Por @Alvy — 20 de Mayo de 2010

U+N+O + C+A+T+O+R+C+E = C+U+A+T+R+O + O+N+C+E

Lo cual funciona para cualquier valor numérico que se asigne a las letras A, B, C... etc. (del tipo A=4, C=8, N=15, R=16, etc.)

También sucede que

D+O+S + T+R+E+C+E = T+R+E+S + D+O+C+E

Es un curioso descubrimiento a modo de juego de números y letras de Lee Sallows. Fue rescatado por la revista El Acertijo 5, que a su vez fue rescatado de los originales en papel por el blog del mismo nombre. Allí suelen aparecer a menudo pequeñas maravillas como estas.

{Esta anotación fue publicada originalmente en Microsiervos en junio de 2008.}

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6 comentarios

#1 — Marcelo Lynch

Obviamente, si son anagramas, tienen que ser iguales.

#2 — Valgard

Tampoco es algo tan sorprendente (aunque, desde luego, lo es un poco), porque este tipo de "anagramas numéricos" (la verdad, no sé cómo se llaman) provoca que, etimológicamente, los nombres de los números tengan las mismas raíces y da la casualidad que las terminaciones también son las mismas, lo que provoca que se repitan "siempre" (he aquí la parte sorprendente) las mismas letras.

#3 — Cuarto y mitad

Yo conocía la versión inglesa de "eleven+two=twelve+one".

#4 — Pepe

Pues a mi me ha resultado sorprendente.

La gracia no es sólo que sean anagramas, sino que además las expresiones matemáticas son ciertas.

Si tan fácil es crearlos... ¿Por qué no poneis algún ejemplo mas? ;)

#5 — Rafael Romero

La clave está en que las letras que se utilicen sean exactamente las mismas, aunque estén en distinto orden, dada la propiedad conmutativa de la suma: "el orden de los sumandos no afecta a su suma". La misma que, para la multiplicación, se abrevia en el aforismo: "el orden de los factores no afecta a su producto".

#6 — Marcelo Lynch

#4:

Por supuesto que es dificil llegar a armar los numeros con las letras, pero el mecanismo es fácil de descifrar ;)