunes fui a devolver un libro a la biblioteca y vi un cartel en el
que se explicaba que la Comunidad Europea ha abierto un expediente a
España y otros paises comunitarios por realizar préstamos públicos de
libros sin cobrar a cambio.
Aunque la noticia, al menos para mi, parece digna de una leyenda urbana, resulta que es cierta:
Hay una directiva de la CE de 1992 sobre derechos de alquiler y
préstamo de obras que regula estos temas y que obliga a pagar a los
autores por estos conceptos, aunque deja abierta la posibilidad de que
cada estado exima de estos pagos a ciertas entidades públicas.
Por lo visto la Comunidad Europea opina que en España esa directiva
no se está aplicando correctamente, y de ahí la apertura del
expediente, aunque parece que bastaría con que el gobierno comunicara a
la Comunidad que quiere eximir a las bibliotecas y centros similares de
este pago para que se cerrara el expediente.
Este tema ha causado una seria preocupación entre el personal de
estos centros, ya que el dinero para esos pagos no saldría de los
usuarios sino de los presupuestos de éstas, que normalmente ya no son
excesivamente espléndidos.
Por la parte que me toca espero que el gobierno arregle rápidamente
el tema, porque en un país en el que se lee tan poco como en este, a
pesar de los muchos libros que se publican, lo que menos necesitamos es
ponerle cortapisas al acceso a la cultura.