Por @Alvy — 28 de Febrero de 2020

En este viejunísimo vídeo rescatado por Fred Koke que procede de lo no menos viejo documental I Love Quincy (1984) se puede ver a Herbie Hancock enseñándole sus instrumentos electrónicos, sintetizadores y un sampler al compositor y arreglista Quincy Jones. Entre otros se ven un sintetizador analógico Rhodes Chroma de la época (5.000 dólares de la época).

Pero la joya de la corona es el sintetizador digital y sampler Fairlight CMI, literalmente el primer sampler de la historia –o al menos el que popularizó el término «sampler»– que vio la luz en 1979. La música moderna no sería como es sin este instrumento.

Estos chismes eran tan primitivos que según cuentan cuando algo no funcionaba tenías que llamar al fabricante (Fairlight) para que te enviaran un ingeniero a encontrar los bugs. Entre otras cosas en el vídeo se ven innovaciones «raras» para la época como lo que parece un lápiz óptico y una pantalla táctil, tecnología curiosa e interesante pero que nunca progreso (la del lápiz) aunque las pantallas táctiles son lo que usamos hoy en día en todo tipo de gadgets.

Es muy curioso ver los comentarios de estos pioneros acerca del papel que tendrían los sintetizadores y los samplings en el futuro; por ejemplo comparan los «buenos y malos usos» de la nueva tecnología para «crear nuevos instrumentos y cosas interesantes o simplemente para machacar los oídos de la gente e interferir con sus vidas; en cierto modo es igual que un hacha: una tecnología que puedes usar para cortar madera y construir una casa o para pegarle un hachazo a tu vecino.»

(Vía Core 77.)

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Por @Alvy — 10 de Enero de 2020

Es sabido que Brian May, uno de los componentes del mítico grupo musical Queen, es también doctor en astrofísica. Pero lo más más curioso es que aunque el gran guitarrista y compositor se licenció en 1968 y comenzó su tesis de doctorado en 1971… no la acabó hasta 30 años después, en 2007. Además, a diferencia de los másteres que consiguen por aquí los políticos y otros personajes de todo pelaje, es una tesis «con sustancia», que de hecho llama la atención entre los astrofísicos actuales.

En su canal de Youtube Dr. Becky, la también doctora en astrofísica y divulgadora Becky Smethurst hace una revisión exhaustiva de dicha tesis… y un poco de la carrera musical de May. La casualidad quiso que en justo cuando comenzó con el trabajo en 1970-71 también empezara a tocar con Freddie Mercury, John Deacon y Roger Taylor, en un grupo que se llamaría Queen. El resto es historia. La parte mala se la llevó la tesis, que en 1973 quedó abandonada cuando firmaron sus primeros grandes contratos musicales. No fue hasta 2006 cuando decidió retomarla donde la había dejado y plasmar en 189 páginas toda su investigación. Se puede descargar aquí:

Luz Zodiacal (CC) Mike Lewinski @ Flickr
Luz Zodiacal (CC) Mike Lewinski

La Dra. Becky explica en el vídeo todos los detalles, capítulo por capítulo. La tesis trata básicamente sobre el polvo estelar, que es básicamente ese brillo blanco que se ve a veces en las noches claras alrededor de la Vía Láctea – la luz zodiacal. Está formado por partículas más pesadas que el hidrógeno, a veces moléculas o incluso pequeñas motas procedentes de las estrellas, que miden una fracción de milímetro.

La luz se dispersa con el polvo en el espacio interestelar y produce ese curioso efecto, que desde la Tierra coincide con el plano de la eclíptica y las constelaciones zodiacales. Es responsable del 60% de la luz natural en las noches de Luna nueva. Como esto afecta a las observaciones astronómicas, es importante conocer cómo se comporta, a qué velocidad se mueve y cómo compensar sus efectos; de otro modos las fotografías y señales quedan distorsionadas, como cuando se mira una lejana galaxia por un telescopio y se cruza un satélite o un planeta de por medio.

El observatorio de Tenerife a lo largo de 35 años (1971-2006) / Dr. Brian May
El observatorio de Tenerife tras el paso de 35 años (1971-2006) / Dr. Brian May

Además de muchos más detalles sobre los experimentos, mediciones, el código en Fortran que usó para procesar los datos y algo de cálculo (geometría relativamente sencilla) otra de las curiosidades es que en la tesis aparecen muchas fotos tomadas por el propio Brian May, que estuvo recopilando datos y realizando experimentos en aquellos años 70 en el observatorio de Tenerife, en el Teide. Quienes quieran saber algo más sobre el tema y sobre el polvo estelar descubrirán que el primer capítulo es de hecho bastante divulgativo y entretenido.

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Por @Alvy — 13 de Diciembre de 2019

Music Map: un sistema descubridor de música por similitud de estilos

Music Map es otro más de esos sistemas para descubrir música de artistas similares por estilos. Es parte de Gnod, un proyecto que experimenta con diversos algoritmos de descubrimiento para responder a la clásica cuestión: «Si te gusta XYZ te gustará…»

Todo lo que hay que hacer es teclear el nombre de un artista o grupo y al instante aparecen grupos similares representados visualmente a su alrededor. Cuanto más cerca, más «parecidos» son, se calcule como se calcule esa similitud de estilos. Los nombres están hiperenlazados y llevan a nuevas búsquedas; así ad infinitum.

(Vía Nestorcido.)

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Por @Alvy — 21 de Octubre de 2019

PhonoCut: un grabador de discos de vinilo que puedes instalar en casa

Los fans de los discos en vinilo están de enhorabuena porque este invento llamado PhonoCut es algo a lo que difícilmente tendrían acceso: una máquina para grabar discos en vinilo con un precio apto para tener en casa. Ha tenido un despegue importante en su página de KickStarter vendiéndose a 1.000 euros la unidad; se espera que el precio normal sea de unos 2.000 eurazos.

PhonoCut: un grabador de discos de vinilo que puedes instalar en casa

La forma de grabar físicamente los surcos es mediante un mecanismo especial y un cartucho de diamante, que se reemplaza de vez en cuando. Para el usuario es tan sencillo como conectar un cable de audio (mini-jack), poner un disco en blanco –vienen 5 incluidos con la unidad– y darle al botón de reproducir y grabar. Cada disco almacena unos 10-15 minutos, dependiendo del «perfil sonoro». El tamaño de los discos no es el estándar de 7 ni 12 pulgadas sino de 10 pulgadas, algo intermedio.

En la web pueden verse algunos ejemplos de funcionamiento y comparaciones de la calidad del sonido con CDs y vinilos convencionales, algo un poco raro teniendo en cuenta que se supone que el sonido es diferente del puramente digital (pero la demostración la vas a oír vía web en digital). Dicen que para DJs y otro tipo de profesionales puede resultar interesante.

Otra cosa: la clavada por cada disco virgen es también importante: 10 euros. Un poco caro para tres o cuatro canciones, pero se supone que es para ocasiones especiales. Eso sí: dicen que luego se pueden escuchar en cualquier tocadiscos normal y corriente, que es parte de la gracia.

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