Por @Alvy — 25 de Noviembre de 2006

Hoy vi estas dos curiosas formas de hacer «publicidad callejera» en el centro de la ciudad. Me encantó lo significativamente diferentes que son los dos métodos:

Publicidad-Callejera

A: Diez o veinte de estas personas están en las puertas de centros comerciales y calles concurridas, con gigantescos carteles amarillos chillones. Pop-ups vivientes. Llaman mucho la atención, aunque no se ve demasiado bonito. «Compro ORO. Dinero al instante.» Se me antoja una publicidad poco efectiva: no parece que toda la gente que va por la calle un fin de semana esté pensando en «vender su oro» precisamente, pero bueno.

B: Cuando se pone a llover, la chica ofrece discretamente paraguas a la gente que no tiene paraguas. «¿Quiere un paraguas? Los vendo a tres euros» Está ofreciendo el producto necesario en el momento adecuado, exactamente a la gente que puede estar interesada (porque ve quién se acerca con paraguas y quién no tiene). Cuando te habla, puedes llegar a pensar que más que anunciar que vende algo te está haciendo un favor.

Actualización: Álex nos informa de que «el tipo de vendedores de compro oro son conocidos en el mundo anglosajón como sandwich men. Incluso hay una película titulada así: The Sandwich Man.» Se me ocurrió mirar en Flickr y hay toda una colección de estos curiosos personajes: sandwichman.

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