Por @Alvy — 5 de Julio de 2020

Rompecabezas redondos de la Luna, la Tierra y otros planetas

Hace unas semanas buscando puzzles para matar el aburrimiento encontré estos curiosos puzzles redondos de 1.000 piezas en AliExpress. No tengo ni idea de cómo será su calidad ni si se parecerán mucho a las fotos, porque comprar allí siempre supone un pequeño salto de fe, pero ahí quedan. Cuestan unos 9 ó 10 euros + gastos de envío.

Rompecabezas redondos de la Luna, la Tierra y otros planetas

Además del diseño con la foto lunar hay otros con la Tierra, en distintas vistas: Europa y Australia. También hay otro con las imágenes de Júpiter, Venus y Marte, a cuál más complicado. Marte parece el más difícil porque es el que menos zonas distintas parece tener a simple vista.

Lo que no tengo muy claro es si luego será fácil encontrar marcos apropiados si quieres conservarlos una vez resueltos.

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Por @Alvy — 1 de Julio de 2020

Loading Message Card - Instructables

En este tutorial de Instructables se explica cómo fabricar fácilmente una tarjeta de felicitación con aspecto de ventana de carga de Windows. Tiene dos partes: la primera mitad es un «sobre» en el que se recortan las ventanitas; dentro va la tarjeta con el mensaje personalizable en sí; al sacarla se observa el efecto.

Los materiales necesarios están en cualquier oficina o en casa: una impresora color (aunque valdría en blanco y negro) y papel grueso a ser posible, un cúter y papel celo. Hay un par de versiones de la plantilla que hay que usar para Windows y Mac (en formatos Word y Pages, respectivamente).

Si se quiere imitar la ventana con una tipografía pixelada la más apropiada es Silkscreen, disponible para descargar en Font Squirrel y obra del mismísimo Kottke.

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Por @Alvy — 30 de Junio de 2020

Este software que desarrolló Alex Bernstein, un empleado de IBM, allá por 1957, fue el primero en ser considerado un «software de ajedrez completo»: se jugaba en un tablero convencional de 8×8 y con todas las piezas. Aquí podemos ver a la máquina y a su desarrollador jugando en un documental de la época, Horizons of Science: Thinking Machines (1958). Las futuristas descripciones del comentarista encajan con el apropiado posado del apuesto ingeniero capaz que se había atrevido a programar un «cerebro electrónico», que es como se denominaba entonces a aquellas máquinas.

Hasta entonces la escasa potencia de los ordenadores había permitido tan solo jugar a versiones simplificadas de ajedrez de 6×6 (MANIAC I), por ejemplo sin alfiles, paso doble para los peones, enroque o incluso menos reglas. Una historia que había comenzado con la famosa máquina «el ajedrecista» del español Leonardo Torres Quevedo allá por 1912, aunque ese ingenio sólo podía jugar finales de rey y torre contra rey, que ganaba siempre.

El ordenador IBM 704 todavía equipaba tubos de vacío para algunos circuitos lógicos, aunque fue de los primeros en utilizar memoria de núcleos magnéticos para la memoria RAM. La descripción del vídeo sobre su nivel de juego es un tanto optimista, porque difícilmente podía ganar a alquien que supiera jugar a nivel de principiante.

En aquella época no se usaban todavía algoritmos como el minimax o el alfa-beta, de modo que el juego era bastante rudimentario: las reglas, una pequeña función de evaluación y poco más. De las 20 o 30 jugadas posibles en cada posición se elegían 6 o 7 y se examinaban con una función un poco más avanzada. Pero eso era todo. Los aproximadamente 4 KB del IBM 740 tampoco daban para más.

Hasta 1967 no llegaría un programa llamado Mac Hack capaz de ganar por primera vez a una persona en un torneo. EL resto es historia.

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Por @Alvy — 26 de Junio de 2020

Art of Atari

Me topé con Art of Atari, que es uno de esos libros con pintaza, tapa dura, tamaño grande (~A4) y nada menos que 352 páginas llenas de fantásticas ilustraciones sobre los legendarios juegos de la mítica compañía. Ha ido directo a la Lista de deseos, como manda el frikismo por estas cosas retro.

El libro tiene un poco de todo, tanto fotos e ilustraciones de las máquinas recreativas y videoconsolas de Atari como especialmente de los diseños artísticos que acompañaban a los juegos en cajas, manuales y cartuchos. Si además tiene un olorcillo a Ready Player One es porque tiene un prólogo de Ernest Cline, el autor de la novela luego convertida en taquillera película de Spielberg.

Art of Atari


Recordemos que los 70 y los 80 eran una era de primitivos microordenadores familiares y consolas que más bien eran tartanas, en las que el poder lo tenía el pixel gordo y la falta de paletas de colores. De modo que había que estudiar las cajas y manuales minuciosamente porque los gráficos del juego en sí podían resultar un tanto decepcionantes.

A modo de ejemplo, véanse las «ilustraciones artísticas» de arriba frente a la dura realidad de Asteroides en la Atari 2600:

Art of Atari

Si amiguitos, esto era así, sin paños calientes… ¡Imaginación al poder!

(Vía Dynamite, donde pueden verse más páginas del interior.)

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