Por @Wicho — 27 de Abril de 2004
Se supone que por lo general las campañas de marketing son unas cosas muy pensadas y estudiadas para conseguir el mayor efecto posible, pero para Tom Bihn, la empresa que fabrica las mejores bolsas para portátiles que haya probado jamás, una broma se ha convertido en su mejor campaña de publicidad gracias al boca a boca y la polémica que ésta ha desatado en la Red.

Todo empezó cuando entre las costureras y el personal de la empresa diseñaron una etiqueta para sus productos que incluye la frase
NOUS SOMMES DESOLES QUE NOTRE PRESIDENT SOIT UN IDIOT. NOUS N'AVONS PAS VOTE POUR LUI.
Esta frase quiere decir
Sentimos que nuestro Presidente sea un idiota. Nosotros no lo hemos votado.
Su idea era gastarle una broma al propio Tom Bihn, a la sazón presidente de la empresa, pero con lo que no contaron es con que al leer la etiqueta muchas personas iban a asumir que el presidente al que hace referencia es George W. Bush, lo que a algunos les ha hecho mucha gracia y a otros no tanto.

Esto ha desatado una fuerte polémica tanto en los foros de la web de la empresa, dónde la etiqueta ya tiene una sección específica, como por Internet adelante.

A pesar de que en cuanto empezó a montarse el guirigay la empresa explicó en su web el objetivo de la broma:
The «secret» message began as an inside joke among seamstresses and staff at the Tom Bihn factory, and was apparently intended to poke fun at company's founder and president, Tom Bihn.
esta historia ha cobrado vida propia y se ha convertido en la campaña publicitaria más efectiva que nunca hayan podido soñar, pues las ventas se han duplicado desde que saltó a los medios de comunicación, no sólo estadounidenses sino también franceses, holandeses -como se desprende de los comentarios de la web de Tom Bihn-, árabes y españoles -por citar unos cuantos-.

Tal ha sido el éxito que el propio Tom Bihn ha dicho acerca de la autoría de la broma que
We're not really looking real hard because it's been really good for business. If somebody admits to doing it we'll give 'em a raise.
En cualquier caso, se han decidido a fabricar una camiseta con la imagen de la famosa etiqueta y donar los beneficios de la venta de éstas a la asociación de veteranos de Seattle, dónde tiene su sede la empresa, supongo que con la idea de apaciguar un poco los ánimos de los que se hayan podido sentir ofendidos- quienes probablemente son los que más han contribuido a aumentar las ventas de Tom Bihn gracias a todo el ruido que han montado.

Ya quisieran muchas campañas alcanzar los mismos resultados que esta bromita.
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