Por @Alvy — 21 de Enero de 2021

Clara: un analizador de la claridad de los textos en español

El equipo de Prodigioso Volcán ha abierto en pruebas Clara. Se trata de un analizador de la claridad de textos en español que emplea técnicas para ayudar a escribir claro. También es un experimento en inteligencia artificial.

Los textos pueden tener hasta un máximo de 120 palabras (unos 720 caracteres), más o menos el tamaño de tres frases de tres párrafos. Es una cantidad razonable para transmitir una idea. El resultado aparece como un porcentaje de claridad entre 0% «galimatías» y 100% «claro cristalino». Entre los factores que Clara analiza están:

  • Brevedad de las frases
  • Uso de palabras comunes
  • Ausencia de referencias a leyes o artículos
  • Utilización de conectores
  • Puntuación correcta
  • Verbos en voz activa frente a voz pasiva
  • Ausencia de tecnicismos
  • Frases sencillas: sujeto + verbo + predicado
  • Términos de diccionario

Clara: un analizador de la claridad de los textos en español

Aunque el proyecto es preliminar funciona razonablemente bien y sus consejos sin duda se pueden aplicar. En mi opinión podría ampliarse con más información sobre cómo cumplir con cada uno de los nueve factores analizados; quizá con algunos ejemplos, o destacando qué palabras o términos de la frase resultan conflictivos. En cualquier caso es una buena alternativa a sistemas similares que sólo están disponibles en inglés. Y como están trabajando en ello es de esperar que con el tiempo Clara vaya mejorando.

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Wicho — 20 de Enero de 2021

El SLS durante la prueba – NASA
El SLS durante la prueba – NASA

Apenas tres días después del fallo de la primera prueba de encendido del cohete SLS la NASA ha desvelado la causa del fallo. Se puede leer en Green Run Update: Data and Inspections Indicate Core Stage in Good Condition.

Pero sorprendentemente no tiene nada que ver con la indicación del fallo de uno de los componentes principales del motor número 4 que se pudo oír durante la retransmisión de la prueba. El origen del problema estuvo en que el nivel de fluido hidráulico en uno de los sistemas que mueven los motores bajó demasiado en cuanto intentaron empezar a moverlos. En concreto fue el circuito que se encarga de mover el motor 2.

El supuesto fallo del motor 4 se debió a un fallo en un sensor, pero no afectaría a un lanzamiento porque hay redundancia en los sensores de los motores. Lo curioso es que en un lanzamiento de verdad la bajada de nivel de fluido hidráulico tampoco habría supuesto mayor problema porque el cohete habría seguido volando gracias a que esos sistemas son también redundantes.

Sin embargo Boeing, responsable principal del desarrollo del SLS, estableció unos parámetros excesivamente conservadores a la hora de llevar a cabo la prueba. Eso, y no la bajada de nivel del líquido, fue lo que provocó la parada de los motores y de la prueba.

La NASA lo está vendiendo como una oportunidad diciendo que «durante la prueba, se demostró con éxito la capacidad de apagar una CAPU (las unidades que dan potencia a los sistemas hidráulicos) y transferir su carga a las CAPU restantes. Este evento de prueba que resultó en el apagado de la CAPU fue un caso de estrés intencionado que pretendía ejercitar las capacidades del sistema.» Pero lo cierto es que la intención de la prueba era mantener en funcionamiento los cuatro motores durante algo más de ocho minutos, simulando un lanzamiento completo. Y el mínimo que había dicho Boeing que sería necesario para obtener los datos necesarios eran 250 segundos. Así que de ninguna manera se puede considerar que la prueba fue un éxito; otra cosa es que tanto Boeing como la NASA hayan aprendido cosas de ella, que es de esperar que sí.

Queda decidir ahora si van a hacer una segunda prueba de encendido o si van a enviar la primera etapa tal y como está al Centro Espacial Kennedy (KSC) para su integración con el resto de los elementos de la misión Artemisa 1 y su lanzamiento, previsto para noviembre de este año. Una vez en en KSC podrían hacer una prueba de encendido parcial pero no una prueba completa. Así que hay que ver si quieren arriesgar o no.

Hay que recordar que Artemisa 1 es una misión no tripulada, así que no estarían arriesgando la vida de la tripulación si falla algo en el lanzamiento, aunque sí la reputación de Boeing, la NASA y del proyecto SLS si la cosa no sale como está prevista.

