Hace unos días estuve haciéndole algunas preguntas a Raúl Torres de PLD Space sobre cómo iban las cosas con el Miura 5. Pero en lugar de contestarme directamente me dijo que esperara a ver la actualización trimestral sobre el cohete, que iba a alucinar. Y que luego seguíamos hablando. Y he de decir que efecto tuve que recoger mi mandíbula del suelo después de verla. Si el CNES cumple su parte creo que veremos un lanzamiento en 2026.
El vídeo, que dura unos veinte minutos, cubre los avances en distintas áreas: diseño e ingeniería; fabricación; integración de subsistemas; pruebas; y operaciones de lanzamiento.

¡Cuántas cosas pasan en PLD! – SpaceNosey
No voy a hacer un resumen de todos los apartados, que ellos lo cuentan muy bien. Pero un punto que creo que hay que destacar por su importancia es que el lanzador, las turbobombas, los motores, la aviónica y el sistema de guiado y control han pasado el CDR.
El CDR, de Critical Design Review, Revisión crítica del diseño, quiere decir que el diseño está lo suficientemente maduro como para tirar para delante con la fabricación, montaje, integración y pruebas de los sistemas afectados; que está listo para ser fabricado cumpliendo los parámetros de la misión no sólo en cuanto a prestaciones, que por supuesto, sino también en cuanto a coste y calendario.
Sin querer quitarle méritos a nadie me parece especialmente impresionante el avance conseguido en el desarrollo de los motores TEPREL-C y TEPREL-CVac que propulsarán respectivamente la primera y segunda etapas del Miura 5 en los dos años que han pasado desde el lanzamiento del Miura 1.
Y es que son unas bestias muy distintas al TEPREL-B del Miura 1, que es un motor alimentado por presión en el que un depósito de helio daba presión a los propelentes para impulsarlos hacia la cámara de combustión. En el caso de los TEPREL-C estamos hablando de motores de ciclo abierto que utilizan parte de los propelentes para alimentar un generador de gas que genera un chorro de gas caliente que sirve para mover una turbina que a su vez impulsa los propelentes hacia la cámara de combustión del motor. El salto de unos a otros dista de ser trivial. Y, a priori, parecía el principal desafío para pasar del Miura 1 al 5.
Por supuesto esto no sale de la nada: todo lo aprendido con el Miura 1 –y los catorce años de trabajo que lleva ya la empresa– están dando claramente sus frutos.
Según me cuenta Raúl esto debería permitirles meter los motores en sus bancos de prueba para encendidos parciales y de duración completa antes de que termine este mes y empezar a montar las etapas antes de fin de año.
La idea es disponer de dos Miura 5 para la campaña de certificación. Uno de ellos servirá para validar procesos, interfaces y hacer ensayos parciales, mientras que otro será utilizado para las pruebas de carga de propelentes y de encendido parcial y completo.
Y es que cabe recordar que aunque hayan pasado el CDR esto no quiere decir que el diseño esté cerrado; siempre pueden descubrir cosas durante el proceso de calificación para el vuelo que les lleven a hacer cambios. De hecho eso será lo más probable y para el TEPREL-CVac ya han anunciado una nueva versión antes de que termine el año que será la que, en principio, vuelo.
Otro tema por el que le pregunté a Raúl fue por el de la financiación, ya que en las jornadas en las que el año pasado nos presentaron sus ambiciosos planes de futuro Ezequiel Sánchez, el presidente ejecutivo de la empresa, mencionó que tenían financiación para unos cinco trimestres, que terminan a finales de este año. Me ha dicho que contarán algo pronto.
Pero como decía más arriba, si la financiación está ahí y si el CNES, el Centro nacional de estudios espaciales francés, que gestiona el Puerto espacial de Kourou, cumple con su parte creo que podremos ver un Miura 5 en el aire –y esperemos que en órbita– en 2026. Lo que pasa es que me da la impresión de que la agencia francesa va demasiado lenta con la creación de las infraestructuras que darán servicio a los distintos complejos de lanzamiento de las empresas que, como PLD, van a lanzar desde allí.
PLD, por cierto, como se ve en el vídeo, está ya preparando su complejo de lanzamiento en Kourou con la obra civil ya en marcha y la fabricación de la torre y otros elementos en marcha en España. Va a invertir 16 millones de euros en él.

Impresión artística del Miura 5 en su plataforma de lanzamiento en Kourou – PLD Space
Claro que si por la parte de CNES están listos será como si te construyes una casa en una parcela pero los servicios de la urbanización todavía no llegan a ella. Veremos.
En cualquier caso, PLD va con todo y, a la espera de la llegada de algunas máquinas, está aumentando la capacidad de producción con el objetivo de terminar un TEPREL-C cada dos semanas para finales de años y así poder terminar hasta seis Miura 5 al año para cubrir su manifiesto de lanzamientos, que ahora mismo tiene como objetivo alcanzar los 30 lanzamientos para 2030.
Y ya anuncia novedades para 2026 como la inclusión de un tercer espaciopuerto desde el que lanzar el Miura 5 aparte del de Kourou y el de Etlaq en Omán, anunciado ya hace algún tiempo.
Relacionado,
- PLD Space lanza con éxito el Miura 1, el primer cohete suborbital de una empresa privada europea
- PLD Space gana el PERTE aeroespacial para el diseño de un cohete español para lanzar pequeños satélites
- La ESA adjudica un contrato a PLD Space y OCCAM Space para desarrollar un adaptador para lanzar cargas múltiples en el Miura 5
- La española PLD Space entre las cinco empresas finalistas del European Launcher Challenge de la Agencia Espacial Europea
- PLD Space celebra los dos años del lanzamiento del Miura 1 con el estreno de una serie documental sobre la historia de la empresa mientras sigue trabajando en el Miura 5
