Por @Alvy — 27 de Septiembre de 2002
Era otoño, y los indios de una remota reserva preguntaron a su nuevo Jefe si el próximo invierno iba a ser frío o apacible. Dado que el Jefe había sido educado en una sociedad moderna, no conocía los viejos trucos indios. Así que, cuando miró el cielo, se vio incapaz de adivinar qué iba a suceder con el tiempo.

De cualquier manera, para no parecer dubitativo, respondió que el invierno iba a ser verdaderamente frío, y que los miembros de la tribu debían recoger leña para estar preparados. No obstante, como también era un dirigente práctico, a los pocos días tuvo la aldea de telefonear al Servicio Nacional de Meteorología.

- ¿El próximo invierno será muy frío? (preguntó).

- Sí, parece que el próximo invierno será bastante frío (respondió el meteorólogo de guardia).

De modo que el Jefe volvió con su gente y les dijo que se pusieran a juntar todavía más leña, para estar aún más preparados.

Una semana después, el Jefe llamó otra vez al Servicio Nacional de Meteorología y preguntó:

- ¿Será un invierno muy frío?

- Sí (respondió el meteorólogo) va a ser un invierno muy frío.

Honestamente preocupado por su gente, el Jefe volvió al campamento y ordenó a sus hermanos que recogiesen toda la leña posible, ya que parecía que el invierno iba a ser verdaderamente crudo.

Dos semanas más tarde, el Jefe llamó nuevamente al Servicio Nacional de Meteorología:

- ¿Están ustedes absolutamente seguros de que el próximo invierno habrá de ser muy frío?

- Absolutamente, sin duda alguna (respondió el meteorólogo) va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.

- ¿Y cómo pueden estar ustedes tan seguros?

- Coño, ¡pues porque los indios están recogiendo leña como locos!

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