También hay que tener en cuenta que justo hoy Joe Biden ha tomado posesión de su cargo como 46º presidente de los Estados Unidos y que Jim Bridenstine deja de ser director de la NASA, así que hay que ver qué objetivos fija la administración Biden para la agencia; es posible que, entre otras cosas, eliminen ese objetivo irreal de colocar una misión tripulada sobre la superficie de la Luna antes de que termine 2024.

En cualquier caso la NASA calcula que necesita entre 21 y 30 días para tener todo listo para una eventual segunda prueba, así que aún les quedan unos días para decidirse.

Relacionado,

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Wicho — 20 de Enero de 2021

SpaceX acaba de lanzar con éxito un nuevo lote de satélites Starlink. Pero el verdadero interés de la misión estaba en la primera etapa del Falcon 9 utilizado para ella. Se trata de la que tiene el número de serie B1051, que viajaba por octava al espacio.

No sólo cumplió sin problemas su misión principal de dar el empujón a la segunda etapa del cohete sino que además aterrizó sin problemas en el espaciopuerto flotante Just Read The Instructions. Lo hizo además bajo un viento más fuerte que en ninguna otra ocasión, por lo que SpaceX definió la misión como una en la que están aumentando la envolvente de vuelo del Falcon 9. Sus misiones anteriores habían sido el lanzamiento de la primera Crew Dragon de prueba; la constelación de satélites canadienses RadarSat; el satélite de telecomunicaciones SXM7; y otros cuatro lanzamientos Starlink.

La B1051 se coloca así de nuevo como líder en número de vuelos de la flota de SpaceX y será preparada para un noveno y eventualmente un décimo vuelo. Será tras el décimo cuando tenga que ser sometida a una revisión más a fondo que entre sus vuelos anteriores. Ha sido también la vez que menos tiempo ha pasado entre dos lanzamientos sucesivos de una misma primera etapa, 36 días, lo que son 25 días menos que el récord anterior.

Le siguen la B1049, con siete vuelos, y las B1048 y B1059 con cinco vuelos cada una.

Relacionado,

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear

PUBLICIDAD



Por @Alvy — 20 de Enero de 2021

NeXt (2020) es una serie de diez episodios con un tema de actualidad: una inteligencia artificial (IA) que toma conciencia y quiere conquistar el mundo. El bisho surge, cómo no, de los laboratorios de Silicon Valley de la mente de un superbrillante y un poco repelente ingeniero asocial, una especie de cruce entre Wozniak + Zuckerberg + Musk. Una vez se libera NeXt comienza a liarla parda para hacerse con el control de todo: ordenadores, dispositivos conectados, redes eléctricas, edificios completos…

Esa escalada de control por parte de una IA conectada a básicamente todo es quizá lo más interesante, porque muestra –de forma un poco peliculera, claro– las debilidades de los sistemas actuales y cómo todo está conectado con todo. No tiene nada de peliculero que miles de ojos nos vigilan, desde cámaras en las calles a webcams, móviles, los mensajes que enviamos, las llamadas a través del móvil o los coches que conducimos. Y quien tiene acceso a todo eso puede tomar el control: estrellar un avión, un coche o un ascensor, detener un marcapasos o contratar a un esbirro en la dark web para que acabe físicamente con alguien.

Aunque la acción transcurre a lo largo de varios días me recordó mucho a la mítica 24 y a las andanzas de Jack Bauer: prisas, agencias gubernamentales, malos malísimos, engaños, traiciones, torturas ligeras y personajes que vienen a cuento (niños, exparejas, familiares lejanos) que están ahí un poco «por rellenar». Aunque los temas técnicos son razonablemente creíbles a veces hay que sujetarse para no gritar de indignación, como cuando teclean varias páginas de código que compila a la primera –algo que es sabido sólo sucede en la ficción– o se saltan los cortafuegos de la NSA con unos pocos comandos en dos líneas y la tecla Enter.

En general es lo que se suele llamar una serie de entreseries: no es magistral ni apasionante (ni la han renovado para una segunda temporada) pero tiene detalles curiosos. Quienes estén interesados por la colapsología y las formas originales del Fin del mundo le encontrarán sus puntos interesantes; para el resto se deja ver como una serie del montón de policías, agentes y acción, aunque en eso Jack Bauer era superior.

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear

PUBLICIDAD




PUBLICIDAD


Desarrolla más rápido con Xojo