Por @Alvy — 9 de Agosto de 2022

Post-apocalyptic programming

Este curioso proyecto es un intérprete de Forth para un ordenador muy básico, el LC-3 (Little Computer 3, un sistema educativo para niños) que explica cómo podría ser útil para programar en un mundo postapocalíptico en el que hubiera que introducir el código, literalmente, a mano.

En ese futuro decadente «no habría ni Github ni Copilot ni Stack Overflow», dice Serge Zaitsev, su creador. Todo sería tan básico que lo mejor sería utilizar una CPU que no fuera ni x86 ni ARM64 ni nada parecido. La CPU del LC-3 tiene sólo 15 instrucciones muy básicas (ADD, AND, NOT, JMP, LDI, LDR, STR, etcétera) es fácil de simular y es fácil crear un ensamblador, un compilador de C, o un intérprete de Forth como es el caso.

El Github puede encontrarse todo el código código de LC-3 Forth, incluyen su máquina virtual, intérprete y la librería principal. Todo esto ocupa tan solo 574 bytes, lo que implica, como dice su creador, que «podría guardarse en papel y teclearse a mano, ya sea en un teclado o en un panel hexadecimal». Tal vez no sea muy divertido pero… ¡quién sabe si algún día lo podrías necesitar!

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Por @Alvy — 8 de Agosto de 2022

Deep Fake

Hay algunos deep fakes que son todavía muy cantosos, pero la verdad es que poco a poco van dando el pego. Tanto que algunos con los que podemos experimentar habitualmente como son los filtros de las videollamadas son bastante resultones. Si los deep fakes están hechos con software potente y hardware más potente todavía pueden convertir a una persona en otra sin mayores problemas, al menos en una comunicación a baja o media resolución sin muchas pretensiones.

Uno de los problemas es cómo detectar estos deep fakes en tiempo real; es sabido que ha habido casos de bromas y estafas utilizando esta tecnología cuando algunos individuos se han hecho pasar por personajes más o menos conocidos, como políticos o responsables de grandes empresas.

En un artículo de Mikel Anderson en Metaphysic explican una forma muy sencilla, totalmente de baja tecnología, para detectar estas bromas y estafas si se sospecha que pueden estar ocurriendo en tiempo real en una videollamada. Consiste simplemente en pedirle a la otra persona que muestre su rostro de perfil. Como los algoritmos que crean los deep fakes no tienen tantos datos muestreados de ese tipo de imágenes de la persona –porque trabajan mejor con fotografías frontales más bien simétricas, en las que se ven los dos ojos, la boca completa, etcétera– el resultado salta a la vista. Se produce una especie de transformación gradual de rostro reconocible en formas borrosas, muy a lo Scanner Darkly o Total Recall. La toma final parece más La cosa de la película de John Carpenter que una persona.

El artículo es muy completo y contiene muchísima información sobre cómo funcionan estos algoritmos, cómo se recrean los rostros, de dónde proceden los datos, cómo pueden mejorarse y todo lo que se puede necesitar saber sobre el tema. Este tipo de fakes ya son un problema corriente en las llamadas de voz y me recordaron también a Me recordó un poco a la prueba «Si no eres un robot, simplemente di: No soy un robot» que también permite detectar llamadas de telemárketing.

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Por @Alvy — 7 de Agosto de 2022

Foto (CC) Camilo Jimenez @ Unsplash

Vi una referencia a un trabajo de unos investigadores del departamento de Inteligencia Artificial aplicada a la medicina de la Universidad de Cambridge que publicaron un trabajo en el que explicaban cómo dieron con un método para seleccionar los pacientes que deben recibir órganos donados utilizando un algoritmo de inteligencia artificial que mejora el actual criterio humano, que dicho sea de paso se basa también en diversos modelos matemáticos como es lógico.

En pocas palabras: los investigadores descubrieron que el algoritmo de aprendizaje automático (llamado OrganITE) era capaz de producir mejores resultados en las simulaciones, que incluían una mezcla de datos reales de los últimos 26 años y datos imaginarios cuidadosamente equilibrados. Estas cosas son complicadas por cuestiones éticas y porque son muchos los factores a tener en cuenta: el tipo de órgano, lo raro que es, los años de vida que puede proporcionar al receptor, la posibilidad de rechazo, etcétera. El nuevo algoritmo consigue hacer una selección un tanto peculiar pero que maximiza el número total de años de vida de los receptores en su conjunto, algo que así dicho suena a buena idea y a algo socialmente aceptable sin problema.

Lo que observaron es que el algoritmo aprendió a ofrecer los nuevos órganos disponibles no sólo dependiendo de a quienes más puede beneficiar, sino también de la probabilidad de que aparezca un nuevo órgano similar en poco tiempo (un factor denominado «escasez de órganos»). Esto beneficia a quienes necesitan un órgano con ciertas características «raras» cuando se sabe que es probable que para otros pacientes que pudieran tener prioridad sobre el primero es probable que aparezcan otros órganos compatibles que no las tengan (y que no les hacen falta).

El trabajo es de hace un par de años, pero todavía se habla de él. De hecho, OrganITE no es el único: hay otros como OrganSync, OrganBoard y iTransplant que están enfocados al mismo campo de la medicina.

A mí me parece que si actualmente ya se utiliza un modelo matemático y este tipo de algoritmos es una mejora o ampliación sobre lo anterior, por qué no dejar en sus manos las decisiones. Al fin y al cabo, puede justificarse que el resultado es mejor para la sociedad en su conjunto. Eso sí, también deja ver la importancia de las inteligencias artificiales explicables (XAI) que sean capaces de dar buena cuenta del porqué de sus decisiones.

{Foto: (CC) Camilo Jimenez @ Unsplash.}

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Por @Alvy — 7 de Agosto de 2022

Figure Puzzle≥

Figure es un juego del estilo de esos que hay miles, en el que el objetivo es limpiar la pantalla de figuras en un máximo de movimientos. Pero sólo se puede hacer clic sobre los de la fila inferior, y el número de piezas que «desaparecen», estilo Tetris, depende de cómo estén conectadas, lo cual está indicado con líneas.

Así que hay que darle al coco e intentar anticipar que es lo que va a suceder, que no suele ser muy complicado, al menos si te vas a por los grandes bloques y te fijas un poco cuando quedan 3-4 movimientos.

El juego no requiere registro, pero recuerda tus partidas anteriores, te guarda estadísticas y tiene las habituales funciones «estilo Wordle» de compartir resultados una vez has terminado y demás. Sólo hay uno cada día, así que tampoco perderá demasiado tiempo con él. Tan sencillo como relajante.

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