Por @Alvy — 7 de Enero de 2003

One Up on Wall Street: How to Use What You Already Know to Make Money in the Market. Peter Lynch, John Rothchild. 1989. Edición de Abril 2000.

Este libro es uno de los bestsellers sobre cómo invertir en bolsa. El autor, Peter Lynch fue gestor del fondo Magellan [FMAGX] de Fidelity entre 1977 y 1990, obteniendo el récord de ser el mejor fondo de inversión mundo durante esos años. Lynch todavía trabaja en Fidelity como vicepresidente y consultor, además de escribir comentarios y columnas en revistas especializadas.

El principal problema de One Up on Wall Street es que está escrito en 1989, y que los mercados han cambiado mucho desde entonces. En la edición de 2000 Lynch ha incluido unas 25 páginas de «puesta al día», que conviene releer después de haber leído el libro completo, más que nada porque habla de algo más interesante (los años recientes). Naturalmente, es curioso ver el gráfico de los últimos cinco años (1998-2002) del rendimiento de su famoso fondo [FMAGX] para ver cómo los récords y el sistema de Lynch de poco han servido a partir de abril de 2000 (fecha exacta de publicación de la última edición del libro, por cierto): desde entonces ha ido de pérdidas en pérdidas.

El sistema de Lynch se basa en el sentido común: invertir en compañías que se pueden «entender», tanto como negocio como a nivel de resultados «lógicos». Para Lynch, se puede «entender» el negocio de Pepsi o Dunkin' Donuts, porque se dedican a las bebidas y los bollos, pero no el de Dell o AmGen, porque se dedican a la tecnología o la biotecnología. El sentido común hace a Lynch ignorar cualquier empresa tecnológica, y por supuesto todo lo que huela a Internet, puntocoms y similares. Lynch hace hincapié en entender los datos y resultados de las empresas en base a sus ingresos, dividendos, P/E y otros datos similares (clásicos), junto con otros más esotéricos como el nombre de la empresa («cuando más simplón el nombre, mejor»), cuántos analistas la siguen habitualmente («cuantos menos, mejor») o cómo se la puede «clasificar» («de crecimiento lento, medio, rápido, etc.») Para los interesados, Maria Crawford Scott publicó para la AAII un artículo / resumen titulado The Peter Lynch Approach to Investing in «Understandable Stocks» describiendo el libro y el sistema de Lynch.

Por otra parte, Lynch huye de cualquier tipo de instrumentos financieros como los futuros: calls, puts y otros, de modo que sólo invierte «al alza» (los futuros permiten invertir en bolsa «a la baja», de modo que se puede «apostar» porque una empresa va a bajar). Tal vez por eso desde 2000 su fondo ha ido de mal en peor, porque las bolsas no han dejado de bajar (cuando jugando a corto, es decir, invirtiendo a la baja, se podría haber ganado dinero aunque el mercado en sí bajara).

Hay un cuadro interesantísimo en las primeras páginas que lista 20 grandes inversiones de los 90. El cuadro muestra cuánto dinero se habría ganado invirtiendo 10.000 dólares a finales de 1989 y vendiendo a finales de 1999 en diversas compañías. Con Dell esos 10.000 dólares habrían producido en 10 años nada más y nada menos que 8,9 millones de dólares, y algo parecido (8,1 millones) con Clear Channel Communications (estaciones de radio). Best Buy habría producido casi 1 millón de dólares, al igual que Microsoft, a partir de sólo 10.000 dólares iniciales. En la lista también están AmGen, MCI Worldcom, Harley Davison, Intel y Gap. Muchas de ellas escaparon al sistema de Lynch porque eran «tecnológicas». Naturalmente, en la actualización del libro el autor se lamenta de haber dejado pasar oportunidades como Cisco, Microsoft o Intel durante los 80s y 90s. El libro está lleno de ejemplos en los que Lynch se congratula de haber conseguido un retorno x10 o x20 en ciertos valores... pues bien: Microsoft fue un x100, Cisco un x500 y Dell un x900, por poner tres ejemplos. (También es cierto que desde el crash del 2000, Dell ha llegado a bajar un 50%, Cisco un 90% y Microsoft un 60%).

En definitiva: como inversor aficionado considero que One Up es un libro interesante, pero que el sistema de Lynch está un tanto anticuado para esta década: el mercado simplemente ha cambiado demasiado. One Up está muy bien para entender los valores fundamentales de las empresas, cómo evolucionan, y cómo pueden comportarse a la larga —interesante para inversores cautos y a la largo plazo, digamos— pero el escenario no es el mismo en los 2000 que el que era en los 80s o 90s. Tal vez por eso Lynch se dedica a los fondos —donde va el rebaño— en vez de a la especulación —el hábitat de los tiburones— como James Cramer (Confessions of a Street Addict) o la teoría matemática aplicada —la sabiduria del rey de la selva— de Nassim Taleb (Fooled by Randomness) a quienes considero más actuales e ingeniosos.

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